Matteo Berrettini, como no le habías visto antes

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Photo credit: FERNANDO ROI HEARST
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Matteo Berrettini (Roma, 1996) se crio sobre tierra batida. “Crecí en un club de tenis. Mis abuelos y casi toda mi familia han jugado desde que recuerdo. Mis padres siguen siendo socios del club. Yo mismo entreno con mi hermano, que también es profesional, así que el tenis es algo implícito en nuestro ADN. Además, todos somos muy competitivos. Cuando cumplí veinte años sentí que era el momento de mejorar, elegí un entrenador increíble y fui a por ello”, cuenta el italiano, bañado por el sol que cae sobre el Hotel de la Ville (Rocco Forte) de Roma, un palacio del siglo XVIII en el centro de la ciudad con unas vistas cautivadoras.

Desde entonces no ha parado, y entre torneos y entrenamientos, también ha sacado tiempo para diseñar tres colecciones cápsula mano a mano con BOSS. “Me encanta la marca. Cuentan conmigo durante todo el proceso de diseño y siempre priorizo el rendimiento de las prendas y la calidad los tejidos. Las gafas también son increíbles”, explica. El resultado es un éxito total, aunque lo cierto es que Matteo pasa la mayor parte del tiempo en pantalón corto y camiseta porque su carrera deportiva manda y aún quedan retos importantes, como una victoria en un Grand Slam.

Photo credit: Fernando Roi
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Un camino plagado de esfuerzo y de ciertas frustraciones. Hace unos meses se lesionó. “Me dio rabia porque ocurrió justo durante mi parte favorita de la temporada. No pude estar en Madrid, ni en Montecarlo, ni en Roma, que me hacía especial ilusión porque es mi ciudad, pero cuando pones tus capacidades tan al límite es normal que a veces ocurran imprevistos. No obstante, ya estoy casi recuperado y con energía suficiente para volver a dar guerra”, dice positivo. ¿Resulta fácil acostumbrarse a convivir con la presión? “Nuestra rutina es dura. Tenemos poco tiempo para descansar, aunque por otro lado cuanto más juegas, mejor jugador te haces. Mi secreto es disfrutarlo. La parte más difícil son los viajes, Australia, América, África... cada país tiene condiciones diferentes y tienes que adaptarte. Hay momentos duros, de tensión muy grande, y cuesta gestionarla, pero para mí al final del día lo más importante es ir a por ello, sentirme orgulloso de mí mismo y saber que estoy donde siempre soñé estar”.

*Este artículo aparece publicado en el número de octubre 2022 de la revista Esquire

Photo credit: Esquire
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