Manicuras y tatuajes, Ashley Graham celebra la fiesta 'baby shower' menos convencional

Coincidiendo con su noveno aniversario de boda con Justin Ervin, la modelo Ashley Graham daba a conocer el pasado verano que estaba esperando su primer bebé. Hace solo unos días, en su aparición en The Ellen Show, anunciaba que sería un niño y contaba que, aunque hasta enero no sale de cuentas, ya tiene todo preparado en caso de que se pudiera adelantar el parto. En la recta final del embarazo, Ashley ha celebrado una fiesta baby shower poco convencional, rodeada de amigos y familia. Vestida con un ajustado vestido rojo de escote cuadrado que destacaba su barriguita, la top y su marido se han divertido como nadie. 

Ashley Garaham y Justin Ervin

Los globos que decoraban el lugar de la celebración ya anunciaban que la fiesta no sería como los baby showers más tradicionales. Normalmente, se utilizan los globos para escribir el sexo del bebé pero en este caso, en lugar de leerse ¡Es un niño! o ¡Es una niña! aparece ¡Es una mamá!, un guiño a Ashley, que se estrenerá en la maternidad en unos meses. Entre los invitados no han faltado familiares y amigos de la pareja, entre los que se encontraba Derek Blasberg. Ha sido Derek quien ha compartido una serie de stories en su perfil de Instagram donde se descubren varios detalles de esta atípica fiesta. El periodista de moda reconocía con sus seguidores que no suele ir a muchos baby shower, preguntándose si es habitual que haya puestos para hacerse la manicura, tatuadores e incluso un rincón para piercings. Algunas de las invitadas al evento han compartido en redes sociales instantáneas de los diferentes diseños de uñas que se ofrecían en la fiesta, así como de los tattoos en clave mini o los pendientes que han acabado luciendo. Entre los regalos que ha recibido la futura mamá no han faltado las joyas pero tampoco los obsequios más prácticos, como un set pensado para la recuperación posparto. 

 

Manicura

Cada vez son más las celebridades que se desmarcan de las clásicas fiestas y apuestan por ofrecer alternativas diferentes. La empresaria Kim Kardashian, a dos semanas de ser madre por cuarta vez, organizó un baby shower muy particular donde invitaba a sus asistentes a meditar sobre las esterillas con música relajante y, eso sí, equipación de Yeezy, al firma de ropa de su marido Kanye West. En España, la celebración comienza a estar cada vez más arraigada y son muchas las futuras madres que se animan con la fiesta. La influencer Laura Escanes, por ejemplo, se decantó por una versión más clásica, con globos de colores pastel, tartas y cupcakes de ensueño y el nombre de su hija Roma presidiendo el espacio.