El madrileño C. Tangana gobierna el Arenal con oficio, arte y contundencia

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Burriana (Castellón), 6 ago (EFE).- Nunca habían subido tantos artistas juntos al imponente escenario principal del Arenal Sound y pocas veces una actuación ha estado capitaneada por un músico en un estado de gracia como el del madrileño C.Tangana, que ha gobernado con oficio, arte y contundencias absolutos.

Antón Álvarez Alfaro, más conocido como C.Tangana -y también como Pucho o el Madrileño- lleva meses girando con su "Sin cantar ni afinar" tour, una actuación musical convertida en película, tan bien ensamblada y estudiada que bien merecería una nominación cinematográfica.

El tour ha aterrizado en la playa del Arenal de Burriana, y con él el gran elenco de artistas que lo hacen posible, para ser uno de los mayores (si no el mayor) reclamo de una edición pospandemia en la que nada hace sospechar que durante dos años el covid ha sido protagonista del día a día y ha afectado especialmente al sector musical.

No hay atisbo del virus en un recinto con ambiente festivo, gente hasta en el último rincón, colas para ir al baño, para comprar bebida y para intentar acercarse al escenario principal. Misión esta última imposible con el madrileño sobre las tablas.

Un escenario que a muchos grupos se les queda grande, pero que a Pucho y su tribu se le ha quedado pequeño. Seis mesas de bar, su barra y su barman, una orquesta de cuerda y viento, coro, cantantes, guitarristas y percusionistas flamencos, entre ellos Yerai Cortés, Juan Carmona e Ismael el Bola.

Dicen que el de C.Tangana es el mejor espectáculo de un artista español actualmente, y, tras verle en Burriana, no se pueden encontrar argumentos para negarlo.

Y es que la puesta en directo de su último trabajo, "El Madrileño", es un show mayestático plagado de acertados lugares comunes de la música española, especialmente del flamenco, perfectamente ensamblado y al que solo se le ha podido poner un pero: que ha resultado corto, con su hora y veinte minutos de duración.

Con su traje cruzado azul marino, actuando y conversando con sus "compadres", ha dejado algún hueco para el trap y el reguetón, como "Llorando en la limo" o "Antes de morirme", pero sobre todo ha dejado hueco para cantar a los artistas que le han acompañado, tras los cuales decía que le daba "vergüenza" ponerse a cantar él.

Desgranando los temas de su último trabajo como "Demasiadas mujeres", "Ingobernable" o "Los tontos", el madrileño ha vuelto loco al público, gracias también a los fuegos artificiales que le han acompañado en muchos estribillos elevando el nivel de emoción del público hasta niveles insospechados.

Todo ante un recinto totalmente abarrotado, con los más de 50.000 asistentes concentrados en su totalidad ante la gran explanada junto al escenario principal dejando una imagen abrumadora de miles de cabezas bailando, saltando y moviéndose al unísono y a las órdenes de Tangana.

Un show con una grandeza y calidad muy difíciles de encontrar en un festival y que ha marcado un punto de inflexión para la cita de Burriana, que además ha vuelvo con más fuerzas tras la pandemia.

Tras la actuación de C.Tangana miles de jóvenes intentaban dejar el recinto y la marea hacía imposible avanzar hacia cualquier otra dirección. Incluso la zona VIP estaba colapsada, con una gran cantidad de gente, mucha más de lo habitual, aunque sí con los habituales "influencers" a los que siempre les aborda algún fan para fotografiarse junto a ellos.

Con un calor sofocante y una humedad altísima, los jóvenes han logrado finalmente, tras minutos de atasco, salir o acercarse a la zona de restauración para reponer fuerzas y continuar con la fiesta que todavía ofrecerán Eladio Carrión, Luc Loren o Bresh.

(c) Agencia EFE

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