Maternidad subrogada, ¿un acto de generosidad y altruismo o un intercambio interesado previa transacción económica?

El lío de los ‘vientres de alquiler’

La demanda de este ‘servicio’ abre el debate sobre si debe regularse: ¿es un derecho o una explotación de la mujer? (Foto: Getty)

La maternidad subrogada es una práctica utilizada cada vez con mayor frecuencia, una consecuencia más de las técnicas de reproducción asistida, pero desde el punto de vista médico presenta delicados matices desde el punto de vista ético, jurídico, social, económico, científico o religioso.

¿Un método más para ser padres, una bendición o una aberración contra la dignidad de la mujer y contra la adopción?

Conocida coloquialmente como ‘vientres de alquiler’, la maternidad subrogada es (según la deontología médica) un acto mediatizado por la prestación económica y no es completamente libre, debido a que condiciona la decisión y su consentimiento; lo que resulta inadmisible desde un punto de vista ético y deontológico en opinión de los expertos en ética médica.

La demanda de este ‘servicio’ abre el debate sobre si debe regularse: ¿es un derecho o una explotación de la mujer? (Foto: Getty)

“La maternidad subrogada no puede ser lícita, al tratarse de un procedimiento en el que participa una mujer, poniendo al servicio de otros, a cambio de dinero, su capacidad biológica para llevar durante nueve meses en su seno, a un nuevo ser”, explica  la Dra. María Castellano, miembro de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC).

Dado que la normativa legal penal vigente en España prohíbe y sanciona de modo expreso este tipo de práctica algunos ciudadanos optan por llevarla a cabo en otros países para satisfacer el deseo de tener hijos.

Cada año, alrededor de entre 500 y 1.500 parejas españolas suscriben contratos de subrogación de útero en algunos países extranjeros, donde está regulado o permitido pagando desde 45.000 y 60.000 euros (en Ucrania y Rusia) hasta los 120.000 que alcanza el proceso en California.

Aunque presume de hijo allá por dónde va, Cristiano volverá a ser padre, ésta vez de gemelos, gracias a la gestación subrogada. (Foto: Getty)

Algunos de los casos más conocidos en nuestro país son el de Cristiano Ronaldo, los cantantes Miguel Poveda o Miguel Bosé, los presentadores Jaime Cantizano y Kiko Hernández y otros personajes como Tamara Gorro o Torito, sin olvidarnos de la baronesa Thyssen, una de las pioneras a nivel nacional.

Pero no sólo en España han tenido que viajar para hacer sus sueños realidad. Fuera de nuestras fronteras conocemos los casos de actores como Nicole Kidman, Sofía Vergara, Lucy Liu, Sharon Stone, Tyra Banks, Sarah Jessica Parker, Elton John, Ricky Martin o incluso el mismísimo rey del pop, Michael Jackson.

Y es que este es -sin duda- uno de los temas más espinosos del momento, ya que muchos no entienden ni comparten este tipo de ‘restricciones’ alegando que nadie puede vetar a otros el derecho de ser padres,  y que es necesario entender la libertad de elección de las personas y respetarla.

Sarah Jessica Parker tuvo a sus hijas con un vientre de alquiler a partir de sus óvulos. (Foto: Cordon Press)

Sin embargo, los médicos insisten en que “es un acto mediatizado por la prestación económica y no es completamente libre, debido a que condiciona la decisión y su consentimiento, lo que resulta inadmisible desde un punto de vista ético y deontológico”.

Por otro lado, también advierten de la peligrosidad de esta práctica que puede llegar a generar numerosos conflictos como posibles complicaciones físicas, psíquicas, control estricto por parte de los padres contratantes a la madre subrogada, que en algunos contratos se exija que el niño nazca sano o el rechazo del recién nacido cuando se convierte en el producto no deseado de la transacción económica”, explica el Dr. Manuel García del Río.

Asimismo consideran que se pone en juego la dignidad de la mujer. La Medicina ha tenido muy presente que la dignidad humana exige que, el acto de la donación de órganos o tejidos, sea un acto altruista y generoso; mucha más importancia cobra este principio cuando “la donación” consiste en convivir nueve meses con un nuevo ser que depende de ti en su vida biológico-psicológica de cada minuto, con las implicaciones afectivas y emocionales que esto implica.

“Se puede sufrir por no tener hijos propios, pero nada puede justificar que esta frustración sea resuelta al precio de transformar a otras mujeres en fábricas de niños”, afirma el secretario general del Colegio de Médicos de Málaga.

Asimismo, detalló que la regulación supondría admitir la mercantilización de la vida sujeta a normas de mercado y considerar al recién nacido un producto de transacción económica. De este modo, sólo sería acorde a la deontología médica la maternidad subrogada con carácter altruista.

Es más rápido y sencillo que la adopción pero solo pueden acceder a la maternidad subrogada los que gozan de una buena posición económica; este es el ‘problema’ principal para sus detractores. (Foto: Getty)

Se trata de un fenómeno que afecta a derechos y deberes de todos sus integrantes: en un futuro podría considerarse una maternidad subrogada en la que los “padres” participan en la generación del embrión, sin otras aportaciones de donantes y en la que exista un principio real de generosidad y altruismo en la colaboración gestacional del embrión, incluso con vínculos familiares entre los “padres” y la madre subrogada podría considerarse como no contraria a la ética y a la deontología médica. “Siempre en casos especiales y con estudio específico y personalizado de las circunstancias”, apunta la Dra. María Castellano, de la Organización Médica Colegial.

Según la deontología médica, esta opción sólo debería ser aceptada como última alternativa terapéutica al resto de  técnicas de reproducción humana asistida, prestando atención a la posibilidad de intervenir como gestante en caso de parentesco por consanguinidad en línea directa, el anonimato de las donaciones, la capacidad de decisión sobre interrupción terapéutica del embarazo, posibilidad de tiempo de reflexión para entregar al recién nacido, gastos económicos a compensar y consecuencias derivadas de la rescisión de un contrato de gestación.

Esto ya se está aplicando en otros países como Canadá, Reino Unido y Portugal donde solo autorizan la modalidad altruista en sentido estricto, no puede haber beneficio económico para la mujer gestante, solo se pueden abonar los gastos extra. Y además, algunos están poniendo coto a la práctica, permitiendo la gestación subrogada sólo a sus nacionales.

Veremos lo que pasa aquí, de momento no está legislado pero el debate ha saltado de la calle al Congreso.

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