Una madre de 31 años escribe una carta desgarradora sobre cómo es el matrimonio después de tener un hijo

Mel Watts ha llegado al corazón de mucha gente con una publicación sincera sobre cómo ha cambiado su relación de pareja desde que tienen hijos (Facebook/The Modern Mumma).

No es un secreto que tener hijos puede tener un enorme impacto en una relación de pareja.

Y una madre australiana, Mel Watts, ha llegado al corazón de mucha gente con una publicación de Facebook muy “cruda y sincera” sobre cómo su relación de diez años ya no es lo que era.

“Marido. Mujer. ¿Compañeros de habitación? Si alguien me hubiese dicho hace unos años que mi relación cambiaría un día, me habría reído y dicho que de ninguna manera”, comienza su post en Facebook.

“Escribo esto desde lo más crudo de mi corazón. La otra noche me quedé llorando sin saber por qué [bueno, quizás lo sepa, mi útero estaba en su fiesta mensual] mientras intentaba dormirme”.

Continúa: “Él roncaba su pesada semana y yo estaba completamente despierta pensando en todas las cosas que hacíamos antes. Lo diferente que era todo. Estaba enfadada con él por haber cambiado. Estaba enfadada conmigo por haber cambiado”.

“No es culpa de nadie. Es solo un momento de nuestra vida en el que puedo decir: no es todo un camino de rosas”.

“Las largas citas nocturnas terminaron. Ya no nos quedamos en la cama hasta tarde. Ya no podemos pagarnos fines de semana lejos. La nueva ropa interior: en serio, quién ha hecho ropa interior comestible, ‘pido disculpas mientras termino mi bocado de algodón de azúcar, mierda, tengo una caries en el diente que me duele’… Es lo menos práctico del mundo”, enumera uno tras otro.

“Las largas duchas con agua caliente ahora son tibias y con los niños en medio. Por la noche, ahora estamos acostados en silencio, dándonos la espalda y esperando que el otro se levante cuando llore el bebé”.

La bloguera The Modern Mumma luego reconoció que tener hijos “frena las cosas”.

La bloguera sobre maternidad reconoció que tener hijos “frena las cosas” (Facebook/The Modern Mumma).

“Algunas personas puede que logren seguir juntas, pero a algunas, como nosotros, nos resulta difícil encontrar el equilibrio. Los niños se han convertido en la prioridad número uno y, en algún momento, debemos aprender a poner nuestra relación en el primer lugar de esa lista de prioridades”, sigue.

“Creo que con el tiempo volverá a ser así. Tienes que superar estos tiempos difíciles para volver ahí. No es que sea difícil, sencillamente es diferente. Y a veces hacerlo diferente es realmente difícil. Las cosas han cambiado. ¿Han cambiado a peor?”.

“No. No lo creo. Creo que este momento de nuestras vidas es en el que tenemos que estar ahora. Sigo muy pero que muy enamorada de mi marido. Solo que ahora es un tipo de relación muy diferente. Es compromiso. Es contentarse. Es frustración. Es repetición”.

“Es otro capítulo de nuestra vida. Sé que no todo el mundo atraviesa esto, pero yo sí. Creo que es normal y también creo que no puedo estar sola en esto. ¿Acaso no hay otras personas que sienten lo mismo?”.

Pero tiene un mensaje positivo para sus lectores, ya que recuerda que los cambios no significan que el romance se haya muerto en la pareja.

Insistió que el romance no ha muerto en su matrimonio, pero ahora también incluye cuatro niños (Facebook/The Modern Mumma).

“Está muy vivo, pero también hay otros tres humanos y ya no es tan fácil. ¿Si creo que se merece más? Pues claro que sí. Merece el mundo entero y todo lo que puedo ofrecerle ahora es una mujer peluda y malhumorada”, escribe.

“Si alguien me preguntara hoy: ‘¿Ha cambiado tu relación con el paso del tiempo?’. Le respondería: sí. Nada va a ser fácil para siempre. Nada permanece igual. Y está bien así. La vida implica cambios. Se trata de estar y permanecer juntos para las cosas buenas y las malas, y por los niños”.

Continúa: “Cuando dejéis de compararos con lo que erais antes, será más fácil. Cuando habléis entre vosotros, entenderéis que estáis sintiendo lo mismo. Por supuesto que es preocupante y que da miedo. A nadie le gustan los cambios y nadie espera los cambios, pero al igual que todo en la vida, las relaciones cambian”.

“Así que aquí hay pubis grises [aún no] y noches sin sexo. Sin segunda ronda ni nada. ¡No me gustaría ser vieja y flácida al lado de otro!”, concluye.

Nola Ojomu