El magisterio de El Juli y la elegancia de Manzanares triunfan en Palencia

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Palencia, 3 sep (EFE).- El Juli y José María Manzanares, que han cortado dos orejas cada uno, han sido los triunfadores de la tarde en el segundo festejo de la Feria de San Antolín de Palencia, mientras que Morante de la Puebla, que abría el festejo, se fue de vacío, sin suerte en el sorteo.

EL JULI Y MANZANARES, ROTUNDOS ANTE UN DESLUCIDO ENCIERRO

Poca historia en el primero de la tarde, sin celo ni empleo en su embestida: pasaba por allí sin más. Morante lo esperaba con la muleta retrasada para intentar embarcar las desclasadas embestidas de “42” en una faena sin vuelo. Atacó sin convicción Morante con la espada, que viajó a los blandos.

Con el cariavacado cuarto, un marrajo, siempre con la cara entre las manos, Morante se estrelló sin ninguna opción de lucimiento. El de La Puebla, que recibió una fuerte bronca, pagó los platos rotos del discurrir de la tarde.

Bochornoso de presentación el abecerrado segundo, impropio de una plaza de segunda y que para colmo parecía tener problemas en la vista. Los primeros tercios fueron una verdadera capea. ¡Ay amigo!, se quedaron solos toro y torero, cambió el guion de la película. El Juli ofició su magisterio, versión dominadora del madrileño, en una faena más de fondo que de forma, sorda, para profesionales. Redujo las embestidas de “Pasacalle” metiéndose entre los pitones, hizo del animal lo que quiso. Unas mondeñinas abrocharon la faena antes de irse tras la espada.

Con el quinto, un toro con más volumen que sus hermanos, el único que se empleó en el peto, se agarró bien José Antonio Barroso, se vivieron momentos de interés. Colada por el derecho en el primer muletazo de tanteo por alto en terrenos de tercio. Ya en los medios, El Juli alargó la manejable embestida de “Trompetista”, el pitón más potable, ya que por el izquierdo apenas tuvo recorrido. Labor enfibrada en la que puso Julián lo que le faltaba al toro, para redondear un conjunto, finalizando con los circulares invertidos. Fulminante el espadazo, se le fue a los bajos.

Manzanares protagonizó una faena intermitente con un toro mentiroso, con peligro sordo, con el que se había desmonterado en banderillas Antonio Chacón. Primó la voluntad sobre la brillantez. Desafortunado el alicantino, raro en él, con la tizona.

Se lució Dani Duarte con las banderillas, sacando los brazos de abajo arriba en el que cerraba plaza. Manzanares vio claro la buena condición de “Abades” que tuvo recorrido y se abría a la salida del muletazo. Firmó tandas de bella factura, con empaque y elegancia, salvo una tanda, toda sobre la diestra. Excesivos resultaron los tiempos muertos entre tanda y tanda.

FICHA DEL FESTEJO:

Se han lidiado toros de Garcigrande y Domingo Hernández (el primero): mal presentados, una escalera, y de juego deslucido, mansos y faltos de raza salvo el sexto de buen tono en la muleta, con recorrido y clase en la embestida, premiado con la vuelta al ruedo.

Morante de la Puebla, de verde oro, pinchazo y bajonazo (silencio); y estocada habilidosa (pitos)

El Juli, de catafalco y oro, estocada perpendicular y dos descabellos (oreja); y estocada caída (oreja).

José María Manzanares, de gris perla y azabache, pinchazo, estocada que hace guardia y estocada (silencio); y pinchazo (dos orejas).

Se ha registrado un lleno en los tendidos, dentro del aforo permitido, en tarde de veraniega temperatura.

Por Pepe Estévez

(c) Agencia EFE

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