Medvedev: "No sé qué tengo que hacer para jugar en la cancha central en los Grand Slams"

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Daniil Medvedev no ocultó su fastidio con la organización del Abierto de Australia, luego de trabajar tres horas y media para superar a Maxime Cressy por 6-2, 7-6, 6-7 y 7-5.

El ruso, más allá de reconocer que le costó adaptarse al estilo de saque y volea de su rival, señaló que jugó enojado por otros motivos: "En primer lugar, no sé qué tengo que hacer para jugar en la cancha central en los Grand Slams, ya gané el último Grand Slam, soy el mayor cabeza de serie acá".

"Jugar contra Maxime hubiese sido más fácil en la Rod Laver, en la que hay más espacio. Cuando jugás en pistas más chicas es más duro enfrentarte a alguien que hace saque y volea. En Wimbledon pasa lo mismo, todavía ni tan siquiera jugué en la Central", continuó.

Por otra parte, se quejó de los 'toilet breaks': "La regla es que si usás todos tus toilet breaks podés ir a hacer pis en el minuto que tengas cuando hay un cambio de lado. Así que le pregunté al árbitro y al supervisor: '¿Puedo ir al servicio en ese minuto y medio que tengo entre sets y poder cambiarme de ropa en este tiempo, para que aún pueda tener un toilet break disponible para cambiarme en caso de que haya un quinto set?'.

"Sabía que tendría que volver a cambiarme porque estamos a 35 grados. Quería hacerlo en ese minuto y medio, cambiarme y que no contase, pero me dijeron que si quería cambiarme tenía que contar. Eso es una tontería, y como podés ver me dejó muy irritado, y todo lo que pasó después creo que fue una consecuencia de ello. Lo siento mucho por Maxime, de verdad", añadió.

En medio del encuentro se le escuchó decir al número dos del mundo que estaba aburrido. Sin embargo, más allá de que no estaba en su mejor día, aseguró que está intentando mejorar en ese aspecto y que en definitiva fue clave para la victoria: "Estoy trabajando en mí mismo y es por ello que conseguí ganar y pude mantener la compostura, porque en ocasiones me vuelvo mucho más loco".

"No estoy contento con mi mentalidad hoy, fui demasiado duro con Maxime, que realmente jugó un gran partido. Al mismo tiempo, no soy el único tenista que trata de meterse en la mente de su adversario. Y todo lo que pasó podía descentrarme a nivel tenístico, así que inmediatamente cuando me puse a gritar o a hablar de algo con lo que no estaba contento, lo que intentaba era cambiar el foco completamente y no pensar en ello a la hora de jugar", concluyó el moscovita.

Foto: Getty Images

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