María Lo y Vero: Lo que no sabes sobre la ganadora y la subcampeona de MasterChef 10

·13 min de lectura
Photo credit: Pablo Sarabia
Photo credit: Pablo Sarabia

Todos los que seguimos la décima edición de MasterChef, tenemos algo claro: el programa estuvo cargado de emociones y, la final, disputada entre dos mujeres tan profesionales y comprometidas, fue de lo más intensa. María Lo se alzó finalmente con el primer premio, uno muy merecido que también fue celebrado por Vero, pues entre ellas, la sororidad y el compañerismo se respiró desde el principio. Y precisamente eso es lo que les ha llevado a forjar hoy una amistad que, además, se trasladará al ámbito académico, ya que ambas estudiarán el mismo máster en el Basque Culinary Center, en San Sebastián (Gipuzkoa). ¡Bravas!

Hemos tenido la oportunidad de charlar con ellas para saber más sobre esto, conocer sus inquietudes, desentrañar el origen de su andadura en la cocina y descubrir cuáles son sus proyectos, ahora que tienen más visibilidad gracias a su paso por MarterChef.

Photo credit: Pablo Sarabia
Photo credit: Pablo Sarabia

¿Por qué os interesasteis por la cocina?

María: Por mi padre. Él es el que me enseñó. Desde pequeñita, me daba para probar la mejor parte de los productos y fui aprendiendo así. Y su manera de darme amor era a través de la cocina, entonces, yo creo que lo de empezar a cocinar fue por esa mezcla de emociones. Por otra parte, cocinar es mi refugio y me ayuda a meditar, así que, se convierte en una auténtica pasión.

Vero: Mi historia es un poco parecida a la de María. En mi casa siempre ha cocinado mi padre (mi madre se enfada un poco cuando digo esto, después del programa me ha pasado factura (risas)). Es verdad que he crecido en una familia muy cocinera y con una cultura gastronómica muy potente. Mi padre se ha recorrido España probando los mejores restaurantes y he tenido la suerte de estar de su mano siempre, desde pequeña. Y luego, encima, esto lo trasladábamos a casa. Aunque es cierto que él no me dejaba cocinar, de hecho, ha sido hace poco cuando ha probado mi primer plato, porque lleva mal que tomes el control. En ese sentido, somos muy parecidos, queremos tener el control de lo que hacemos. Pero bueno, al final, yo creo que si lo 'mamas' desde pequeño lo acabas disfrutando. También siento que he tenido muchos 'sube y bajas' en mi vida, y siempre he encontrado en la cocina ese punto de equilibrio. Yo soy periodista, he estado toda mi carrera profesional en el mundo de la publicidad y me sentía segura con lo que hacía, pero en cocina es como que tenía ese toque más de: "ostras, esto me encanta y siento que aquí puede haber algo para mí".

¿Qué os impulsó a apuntaros al programa?

María: Yo quería dar un cambio a mi vida. En el pasado quise haber estudiado cocina, pero a mi padre le parecía "poco", para él yo tenía que ser abogada, arquitecta, ingeniera o las típicas profesiones que en su época eran las mejores. Así que, me metí en dirección hotelera a estudiar y al final me presenté a MasterChef. Fue la segunda vez, la primera no pasé ni el primer formulario, pero creo que porque lo entregué fuera de plazo. Quería empezar de cero, me presenté, me cayó del cielo y ahora me puedo dedicar a algo que me apasiona.

Photo credit: Pablo Sarabia
Photo credit: Pablo Sarabia

Vero: Yo también me presenté dos veces, como María. La primera vez sí que llegué al 'casting' final, no me llevé el delantal blanco, pero sí que hizo darme cuenta de que igual había estado muy pendiente de que terceras personas tomaran las decisiones por mí, porque yo quizá no me atrevía a tomarlas. Y cuando no entré en ese primer 'casting' de MasterChef, decidí dejarlo todo. Iba a abrir un 'minidelivery' en Madrid, una cocina fantasma, y empezar poco a poco a ver qué surgía, con toda la inexperiencia del mundo, pero con todas las ganas e ilusión. Y ya en el camino de estar creando este proyecto, que era 'Col' (y que a día de hoy no es un restaurante, de momento), surgió otra vez MasterChef. Un poco inesperado también, porque no tenía en mente volver, pero me lancé.

¿Qué es lo que más os ha gustado de participar en vuestra edición?

María: Pues aparte de a título profesional (ya que me dedicaré a lo que más me apasiona), sobre todo, me quedo con la experiencia a título personal. Para mí, ha sido un crecimiento brutal, un exponerte ante una situación en la que me entraban todos mis miedos ("me van a juzgar, no me puedo equivocar..."). Y en MasterChef, de alguna manera, he descubierto esa parte de mí, más de autoabrazarme y decirme: "Tía, si te equivocas, no pasa nada. De los errores se aprende. Todo error es una oportunidad". Luego, he conocido a gente maravillosa. Dentro, con Vero, no nos llevamos tanto, porque somos unas tías muy parecidas y estábamos enfocadas en lo que íbamos. Pero ha sido salir y haber empezado a conectar las dos, porque nos sentimos muy reflejadas.

