Qué son las mascarillas elastoméricas contra el Covid-19 que recomiendan los expertos

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Las mascarillas elastoméricas tienen un filtro bueno y un material de sellar del tipo silicona que ajusta mejor y no dejan los huecos de las FFP2. (Foto: Envomask)
Las mascarillas elastoméricas tienen un filtro bueno y un material de sellar del tipo silicona que ajusta mejor y no dejan los huecos de las FFP2. (Foto: Envomask)

Superado el año de pandemia del coronavirus y tras la controvertida decisión de algunos países como Australia, Alemania o Austria de sustituir las mascarillas de tela y las quirúrgicas por las FFP2, imponiendo su utilización en lugares cotidianos como tiendas, supermercados y transporte público, ahora de repente llega un tipo de "mascarilla nuevo" para la población bajo el nombre de 'elastomérica'.

Justo cuando ya nos habíamos acostumbrado todos a distinguir entre mascarillas higiénicas, quirúrgicas y FFP2, se reabre el debate sobre este formato recomendado por los expertos, que curiosamente lleva mucho tiempo en el mercado para usos específicos, sobre todo en la construcción.

Así en las últimas semanas cada vez se oye hablar más de las ventajas que ofrece y muchos expertos han explicado en redes sus características y ventajas. Aseguran que son una opción más duradera y menos costosa: están hechas de un material flexible, parecido al caucho, que puede ajustarse a casi todos los rostros y soportar múltiples limpiezas sin pérdida de efectividad. Estos dispositivos, que se asemejan a las máscaras de gas, utilizan un filtro reemplazable.

Por todas estas razones, las mascarillas elastoméricas se han convertido en la opción favorita de muchos sanitarios contra la Covid-19 (en este video puedes escuchar las razones de una enfermera americana para decantarse por ella). De hecho, un estudio del Colegio Americano de Cirujanos concluye que "las mascarillas elastoméricas reutilizables proporcionan una opción de protección más duradera y menos costosa para los sanitarios" que las FFP2.

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"Estas mascarillas están compuestas por los elastómeros termoplásticos, también conocidos como TPE", explica Elena Plaza Moreno, y están compuesta por una estructura de silicona que se contornea alrededor de la cara y la nariz para proporcionar un sello seguro. Este sistema de fijación provoca una mejor protección a aerosoles, y hasta evita que las gafas se empañen.

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La de la imagen anterior es muy aparatosa y no se trata de la opción más cómoda para entornos no profesionales. No obstante, empiezan a surgir alternativas que fusionan la comodidad de las mascarillas convencionales con el ajuste facial perfecto de los materiales elastoméricos, como la Envo Mask, que se ha vuelto popular entre el personal sanitario por su sencillez y la utilización de filtros N95, equivalentes a la FFP2.

Un modelo con mayor fijación, y por tanto, más seguro

Llevamos meses oyendo lo importante que es que la mascarilla se ajuste correctamente a la cara, independientemente del nivel de filtración ofrecido por cada modelo. José Luis Jiménez, doctor en Ingeniería por el MIT y profesor de bioquímica en la universidad americana de Colorado Boulder, aseguraba en sus redes sociales que de nada sirve llevar la mascarilla más segura si no la ajustamos bien a la cara.

Tampoco ayuda ponerse doble mascarilla o varias mascarillas a la vez y hacer "una lasaña de capas de mascarillas; si no ajustan, el aire se mete sin filtrar", añade Plaza, quien ya explicó en este video el problema de las fugas.

Ambos coinciden en que "las que sellan bien son las FFP2 con los hilos por detrás de la nuca, porque las orejeras casi todas sellan mal. Y el problema es que las orejeras son las que están más disponibles". (Para solucionarlo puedes probar esto).

Aquí es donde la mascarilla elastomérica gana puntos al contar con una estructura de plástico donde se coloca el filtro equivalente a las conocidas FFP2 y una goma de silicona que ayuda a adherir la mascarilla a la piel del rostro.

Este es el factor diferencial del nuevo tipo de mascarillas, las elastoméricas, que separan las dos funciones que toda mascarilla debe cumplir: estar fabricada con un buen material y que selle bien.

