¿Medicamentos contra el dolor o compuestos letales? Después de lo de Prince, el debate se reabre

Los expertos alertan sobre esta práctica peligrosa y potencialmente mortal que está creciendo. El autor de ‘Purple Rain’ murió hace un año por el uso “aberrante” (según los médicos) de los opioides. Los derivados del cannabis protagonizan el debate sobre las nuevas vías de actuación en el tratamiento del dolor crónico en España. Así están las cosas.

En 1984, ya era un gran adicto a los analgésicos debido al “pánico escénico” que tenía Prince antes de subir a los escenarios o salir a la calle. También los tomaba para reducir los dolores relacionados con la cirugía y algunos dolores crónicos como el de cadera.
En 1984, ya era un gran adicto a los analgésicos debido al “pánico escénico” que tenía Prince antes de subir a los escenarios o salir a la calle. También los tomaba para reducir los dolores relacionados con la cirugía y algunos dolores crónicos como el de cadera.

Mientras que unos defienden la eficacia analgésica del cannabis terapéutico otros alertan de que su ‘prodigabilidad’ pone en peligro la vida.

Se usan para tratar dolores muy fuertes pero usarlos en exceso pone en peligro la vida. De hecho, su ‘prodigabilidad’ en la sanidad privada estadounidense ha ocasionado accidentes mortales, como el de Prince, icono de la música pop, que murió por una sobredosis accidental al consumir este tipo de fármacos.

No es el único caso fatídico, algo similar le ocurrió a Michael Jackson, Heath Ledger o Amy Whinehouse (aunque en este caso el detonante fue la mezcla de calmantes y alcohol), entre otros muchos.

Expertos en dolor aseguran que no hay una “sola solución farmacológica para aliviar el dolor crónico”, y defienden el potencial terapéutico de los derivados del cannabis para ayudar a controlar ciertos síntomas en pacientes con enfermedades crónicas.

“Los estudios disponibles demuestran su eficacia analgésica principalmente en cuadros de dolor crónico como el neuropático o el oncológico, proporcionando beneficios moderados para espasticidad, insomnio, fatiga, ansiedad y náuseas”, nos explica el doctor Jordi Pérez, director del Cancer Pain Program y profesor de Anestesiología de la Universidad de McGill de Montreal (Canadá).

Además, la prescripción de opioides en España está dentro de los ámbitos deontológicos de autocontrol y de fiscalización administrativa que impiden “la excesiva prodigalidad de la sanidad privada estadounidense”.

Las autoridades estadounidenses hablan de una “ola de sobredosis fatales” vinculada a los opiáceos y abogan por un consumo racional y controlado de los medicamentos.
Las autoridades estadounidenses hablan de una “ola de sobredosis fatales” vinculada a los opiáceos y abogan por un consumo racional y controlado de los medicamentos.

Para este especialista, el médico prescriptor de cannabis medicinal se enfrenta a retos terapéuticos importantes debido a los opioides que deben ser “monitorizados de forma juiciosa para proporcionar alivio del dolor y mejoría en la calidad de vida, previniendo o tratando de forma temprana los efectos secundarios y las conductas aberrantes”.

El problema es que los opioides no solo son medicamentos que alivian el dolor. También reducen la intensidad de las señales de dolor que llegan al cerebro y controlan las emociones, lo que disminuye los efectos de un estímulo doloroso.Además, algunas personas experimentan una respuesta eufórica a los opioides, ya que estos fármacos también afectan a las regiones del cerebro implicadas en la gratificación.

Cuando una persona es físicamente dependiente de un medicamento, experimentará síntomas de abstinencia cuando reduce o detiene bruscamente el consumo del fármaco. Estos síntomas pueden ser leves o graves (dependiendo del fármaco) y por lo general se pueden controlar médicamente o se pueden evitar reduciendo el consumo de la droga lentamente.

La dependencia suele ir acompañada de la tolerancia, es decir, la necesidad de tomar dosis cada vez más altas de un medicamento en un intento de obtener el mismo efecto. Cuando se produce la tolerancia, puede ser difícil para un médico evaluar si un paciente está desarrollando un problema con la droga o si tiene una necesidad médica real de dosis más altas para controlar sus síntomas.

Las autoridades hallaron calmantes opioides en la casa de la estrella del pop Prince tras su repentina muerte hace un año, y se dijo a los investigadores que el músico tenía una historia de abstinencia “que se cree era resultado del abuso de medicación recetada”, según documentos judiciales hechos públicos el lunes. IMAGEN DE ARCHIVO: El cantante Prince durante un show en el Teatro Kodak, en Hollywood, Estados Unidos. 24/05/2006. REUTERS/Chris Pizzello
Las autoridades hallaron calmantes opioides en la casa de la estrella del pop Prince tras su repentina muerte hace un año, y se dijo a los investigadores que el músico tenía una historia de abstinencia “que se cree era resultado del abuso de medicación recetada”, según documentos judiciales hechos públicos el lunes. IMAGEN DE ARCHIVO: El cantante Prince durante un show en el Teatro Kodak, en Hollywood, Estados Unidos. 24/05/2006. REUTERS/Chris Pizzello

Los opioides también pueden producir somnolencia, confusión mental, náusea, estreñimiento y, dependiendo de la cantidad de la droga consumida, pueden deprimir la respiración.