Vero: Yo no sabría decir qué gana, pero el hecho de poder dedicarte a lo que te gusta, que yo siempre lo digo, lo puedes hacer sin MasterChef, ¿sabes? Tampoco es plan de que la gente crea que necesita un programa de televisión o un agente externo para hacerlo, pero es verdad que te da como ese 'push', entonces, por eso, estoy superagradecida. Y también, a nivel personal, te saca un poco lo peor de ti, aunque no quieras sacarlo, y enfrentarte a eso también es muy guay, porque no sé si en otra situación alguna vez lo habría hecho. Yo creo que esas dos cosas son como lo más 'top' de haber estado en una experiencia así.

¿Qué momento destacáis de la final que vivisteis?

María: A ver, el premio monetario siempre es una maravilla y más si quieres dedicarlo e invertirlo en tu futuro profesional. Yo siempre, siempre lo he dicho: para mí, destaco poder ir al Basque Culinary Center. Que todo el mundo me decía: "Chiquilla, pero si ganas el premio monetario, el Basque Culinary Center te lo puedes pagar igual". Pero es que siempre ha sido mi sueño, estudiar cocina, y voy a estudiarla en la mejor escuela de Europa y casi del mundo, diría yo. Y bueno, algo que destacase de la final es Ferrán Adrià entrando por la puerta. Yo estaba flipando y, aparte, los nervios, la presión, la disposición de las mesas... Yo creo que fue muy bonita.

Vero: Fue muy guay, muy especial. Para mí, lo mejor, fue tener ahí a mi familia. De hecho, yo lo dije en su día: "Esta ha sido mi casa tres meses, me muero de emoción por que podáis venir a verlo". Y luego, también verme a mí cómo gestioné mis emociones ese día: estaba muy tranquila, confiando a tope en mí, como muy en mi sitio, que ya me hacía falta un poco verme así.

¿Por qué creéis que es importante mostrar gestos de sororidad cuando compiten mujeres?

Vero: Bueno, yo creo que en la historia las mujeres hemos sufrido mucho, y a día de hoy lo seguimos haciendo, y considero que es muy importante que nos apoyemos entre nosotras, para mí: juntas somos más fuertes. Por supuesto, también entre mujeres y hombres, no consiste solo en apoyar a las mujeres, para nada, pero sí que creo que entre nosotras ya hemos sufrido mucho como para encima tirarnos las piedras las unas entre las otras. A mí me hacía especial ilusión también que estuviéramos las dos por eso, me parecía muy emocionante. Y luego creo que se ha visto que, más allá de la rivalidad que podamos haber tenido, hay un compañerismo brutal, incluso fuera del programa una amistad, entonces, es posible.

María: Para mí ha sido muy bonito haber llegado con Vero, que encima somos dos tías superexigentes, que podíamos haber sido competitivas dentro de nuestra exigencia, pero tenemos tan claro que nuestra pasión es la cocina, que de repente lo que hicimos ahí no era un concurso, era una experiencia que estábamos viviendo juntas, en la que nos respetamos 100% porque creo que nos admiramos mutuamente las dos. Si haces las cosas desde el corazón, con buen hacer y respetando a la gente que tienes alrededor..., así es como se crece y vamos a un lugar mejor.

Photo credit: Pablo Sarabia
Photo credit: Pablo Sarabia

¿Cómo os lleváis con las redes sociales, ahora que tenéis tantos seguidores?

María: Con un amor-odio, total. Literal de la noche a la mañana, tienes una repercusión brutal, a mucha gente que te quiere, que te sigue y que está esperando de ti contenido... Y a veces, nos abandonamos un poco a eso de "necesito más 'followers'" o al agobio de 'postear', que también es un gran trabajo. Ahora, de todas formas, estamos en el periodo de adaptación.

Vero: Sí, al final es encontrar un equilibrio, pero yo estoy de acuerdo en que las horas de móvil son terribles. A mí me da miedo consultar mi tiempo de uso últimamente, y luego es que hay una parte supertóxica por el algoritmo. De repente, desapareces dos días y el algoritmo de Instagram te penaliza... Y si tus cifras bajan, todo baja, entonces, es un poco 'Black Mirror' y te da ansiedad. Yo considero que no estoy todavía en ese punto, no me produce ansiedad, pero sí que me da un poco de miedo. Pero bueno, también tiene un punto positivo, y es que es una herramienta de trabajo y hay que entenderla como tal y no dejarte llevar por pensamientos más tóxicos.

TAMBIÉN CHARLAMOS SOBRE ALGUNAS CURIOSIDADES DEL PROGRAMA...

Antes de empezar a grabar, ¿os enseñan a usar todos los aparatos y herramientas de cocina que utilizáis en el programa?

