Manuel Carrasco: "¿Que si he tocado techo? El techo es infinito"

Madrid, 25 nov (EFE).- Convertido en el único solista español que ha logrado reunir a 75.000 personas en un concierto en España, reconoce Manuel Carrasco que "poco más queda por hacer" a nivel de audiencias, pero precisa que eso no significa que no pueda volar aún más alto en su carrera, por ejemplo con su nuevo álbum.

"¿Que si he tocado techo? Uno no piensa en eso, sino en que queda mucho por hacer. Es cierto que a nivel de público poco más queda. Pero sí puedo dejarme el alma en un disco como este para hacer cada vez mejores canciones. En ese sentido, el techo es infinito, no hay techo", valora en una entrevista con EFE.

El motivo es la salida a la venta este viernes de "Corazón y flecha" (Universal Music), su noveno trabajo de estudio, el que llega dos décadas después de su salida como artista novel de "Operación Triunfo" y 4 años después del enorme éxito de escuchas y ventas de entradas que supuso el previo "La cruz del mapa" (2018).

Del nuevo disco, como su propio nombre indica, dice que "habla de las flechas que te salen del corazón", como la que le lanza a su hijo pequeño, Manuel, en un corte titulado "Coquito" que da una pista del carácter tan "personal" del conjunto, entre cuyos versos se cuelan muchas alusiones a su niñez como "Lolito".

"No sé qué parte consciente ha habido en eso, pero en cualquier caso era necesario y me gusta que haya sido así. Me gusta volver al origen para regresar con más fuerza y con una identidad más fuerte", apunta Carrasco (Isla Cristina, Huelva, 1981), que dedica a su tierra el último tema del repertorio, "Y soy".

También en la letra de "Ayer noche" recuerda el sueño de aquel chaval que cantaba fandangos en la taberna del pueblo a la espera de que su padre volviera de la mar: "Y me perdoné cuando pude respirar, cuando supe comprender que no le quiero fallar a ese niño que se fue, que en su largo caminar sigue estando aquí conmigo".

"Ha habido una parte de mí muy inconformista, exigente y pasional que va a por las cosas y que se sacrifica. En la búsqueda de eso, sufriendo o no, se terminan consiguiendo cosas excepcionales como lo de las 75.000 personas en Sevilla. Tiene que ver con cómo me he criado, cómo viví mi infancia y juventud y los palos que me llevé con las cosas que no me atrevía a conseguir", explica.

En "Corazón y flecha" hay asimismo espacio para los efectos de la pandemia, materializados en una necesidad apremiante de aprovechar cada segundo. Está en cortes como "Hay que vivir el momento", la que dio título a su gira de 2022, y en otros como la noche interminable de fiesta en "Hasta por la mañana".

"Habrá quien tenga problemas, pero si miramos bien siempre hay cosas buenas. Hay que quedarse en esos momentos. Yo lo digo no porque lo haga, sino porque quiero hacerlo. A veces lo consigo y por eso hago canciones, para recordármelo", señala el onubense.

Bajo la producción de Paco Salazar, consigue un disco voluntariamente conciso de solo 11 cortes pero muy variado, como un repaso a todos los colores de su carrera, y así se atreve por ejemplo a conjugar una rumba con funky en "Eres".

Justo antes, por contra, se muestra especialmente apegado a la contemporaneidad musical con el rompedor "Corazón y flecha", la canción que lo abre con un extracto del aria "Un bel di vedremo" de "Madame Butterfly" de Giacomo Puccini.

"Me gusta la ópera. Nadie que tenga sensibilidad sale indemne de ese espectáculo máximo", señala sobre ese ingrediente inédito en su composición.

En 2023 volverá a salir a la carretera, quién sabe si para repetir hazañas como la del récord en el Estadio de la Cartuja de Sevilla de este verano. "Estamos preparando ahora esa gira y de momento solo puedo decir que tendrá mucho corazón y muchas flechas. Robin Hood a mi lado se quedará en pañales", bromea.

Javier Herrero.

(c) Agencia EFE