Lo que más me ha gustado de ‘¿Quién es mi padre?’ no ha sido su trabajo de investigación

Telecinco pasa por una crisis de audiencia importante, pero la cadena parece resistirse a aportar contenidos nuevos y diferentes a su parrilla. Este sábado estrenó en su prime time una nueva propuesta, ¿Quién es mi padre?, un espacio presentado por Carlota Corredera en el que personas (no tan) anónimas contarán que su padre es una persona famosa. En su primera entrega, el protagonista fue Javier Santos, un hombre que toda su vida ha asegurado que es fruto de una relación que tuvo Julio Iglesias con su madre, María Edite Santos.

El resultado del programa fue bastante correcto, pero no en exceso interesante, o al menos, novedoso, pues es una historia que ya se había contado mil y una veces en esa misma cadena. Sin embargo, como espectador, lo que más me hizo disfrutar del reportaje no fue la investigación en sí, sino cómo Telecinco ha hecho su propio Viaje al centro de la tele gracias a su extensa y maravillosa hemeroteca.

La historia de Javier Santos y su posible filiación con Julio Iglesias lleva, literalmente, más de 30 años hablándose en la televisión en general, y en Telecinco en particular. Desde que era un adolescente, Javier y su madre han intentado que la justicia reconozca la paternidad de Julio Iglesias, quien conoció a María Edite a mediados de los años 70. Algo de lo que ella ha aportado pruebas, como fotografías de los dos juntos en la sala de fiestas en la que ella trabajaba; según cuenta, él se interesó en conocerla y se acercó a su camerino. Quedó embarazada, y tuvo a su hijo Javier como madre soltera.

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A inicios de los 90, esta mujer contó su historia en programas de la entonces conocida como ‘Tu cadena amiga’ que ahora nos despiertan una enorme sonrisa, de lo más nostálgica. Este sábado la vimos junto a José Luis Coll en Hablando se entiende la gente, un programa en el que el humorista y actor charlaba con gente de la calle sobre el tema que correspondiese. Por si alguien no lo sabe, fue en ese mismo espacio donde realizó una de sus primeras apariciones televisivas una joven estudiante de periodismo que hoy es un pilar fundamental de Telecinco, como Lydia Lozano.

Hablando se entiende la gente fue un hito en Telecinco, tanto, como para llegar a tener una versión juvenil, Hablando se entiende la basca, y que presentó un jovencísimo y prometedor Jesús Vázquez, poco después de haber debutado en el programa musical La quinta marcha. En aquella época, esto de hacer varias versiones de un mismo espacio era lo más normal del mundo, y como ejemplo, teníamos también Vivan los novios / Vivan los compis y Vip Noche / Vip Guay.

Javier Iglesias en una imagen promocional de '¿Quién es mi padre?' (Mediaset)
Javier Iglesias en una imagen promocional de '¿Quién es mi padre?' (Mediaset)

Otro de los programas por los que pasó María Edite contando su historia fue Telecinco, ¿dígame?, que fue otro icono de la Telecinco más primigenia. Fue un espacio amable y divertido, que presentaron Laura Valenzuela o Andrés Aberasturi,entre otros. Seguro que los lectores que ya peinan canas pueden recordar cómo en este formato Laura nos invitaba a jugar con el Teletrébol, una especie de mando a distancia con el que se podía participar en concursos desde casa en un concurso de preguntas y respuestas. Si se acertaban todas las preguntas sonaba el himno de la alegría, y eso te garantizaba un premio, siempre que llamases a un número de tarifa especial para reclamarlo. Como curiosidad, el Teletrébol murió entre acusaciones de fraude y regalos no enviados, y en 1999, tras llevar el caso a los tribunales, un hombre consiguió que Telecinco le regalase un coche que había ganado seis años atrás.

Sin embargo, de todos los programas que rescataron, el que más gracia me hizo fue el del Festival de Benidorm de 1993. En él, Javier Santos, entonces legalmente llamado Javier Iglesias, participó como cantante. No llegó a la gran final, pero acudió a la misma como invitado. Y estando en el patio de butacas, el imitador Julio Sabala, haciéndose pasar por Julio Iglesias, se reencontró con “su hijo” ante las cámaras. Esto nos hace pensar en cuán importante era el mundo del corazón para la cadena, que hasta en un concurso musical de prestigio se prestasen a hacer este tipo de teatros. Del mismo modo, resulta hasta incómodo pensar en que hiciesen pasar por una situación así a alguien, poniéndole a interactuar con alguien que actúa como su supuesto padre al que jamás ha visto frente a frente.

Una cosa que no dijeron es que aquel Festival de Benidorm lo ganó… Pablo Motos. Sí, el presentador de El Hormiguero tiene el honor de haber sido el mejor de aquel certamen, pero como autor, pues era el compositor del tema ‘Sabed amigos’, interpretado por el grupo Romero y sus amigos.

Por lo demás, se puede decir que ¿Quién es mi padre? no ha resultado especialmente novedoso. Recuerda a otros programas ya vistos como Hormigas Blancas, con esos recortes de prensa que se desglosan y analizan al pormenor. De momento, se ha anunciado que el próximo protagonista del programa será Albert Solà, quien falleció de forma repentina este fin de semana y que saltó a la fama hace unos años por asegurar que su padre es el rey emérito Juan Carlos I. Pero, por la propia historia de Albert, está claro que ¿Quién es mi padre? no podrá escarbar tanto en el archivo de Mediaset. Algo que, al menos para mí, como espectador, me hace sentir un poco menos de curiosidad por el reportaje en sí, pues al igual que Javier, el caso de Albert es algo de lo que ya se ha hablado en muchas ocasiones por la televisión.

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