Ambas: No, la gente igual cree que nos enseñan o que nos dan más clases de las que en realidad son. Es verdad que tenemos clases, pero no tan básicas sobre cómo utilizar los utensilios. También, si ya estás en MasterChef, tienes que llevar un poco más nivel. Pero es verdad que nos hemos encontrado con "bichos raros", por así decirlo. Hubo una prueba de exteriores que hicimos en Jarandilla de la Vera y nos dieron una especie de máquina japonesa para laminar el apionabo y fue muy complicado. Pero eso mola, porque también te saca un poco de tu zona de confort y tienes que buscar soluciones, pero vaya, no hay un 'brief' previo para aprender a usar cosas.

¿Cómo llevasteis el estrés que podía provocar el hecho de que os estaban grabando?

Vero: A ver, yo creo que las primeras veces son los peores cocinados, porque son los más sencillos, pero es cuando tú todavía no tienes ni idea de dónde estás, no sabes gestionar ni lo personal, ni lo de cocina... Entonces, yo creo que es complicado, pero al final aprendes a vivir con ello. Para mí la prueba más estresante fue la de 'Seguir al chef' con Carlos Maldonado, porque aquello era un ritmo inhumano... Y si te perdías un paso... te perdías.

Photo credit: Pablo Sarabia
Photo credit: Pablo Sarabia

En los ratos libres, ¿qué hacíais?

Ambas: Pasábamos tiempo juntos, pero también nos dedicábamos tiempo a nosotros mismos. Luego, también, la casa era muy guay, teníamos terraza, una piscina (alguna vez nos bañamos con el agua congelada, porque era invierno...). Pasábamos muchas horas muertas, por así decirlo, porque aunque estuviéramos en grabación había mucho tiempo libre, así que, música, deporte y mucha charla entre nosotros era la tónica.

Cuando hacéis pruebas de exteriores, ¿os daba tiempo a hacer turismo?

Ambas: Esta es una de las cosas que más rabia te da, porque al final hemos estado en sitios a los que nunca habíamos ido. Y no, no te da tiempo, sobre todo, al principio. Es imposible porque somos 16, es complicado controlarlo y las grabaciones van superrápido. Al final sí hicimos un poquito, por Sanlúcar de Barrameda y Girona.

De todos los cocineros, ¿cuál es del que más habéis aprendido?

María: A mí me impresionó Dani García. Me gusta mucho lo que hace porque me siento muy identificada con esa cocina tradicional, pero dándole una vuelta y, aparte, el imperio que se ha montado es espectacular. David Muñoz es otro tío que me parece un espectáculo. Él mismo es 'marketing' sin querer serlo. Esa manera de probar, de saborear y de emocionarse con la cocina es una maravilla. Me siento superidentificada porque yo cada vez que me meto algo en la boca es que me vuelvo loca (risas).

Vero: Quizá con el que más disfruté fue con David Muñoz, porque le admiro muchísimo desde hace muchos años. Para mí es una referencia 'top', ya no solo a nivel nacional, sino a nivel mundial, y que estuviera allí en cocinas y que encima coincidiera con él, en el cocinado en el que solté el pin, que también eso fue un poco un aprendizaje a nivel personal, fue muy guay.

Si tuvieseis que participar en un reencuentro, ¿con quién os gustaría competir?

María: Carlos Maldonado me encantaría aunque me daría por todos lados porque el tío es una máquina. Y Emil también, porque hizo una receta que se me quedó grabada, que yo tengo bastante poca memoria, pero cuando me impresionan las cosas, pongo atención.

Vero: Sí, con ellos y con Arnau también.

¿Qué proyectos tenéis y cómo se presenta el futuro próximo?

María: Yo primero me voy a enfocar 100% en la Basque, que no sé si Vero lo ha comentado antes: ella ganó el de pastelería. Pero al final vamos a hacer el mismo máster las dos. Después, tenemos tres meses de prácticas que estamos ahí mirando. Y en cuanto a proyectos a nivel profesional, siempre he tenido en mente montar mi propio restaurante, pero algo muy pequeñito, asequible, íntimo, con muy buenos vinos. Un producto de kilómetro cero chulo y unos platos 2.0. Dar una vuelta y, sobre todo, lo que más me encantaría a mí, es seguir emocionando a la gente cuando les doy de comer.

Vero: Yo diría que ahora mi atención casi plena está puesta en Col, que iba a ser en un restaurante, pero ahora hemos encontrado una forma de darle vida, que es compatible con mi máster: es una tienda 'online', una especie de despensa de aquello que será el futuro restaurante. Tenemos cerámica, textil, alimentación... Todo relacionado con el universo de la cocina. Luego, soy profe de yoga y doy clases también en una plataforma de yoga online y, bueno, yo creo que las redes sociales también son un trabajo a día de hoy, porque al final las dos creo que queremos generar contenido guay y que llegue a la gente, compartir lo que nos gusta... Y poco a poco. Creo que la Basque es el gran proyecto de este año para las dos, ese máster de cocina que vamos a hacer, y luego estoy segura que será la puerta para millones de cosas más el año que viene.

Ambas: Y bueno, que se nos olvida: ¡Disfrutar también es nuestro proyecto!

Maquillaje y peluquería MUAH: Magda M. Siquier by Merymakeup y María Salamanca Navarro by Mery Makeup
Producción: Marta Sánchez