La mejor lección de amor en Cuatro no la dejó ‘First Dates’

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Si pensamos en programas de la cadena Cuatro que traten sobre amor, el primero que se nos viene a la cabeza es First Dates, en su versión nocturna, tras el final de sus spin-off First Dates Café y First Dates: Crucero. El espacio de Carlos Sobera es el que mayores alegrías da al canal en materia de audiencias, pero en la jornada de este 15 de junio, sin embargo, la mayor lección sobre amor no la dio First Dates precisamente, sino el espacio que se emitió justo después, Volando voy.

Jesús Calleja es el capitán de Volando Voy, y en cada entrega visita una localidad de España para conocer a sus vecinos, conocer sus historias personales y sumergirse en las tradiciones del pueblo. En esta ocasión le tocó el turno a Valverde del Fresco, en la Sierra de Gata, en Cáceres, y de todos sus vecinos destacaron Chon y Maximín, quienes llevan la friolera de 67 años juntos. Un matriomonio que se dedicó profesionalmente a la fotografía, y que retrataron una España que a veces se nos olvida que existió.

Según contaron, no fue nada sencillo que en los años 50 Chon pudiese ser fotógrafa, sobre todo, por ser mujer. Ni siquiera su propia madre la apoyó cuando contó que quería formarse en este sector. Pero para su fortuna, junto a Maximín terminó formando una pareja sentimental y también profesional, y juntos se encargaron de retratar eventos como bodas y comuniones en su localidad.

Jesús Calleja con Chon y Maximín en 'Volando voy' (MEDIASET)
Jesús Calleja con Chon y Maximín en 'Volando voy' (MEDIASET)

Ambos se gustaban desde que tenían 14 años, y cuando unieron sus labios por primera vez sintieron una vergüenza tan grande que no salieron de casa en varios días. Antes del matrimonio tuvieron sus primeros encuentros sexuales, y para evitar sustos, utilizaban unos preservativos que les trajeron desde Canarias. Con su relato, esta pareja recordó a los espectadores que hubo una época en la que los anticonceptivos no estaban al alcance de cualquiera, y tanto es así que ellos lavaban y reutilizaban los que tenían, “hasta que dejaron de funcionar” y ella quedó embarazada a los 19 años.

Su estado de buena esperanza fue considerado una vergüenza en su entorno, y encontraron rechazo incluso del cura del pueblo. Solo consiguieron darse el sí quiero por la iglesia un día de invierno a las ocho de la mañana, como si fuese algo que hubiera que ocultar. “Nos visitó la cigüeña, aunque se decía más que habías tenido un tropezón”, recordaban.

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La historia de este matrimonio fue realmente enternecedora. Aunque lleven casi siete décadas juntos siguen queriéndose, se les veía cogidos de la mano, y es con sus manos unidas como se les suele ver paseando por Valverde del Fresco.

Lo más bonito de todo es que, como decimos, Volando voy se emitió después de First Dates, donde a veces los participantes hacen ‘match’ y acaban juntos y felices, y otras no se pueden ni ver. Ayer, por ejemplo, conocimos a Paulina y Antonio, quienes no podrían estar juntos ni 70 años ni medio mes, porque tenían formas de entender el mundo y el amor completamente opuestas.

Ella aseguraba haber sido en el pasado una “cabrona” a la que se le da bien sacar de sus casillas a los hombres, y buscaba a “un hombre rebelde hasta donde pueda llegar y le diga ¡basta!”. Ya en sus primeros minutos demostró ser bastante mal hablada, y daba demasiada importancia al sexo, asegurando incluso ser “alérgica” a los penes pequeños.

Antonio, su cita, no tenía las mismas prioridades que Paulina. Él se definía como “romántico y pasional, y aguantó con galantería algunos dardos que ella lanzaba. No tuvieron una segunda cita, porque ella buscaba “un empotrador”, y él pensaba que ella era “una sabionda”.

Historias como la de estos dos comensales se ven casi cada noche en First Dates, pero no por ello los futuros participantes del dating show deben tirar la toalla. Porque gracias a Jesús Calleja, que nos presentó a Maximín y Chon, recordamos que sí que existe ese amor propio de los cuentos de hadas, el que te llega cuando te tiene que llegar y dura para toda la vida. Su mensaje, además, logró llegar a un buen pellizco de espectadores, pues Volando voy logró un 6,3% de share y 616.000 espectadores, por encima de la media de la cadena. Eso sí, First Dates fue el espacio con mejor cuota y mayor número de seguidores, con un 7,2% y 925.000 seguidores.

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