"La calidad de la tela para el filtrado quiere decir qué porcentaje de los aerosoles que pasan por allí se quedan pegados. Hay que entender que los filtros no son coladores o tamices. La física microscópica sorprende. Pueden atrapar aerosoles mucho mas pequeños que sus agujeros. Se ve que N95 / FFP2 o FFP3 filtran muy bien (en principio son las mejores pero la mayoría de la gente las lleva con muchos huecos y entonces es como si no las llevases), las quirúrgicas también (pero ajustan mucho peor). Las de tela de 3 capas, o de dos capas con filtro en medio también filtran bien, no para sanitarios, pero sí para una persona que va a ir al supermercado. Al final, llevar una grande de tela que te sella muy bien, que tiene un hierro en la nariz, puede ser más seguro", comenta al Heraldo.

Sin embargo, la calidad de filtración no lo es todo. Una buena mascarilla también debe poseer una correcta calidad de ajuste a la cara. Y el ajuste es un problema muy gordo para el uso de las mascarillas para la población en general. "Por huecos que nos parecen pequeños pasa la mitad de aire sin filtrar", señala Jiménez.

Así pues, José Luis Jiménez comparte el punto débil de las mascarillas N95/FFP2 y por qué considera que las elastoméricas “se impondrá a medio plazo”.

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Aseguran una mejor adaptación a través de un armazón de silicona que se fija a la cara

Las elastoméricas tienen un filtro bueno y un material de sellar tipo silicona. Según Jiménez, "estas mascarillas utilizan material N95, uno de los más eficaces, y que ofrece una capacidad de filtrado de las partículas del 95 por ciento, pero son sus gomas de silicona las que aportan una mayor seguridad".

Gracias a este sistema de protección no deja huecos entre mascarilla y cara, por lo que protegen más de los aerosoles que las FFP2 o KN95, que suelen moverse y desajustarse si no tenemos cuidado y no llevamos una pieza extra para asegurarlas.

"Lo mejor sería usar mascarillas elastoméricas y abandonar las otras", cuenta el catedrático a Nius Diario. La idea de elastoméricas es que "lo que sella es silicona y sella muy bien. Te la atas por detrás de la cabeza y sella perfectamente".

Así se evita el fallo principal de las mascarillas N95/FFP2, que como ha explicado, filtran muy bien, pero es difícil conseguir un buen ajuste, sobre todo en la nariz. "Por esa razón, dudo cuando hay gente que las propone para todos. Si se llevan mal, por su forma, pueden crear más huecos que las de tela buenas, y al final funcionar peor, señala el profesor. "Las N95/FFP2 tienen un problema de diseño. Como he dicho, el material se escoge para filtrar bien. Pero se le pide a ese mismo material que ajuste bien. Y eso es difícil"

De ahí que considere las mascarillas elastoméricas como "una mejora importante, ya que usan material N95 para el filtro, y silicona para ajustar mejor”.

Además, gracias a la posibilidad de reutilizar estas mascarillas por un tiempo prolongado (siempre que cambiemos los filtros habitualmente), a la larga pueden llegar a suponer un coste menor que el utilizar mascarillas autofiltrantes desechables.

"El filtro es N95 y se puede cambiar, por lo que son reutilizables. Y lleva un molde de silicona que se te adapta perfectamente. El problema es que es muy cara. Me costó unos 70 dólares. Pero a me parecen más cómodas, además. Incluso puedes hablar mejor que con las otras", añade.

Dónde se pueden adquirir y cuánto cuestan

El problema de estas mascarillas, las de Envo Mask, aparte de su precio (79 dólares/unos 65 euros al cambio) es que no es son fáciles se conseguir. No obstante, cada kit de mascarilla incluye el propio armazón de silicona que alberga la mascarilla, cinco filtros, arnés y estuche de almacenamiento. Además, la compañía explica que los filtros empaquetados individualmente permanecen limpios y cargados electrostáticamente hasta que estén listos para usarse. Cada filtro tiene una vida útil de diez años que permite un almacenamiento a largo plazo.

Su uso es especialmente recomendable en entornos de riesgo, así como para personas con patologías previas que agraven la Covid-19. Pero si te interesan, la multinacional estadounidense 3M vende sus mascarillas elastoméricas en España, con un precio entre los 17 y los 22 euros por cada mascarilla. Se pueden comprar en su página web, aunque no se indica que su uso esté dirigido a evitar contagios de patógenos como el coronavirus, sino a proteger contra "gases, vapores y partículas". Te dejo el catálogo. ¡Fíjate bien antes de adquirirlas!

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