En el caso de Price, una persona de su entorno reveló que reveló que el cantante podía comprar hasta 40 mil dólares en suministros para seis meses de estos analgésicos altamente adictivos.

Por eso, la investigación clínica, la monitorización y la personalización del tratamiento son claves, en palabras del doctor Pérez, para identificar el mejor candidato y el mejor producto medicinal: “No hay una sola solución farmacológica para aliviar el dolor crónico por lo que el prescriptor hará bien en aprender de las lecciones que los opioides nos han enseñado”.

Otros expertos como María Isabel Martín, presidenta del Área de Ciencias Básicas del Comité Científico del XIV Congreso de la SED, ha defendido la introducción de esta sustancia en el Sistema Nacional de Salud y su normalización para evitar que se consuma sin control médico: “Se trata de disponer de una opción más, ya que si se combinan pueden mejorar el resultado final”.

Según el Dr. Pérez, los pacientes que responden de forma efectiva al cannabis médico muestran una tendencia a disminuir el consumo de otros fármacos analgésicos como opioides, antidepresivos y antiiflamatorios y menos posibilidad de desarrollar dependencia y adicción.

La prescripción de opioides en España está en la media de los países europeos, en palabras del coordinador del Grupo de Opioides de la SED, doctor Ignacio Velázquez, quien defiende que aquí no hay motivos para alarmarse:En Estados Unidos las muertes por drogas legales superan a los fallecimientos por las drogas ilícitas, pero la sociedad española no es tan compulsiva y la prescripción de opioides en nuestro país está dentro de los ámbitos deontológicos de autocontrol y de fiscalización administrativa que impiden la excesiva prodigalidad de la sanidad privada estadounidense”.

Por muy mal que estés (anímicamente o con dolores fuertes) nunca debes tomar calmantes ni analgésicos sin receta médica, aunque tu madre o la vecina los tengan a mano. Únicamente los especialistas tienen la potestad de recetarlos, la dosis y el tiempo justo. ¡No te la juegues!
Por muy mal que estés (anímicamente o con dolores fuertes) nunca debes tomar calmantes ni analgésicos sin receta médica, aunque tu madre o la vecina los tengan a mano. Únicamente los especialistas tienen la potestad de recetarlos, la dosis y el tiempo justo. ¡No te la juegues!

Sin embargo, el Dr. Velázquez ha reconocido que faltan estudios fiables sobre el consumo de opioides en España y ha adelantado que desde la SED uno de los objetivos es realizar un estudio sobre el uso aberrante de estos fármacos en las Unidades de Dolor: “A pesar de la gran labor realizada en los últimos años en la formación de facultativos y en el uso racional y ponderado de los opioides, hay que profundizar en el conocimiento de las posibles conductas atípicas en su consumo”.

Para el Dr. Víctor Mayoral, secretario de la Sociedad Española del Dolor: “Hay algo nuevo en el estreñimiento inducido por opioides” , una molécula que neutraliza el efecto de los opioides en el intestino: “Se ha aprobado recientemente en España el primer tratamiento específico para este trastorno de toma oral diaria que pone fin a este problema de manera “sencilla, eficaz y segura”.

Entre los efectos adversos de los opioides se encuentran el bloqueo de los receptores opioides del tracto gastrointestinal y como consecuencia el estreñimiento inducido por opioides: “Se ha avanzado mucho en el estudio de este tipo de estreñimiento, que tiene una causa diferente y también un impacto en la vida de los pacientes muy negativo”, ha asegurado el Dr Víctor Mayoral.

Pero al margen de esto, lo realmente preocupante es la utilización que se puede llegar a hacer de estas sustancias altamente adictivas. Si se toman tal como se recetan, los opioides se pueden utilizar para controlar el dolor de una manera segura y eficaz. Sin embargo, cuando se abusa, incluso una sola dosis grande puede causar una depresión respiratoria grave y la muerte.

Además el uso médico a corto plazo de los analgésicos opioides rara vez causa adicción, pero su consumo no debe prolongarse ya que puede dar lugar a la dependencia física y, en algunos casos, a la mencionda adicción cuyos síntomas pueden incluir agitación, dolores musculares y de los huesos, insomnio, diarrea, vómitos, escalofríos y movimientos involuntarios de las piernas.

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