El quinto episodio de ‘Loki’ es un auténtico orgasmo marveliano

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¡Vaya viaje nos está dando Loki! Teníamos las expectativas altas con la serie de Marvel centrada en el Dios del Engaño, pero a falta de un solo capítulo, ya ha pulverizado cualquier idea preconcebida que tuvimos de ella para confirmarse como la serie más espectacular, desinhibida y épica del MCU.

Con su quinto episodio, quizá el mejor que nos ha dado Marvel en Disney+ hasta ahora, Loki nos lleva a los confines del tiempo y el espacio para darnos los 50 minutos más sorprendentes de la serie hasta la fecha, un clímax explosivo, previo al final de la temporada, con el que Marvel tira la casa por la ventana. Lo tiene todo: un espectáculo de acción a gran escala, emoción a flor de piel, sorpresas por doquier y muchos guiños a la historia de Marvel para crear un auténtico orgasmo marveliano entre los fans.

Loki, 'Viaje al Misterio' (©Marvel Studios 2021)
Loki, 'Viaje al Misterio' (©Marvel Studios 2021)

WandaVision puso el listón muy alto como la primera serie del Universo Cinematográfico Marvel, mostrándonos una faceta más experimental y arriesgada del estudio en esta nueva fase de la saga. Después del back to basics que fue la más convencional Falcon y el Soldado de Invierno y como antesala de la locura que nos han prometido con Thor: Love and Thunder, Loki nos ha vuelto a sumergir de cabeza en la Marvel más impredecible y desatada, con una serie que ha decidido poner patas arriba la línea temporal del MCU, y con ello, todo lo que sabíamos de este universo en expansión.

Y su quinto episodio es la prueba definitiva de que estamos, no solo ante uno de los mejores trabajos de Marvel, sino también ante una de las mejores series del año. El título en sí mismo es ya toda una declaración de intenciones: Viaje al Misterio, el título del cómic en que Loki apareció por primera vez. A partir de ahí, el capítulo está repleto de guiños y huevos de pascua para volar la cabeza a los fans de Marvel y los amantes de los tebeos: Asgard, el Mjölnir, el Helicóptero de Thanos, la cabeza de Yellowjacket (villano de Ant-Man), un divertido y fugaz cameo de Throg (la rana Thor), o la aparición de Alioth y la Torre Qeng -que los fans señalan como indicios de que Kang el Conquistador está al caer.

¿Cómo ha sido posible todo esto? Fácil (es un decir), porque la propia naturaleza mágica de la serie y en concreto la premisa de este capítulo han permitido dar rienda suelta a la mitología marvelita y su potencial infinito, haciendo que cualquier cosa sea posible.

En Viaje al Misterio, Loki se encuentra en El Vacío después de que la TVA lo haya desintegrado. El Vacío es un lugar al final del tiempo donde “toda línea alternativa choca en el mismo y, simplemente, se detiene”, es decir, un vertedero al que la TVA manda todo lo que borra de la principal línea temporal. Allí, Loki se topa con otras variantes de sí mismo (Kid Loki, Classic Loki, Boastful Loki, Alligator Loki -el pequeño lagarto Loki que arrasa en redes sociales- o el menos amistoso Loki Presidente y sus secuaces) y se enfrenta a la amenaza de Alioth, un enorme monstruo hecho de gas que engulle todo a su paso (como una especie de Nada de La Historia Interminable).

El capítulo reúne además a Loki con Mobius y Sylvie, con los que forma equipo con la ayuda y guía de las variantes de Loki para derrotar a Alioth y escapar del Vacío. En este escenario, Kate Herron (la directora de la serie) orquesta triunfalmente uno de los enfrentamientos más épicos que hemos visto en la historia de Marvel, con secuencias monumentales y factura (digital) de superproducción, todo acompañado de esa magnífica banda sonora de Natalie Holt. Kevin Feige, el mandamás de Marvel, no mentía cuando decía que tratarían a sus series como a sus películas. La ambición de Loki, y en general de la facción televisiva de Marvel en Disney+, salta a la vista en un episodio que bien podría ser el tercer acto de una película de estreno cinematográfico.

Pero más allá de su impresionante despliegue, Loki demuestra una vez más que, si Marvel es una máquina tan bien engrasada, es sobre todo porque se apoya principalmente en los personajes, las conexiones humanas y el trabajo de los actores. Aquí Tom Hiddleston vuelve a brillar con luz propia, tanto en su faceta dramática como en la cómica, confirmándose como uno de los mejores intérpretes del MCU. Lo suyo es puro carisma y su química con Sophia Di Martino (Sylvie) y Owen Wilson (Mobius) traspasa la pantalla y nos deja momentos de auténtica emoción. Con mención especial al genial Richard E. Grant, que saca el máximo partido a su tiempo limitado en Marvel para dejarnos una participación memorable como el Loki clásico.

Richard E. Grant como Classic Loki (©Marvel Studios 2021)
Richard E. Grant como Classic Loki (©Marvel Studios 2021)

Y por supuesto, también tenemos que hablar de la evolución del propio Loki, que aquí alcanza una epifanía que lo cambia todo. A lo largo de la serie se ha explorado el tema de la identidad y el destino, planteando la pregunta de si Loki (o un Loki) puede cambiar, o si por el contrario su naturaleza los aboca inevitablemente a hacer siempre el mal. En Viaje al Misterio, Loki descubre no solo que puede luchar en contra de sus peores impulsos para hacer el bien, sino también que posee un poder mucho mayor del que pensaba. Y el viaje hasta llegar a esa revelación ha sido una gozada para el espectador, un mindfuck enrevesado y caracterizado por la esencia caótica del personaje, pero sobre todo, lleno de corazón.

Resumiendo, el quinto episodio de Loki sería algo así como un Episodio 9 de Juego de Tronos, pero incluso más grande. Un capítulo lleno de momentos para diseccionar e implicaciones sobre el pasado y el futuro de Marvel que ha hecho que los marvelitas se vuelvan locos comentando cada escena y teorizando sobre quién será el villano que se esconde tras la cortina (una de muchas referencias a El Mago de Oz, cuya estética esmeralda invade el capítulo). Cuesta recuperarse de la montaña rusa de acción, emoción, épica y humor que es el episodio, y sobre todo, de la sensación de haber asistido a un punto de inflexión en el Universo Marvel.

Y es que, si WandaVision nos enseñó que Marvel iba a por todas con sus series y pretendía explorar nuevas vías para contar sus historias de superhéroes, con Loki nos está demostrando que no hay límites, que no hay ideas demasiado locas, que no hay casi nada en los cómics que no pueda aparecer en pantalla, por muy disparatado o absurdo que parezca. El estudio ha encontrado en el Multiverso y la noción de las líneas temporales alternativas la manera de expandir conceptualmente su saga de ficción, y lo está haciendo con la seguridad que otorgan sus 13 años de éxito, sabiendo que pueden permitírselo. Zambulléndose sin miedo en el caos y lo inesperado. Y sobre todo, dando a los fans todo lo que querían y más.

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