Marvel se supera consiguiendo que un episodio de 'Caballero Luna' la convierta en tu nueva adicción

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ATENCIÓN: este artículo contiene spoilers del cuarto episodio de Caballero Luna

Por norma general, una serie nos engancha a partir del primer episodio o de manera gradual mientras nos vamos adentrando en la historia. Hasta que llegó Caballero Luna. Y es que si bien la nueva serie de Marvel despertó nuestra curiosidad desde su estreno gracias a una historia original y la cátedra habitual de Oscar Isaac como uno de los mejores actores de su generación, en realidad, es con uno de sus capítulos que da un puñetazo sobre la mesa. Porque una vez que ves el cuarto capítulo no hay marcha atrás: eres adicto a ella.

El enganche es radical, irremediable y sin vuelta atrás. Y todo gracias a una escena de 15 minutos.

Oscar Isaac en 'Caballero Luna' (Gabor Kotschy; ©Marvel Studios 2022. All Rights Reserved.)
Oscar Isaac en 'Caballero Luna' (Gabor Kotschy; ©Marvel Studios 2022. All Rights Reserved.)

Básicamente, con el cuarto episodio titulado ‘La tumba’ y estrenado el 20 de abril en Disney+, Caballero Luna consigue lo que normalmente sucede cuando una buena serie se cerca al final: dejarnos boquiabiertos, pasmados, desubicados y con unas ganas tremendas de más. Sin embargo, en este caso podemos frotarnos las manos porque todavía quedan dos episodios más.

El capítulo en cuestión retoma la historia desde el final del tercero después de que el dios Konshu ha sido atrapado en un monumento de piedra, haciendo que Marc y Steven (el protagonista con doble personalidad) se queden sin los poderes místicos ni el traje de superhéroe. Y así se embarcan junto a Layla en una aventura al estilo de En busca del arca perdida o Tomb Rider, con Marc al timón del cuerpo protagonista mientras Steven observa frustrado desde dentro.

El episodio cambia las tornas desde el principio, al rebajar las dosis de acción trepidante para convertirse en una aventura arqueológica hasta la tumba de Alejandro Magno, descifrando jeroglíficos a oscuras y sorteando obstáculos, mientras el villano de turno, Arthur (Ethan Hawke), los acecha y persigue. Este cambio radical enseguida nos permite tener la sensación de que estamos ante un episodio diferente, uno que empieza a dar un giro a la historia. Que no estamos ante una mera serie de superhéroes, sino que aquí hay más. Mucho más.

Y efectivamente así es. Porque después de ser testigos de un capítulo que mezcla aventura, acción, drama, romance y hasta ciertas dosis de sustos al estilo La momia, de repente se convierte en una amalgama indefinible que personalmente me recuerda a 12 monos y Desafío total.

ATENCIÓN: COMIENZAN SPOILERS

Cuando todavía quedan dos episodios para que concluya la historia, y a 15 minutos del final, el cuarto capítulo da un giro radical con la supuesta muerte del protagonista tras dos disparos en el pecho. Pero, de repente, todo cambia y esa muerte se convierte en un nuevo despertar… como paciente en un hospital psiquiátrico.

Si bien la serie nos deja entrever desde un principio que estamos ante un personaje que padece un desorden de personalidad, al tratarse de un protagonista con dos personas opuestas viviendo dentro suyo, lo cierto es que jamás lo diagnostica. Lo que parece ser una historia de ficción, dioses egipcios y avatares místicos conviviendo entre humanos, de golpe se cuela en el mundo real con un clímax completamente inesperado.

Y así, sin aviso, nos damos cuenta de sopetón que este cuarto capítulo trata menos sobre la aventura física del protagonista, y más sobre el inicio del viaje hacia su mente interior con un cliffhanger que deja las puertas abiertas a todo tipo de preguntas y conclusiones. Esos últimos 15 minutos están repletos de referencias que señalan que todo lo visto hasta ahora solo sucede en la mente de Marc: como la aparición de una película que imita a Indiana Jones en la sala de recreaciones del hospital, un dibujo de Konshu, la aparición de Layla como una paciente más, situaciones que explicarían por qué Marc se despierta atado a la cama cada mañana y un largo etcétera. El mundo real e imaginario de repente se entremezclan con un Marc tan confundido como nosotros.

May Calamawy como Layla El-Faouly y Oscar Isaac como Marc Spector/Steven Grant en 'Caballero Luna' de Marvel Studios. Photo by Gabor Kotschy. ©Marvel Studios 2022. All Rights Reserved.
May Calamawy como Layla El-Faouly y Oscar Isaac como Marc Spector/Steven Grant en 'Caballero Luna' de Marvel Studios. Photo by Gabor Kotschy. ©Marvel Studios 2022. All Rights Reserved.

Confieso que hacía tiempo que una serie no me provocaba tantas preguntas y expectativas a través de un cliffhanger, tantos deseos de pausar y observar cada detalle para descifrar hacia donde nos llevará la historia. Creo, al menos, desde las buenas épocas de The walking dead. Y ya son varios años.

Lo maravilloso de este episodio es que no juega con nuestras expectativas quedándose en el inicio del cliffhanger, sino que lo explora, lo rellena de detalles y lleva hasta nuevos límites cambiando la acción hacia una especie de metamorfosis entre el thriller psicológico y el drama de acción, poniéndonos de frente ante un personaje con doble personalidad y su trastorno.

Lo que Caballero Luna consigue con este capitulo es dejarnos literalmente con la boca abierta pero, sobre todo, enganchados hasta la médula. Las preguntas se agolpan en nuestra mente una tras otra, obligándonos a poner en práctica nuestra paciencia hasta el estreno del próximo episodio en una semana. Pero, sin dudas, el cuarto capitulo cambia las tornas por completo y hace que la serie se convierta en la nueva adicción de cualquiera. Ahora, no hay vuelta atrás.

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