'Médico de familia' fue una adelantada a su tiempo en un detalle en particular

Por Miguel Ángel Pizarro.- A la hora de hablar de las series españolas, Médico de familia es una de las más recordadas. Considerada la ficción más vista en la historia de España, llegó a tener una media del 43,9% de share y 7.716.000 espectadores, cifras que solo un mundial de fútbol es capaz de conseguir actualmente. Sin embargo, existen otros motivos que nos recuerdan cómo Médico de familia revolucionó el audiovisual patrio.

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Sí, sabemos que sin Médico de familia, series igual de icónicas como Los Serrano, Aquí no hay quien viva, Ana y los siete o la mismísima Cuéntame cómo pasó quizás no existirían. Aunque son muchos los motivos por los que, incluso hoy, la recordamos, hay un elemento que la hizo ser adelanta a su tiempo en algo que nadie hubiera imaginado: el ‘shippeo’ de sus protagonistas.

La serie creada por Daniel Écija y el propio Emilio Aragón tenía como principal premisa la vida de Nacho, un médico de familia viudo y con tres hijos que comenzaba una nueva vida en un barrio residencial a las afueras de Madrid. Un claro retrato de las aspiraciones sociales y económicas de la clase media española de los 90. Ahora bien, el convertir la ficción en un drama de un hombre joven que había perdido a su esposa y madre de sus vástagos en un accidente de tráfico, le daba un trasfondo inesperado, pues Nacho debía volver a abrirse paso en el amor y es ahí donde entra en escena Alicia, la hermana de su mujer fallecida y que interpretó Lydia Bosch.

Dado que era su cuñada, los guionistas supieron aprovechar la relación para ir creando una tensión sexual y romántica entre los dos que surtió efecto. El público quería verlos juntos y se convirtió en una de las premisas más importantes de la ficción, dando lugar a un fenómeno que, luego, más series españolas han ido explotando: la del ‘shippeo’. Desde el comienzo de la serie, era evidente la química que había entre Nacho y Alicia. Sin embargo, la sombra de Elena, la fallecida esposa del médico y hermana de la periodista, hizo que la historia de amor se dilatase lo máximo posible, tardando varias temporadas en fraguarse y así fueron alimentando la ansía del fenómeno fan. Esas ganas de ver dos personajes fundirse en un beso y dejarse llevar por el amor es lo que ahora se conoce como ‘shippeo’. Una palabra que ya transita con naturalidad entre los seguidores de muchas series modernas y que da lugar a infinidad de memes y comentarios en redes sociales.

Es verdad que el origen del ‘shippeo’ no es español, antes de que se explotase en Médico de familia, surgió como fenómeno en Estados Unidos con los emblemáticos agentes Mulder y Scully de Expediente X, estrenada dos años antes. Aunque el origen de la tensión sexual no resuelta entre dos protagonistas puede remontarse a otro título emblemático como Luz de luna, emitido entre 1985 y 1989, con el que se dio a conocer originalmente Bruce Willis.

Sin embargo, fue Médico de familia la que introdujo el fenómeno en la ficción española. Es cierto que hubo intentos previos con Farmacia de guardia, pero fue la serie de Telecinco la que perfeccionó el prolongar lo máximo posible la unión de sus protagonistas. Es más, no fue hasta la cuarta temporada cuando se dieron su primer beso y no contrajeron matrimonio hasta el final de la quinta tanda de episodios. Y es que, en medio, los guionistas supieron enredar la trama al introducir terceras personas que impedían que Nacho y Alicia se declarasen mutuamente su amor. En esas relaciones fallidas, destacó la de Irene, interpretada por Ana Duato, la cual se convirtió posteriormente en la icónica Merche de Cuéntame.

Alejado del concepto de las telenovelas, el ‘shippeo’ entre Nacho y Alicia en Médico de familia fue de interés nacional, manteniendo a más de diez millones de espectadores pegados al sofá para ver cómo el médico y la locutora de radio se casaban en Blanca y radiante, el decimocuarto capítulo de la quinta temporada y el más visto de la serie en general. Emitido el 23 de diciembre de 1997, llegó a ocupar el 60 % de share y tuvo de media 10.833.000 espectadores, lo que le hizo rozar los 11 millones y consolidarse como la serie más vista de la historia de la televisión española.

Por supuesto, esto nunca hubiera sido posible sin ese ‘shippeo’ inicial que, al ver la reacción del público, hizo que los guionistas supiesen explotar y dosificarlo para ofrecer un desenlace ideal para esa historia de amor que, además, nos demostró algo más: que Médico de familiapodía trascender más allá de esa tensión amorosa. La ficción tuvo cuatro temporadas más y los fans pudieron ver cómo Nacho y Alicia formaban su propia familia, con la llegada de los mellizos Elena y Manuel. Antes, incluso, que en la todopoderosa Hollywood mostrasen las vidas de casados de los protagonistas de otras series con fuerte ‘shippeo’ como Bones yCastle, fue Médico de familia la que nos demostró que un ‘shippeo’ bien formulado es capaz de ofrecer más temporadas después de que este se consuma.

Esto nos hace ver que, incluso antes de que surgiesen los amores adolescentes de Compañerosy Al salir de clase, donde la ficción española explotó de lleno el ‘shippeo’ entre sus personajes, fue Médico de familia la pionera. Una adelantada a su tiempo que vuelve a demostrar lo importante que ha sido para nuestro legado audiovisual y que no solo ha sido familiar, pese a su fama.

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