Megan Fox describe a Hollywood como "despiadadamente misógino" tras haber vivido "experiencias horrorosas"

Megan Fox ha vuelto a ser noticia. Y no porque haya novedades sobre su separación o su recién estrenado noviazgo con Machine Gun Kelly, sino porque ha querido terminar con los rumores que culpan a Michael Bay de sexualizar su imagen en sus inicios, echando la culpa general a un Hollywood “despiadadamente misógino”.

(Mega Agency, Gtres)

La actriz ha querido zanjar el asunto a través de Instagram después de que resurgiera una entrevista que dio en el programa de Jimmy Kimmel en 2009. En el vídeo, habla de la escena que hizo como extra para Michael Bay en Bad Boys II, cuando la hicieron bailar debajo de una lluvia de agua llevando un bikini, tacones y un sombrero cowboy. En aquella entrevista, Megan intenta explicar lo incómoda que se sintió al tener apenas 15 años, explicando que “ese es el microcosmos de cómo trabaja la mente de Michael Bay”. Y en lugar de recibir la simpatía del presentador, Kimmel le respondía: “Bueno… en realidad es el microcosmos de cómo trabajaban todas nuestras mentes. Solo que algunos tenemos la decencia de suprimir esos pensamientos y hacer de cuenta que no existen”.

En su momento las palabras de Jimmy Kimmel o la confesión misma de Megan Fox no tuvo la repercusión que podría tener si las dijera hoy en día, sin embargo, un usuario de Twitter las compartió en redes sociales hace unos días, provocando un frenesí de críticas y comentarios en contra de Michael Bay y el presentador por sexualizar a Megan Fox siendo una adolescente. Y a raíz de dicha repercusión, Megan ha contestado.

La actriz de 34 años publicó su respuesta a través de cinco imágenes en su perfil de Instagram en donde vuelca sus palabras, explicación y experiencia. Para empezar, agradece el apoyo viral recibido pero aún así afirma que necesita clarificar algunos detalles “que se han perdido” en el camino y que lanzan “una sombra siniestra” que, en su opinión, “no le pertenece”.

A pesar de aquella entrevista, en donde asocia al director con la sexualización de su imagen a los 15 años, Megan quita la culpa que había recaído sobre Michael Bay. “Tenía unos 15 o 16 años cuando fui extra en Bad Boys II” cuenta en su perfil. “Existen múltiples entrevistas donde comparto la anécdota de haber sido elegida para la escena y las conversaciones que tuvieron lugar. Es importante destacar que cuando hice la audición para Transformers tenía 19 o 20”.

Megan cuenta que trabajó con uno de los Ferraris de Bay durante una de esas audiciones en el parking de los estudios Platinum Dunes, rodeada de personas del equipo técnico y empleados y que “en ningún momento estaba desvestida ni nada parecido”. La actriz quiere dejar claro que no era menor de edad cuando hizo el casting para Transformers, y que no la hicieron “lavar o trabajar en el coche de nadie de ninguna manera que no tuviera relación con el guión”. De esta manera, la actriz espera que su explicación zanje el tema en cuanto a los comentarios sobre la posible sexualización sufrida en los inicios en los castings de Michael Bay.

Pero Megan no termina allí. Pide que la sigan escuchando (o leyendo en este caso). Agradece el apoyo pero quiere dejar claro queestas circunstancias [los castings que han dado de qué hablar] fueron insignificantes en un viaje largo y duro en el que he soportado algunas experiencias genuinamente horrorosas en una industria despiadadamente misógina”.

Megan afirma que “hay muchos nombres que merecen ser virales” pero que se quedarán guardados en “lo más profundo de su corazón”. En resumen, Megan sentencia que “cuando se trata de sus experiencias directas con Michael y Steven [Spielberg], nunca fue abusada o acechada de ninguna manera sexual”.

Steven Spielberg fue productor ejecutivo de Transformers y sus secuelas, teniendo una implicación directa en las películas de Michael Bay. Sin embargo, Megan se posicionó en contra de ambos cuando en una entrevista comparó el estilo de trabajo de Bay con el de un dictador como Hitler, siendo despedida de la saga después de la segunda entrega estrenada en 2009. Por aquel entonces, Michael Bay dijo que el despido se hizo siguiendo las órdenes de Steven Spielberg, quien negó la acusación.

La saga continuó con Shia LaBeouf y reemplazando a Megan con Rosie Huntington-Whiteley, mientras la actriz exploraba la notoriedad conseguida con otras películas que volvían a sexualizar su imagen, como fue el caso de Jennifer’s Body o la terrible Jonah Hex. Si bien Megan siguió trabajando, tuvo que conformarse con papeles secundarios o cameos en películas menores, al menos hasta que hizo las paces con Michael Bay quien le dio el papel protagonista en el reboot de Ninja Turtles como April O’Neil.

Megan llegó a la industria siendo muy joven, moldeando su imagen acorde a su belleza, hipnotizando a las masas y colocándola en una posición que la llevó a quedarse estancada en el estereotipo de sex-symbol hollywoodense, llegando incluso a ser criticada por ello. Durante el bombazo de su carrera, fue comparada con Angelina Jolie y votada por revistas como la mujer más sexy del planeta. “Mi gran arrepentimiento es que he asistido a la prensa en hacer de mí un personaje caricaturesco. No me arrepiento de lo vivido pero me arrepiento de cómo lo manejé” dijo en 2010 a E! Online.

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