Lupe Vélez, la gran estrella mexicana que revolucionó Hollywood y murió atormentada

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Lupe Vélez en 1934. (Photo by © Hulton-Deutsch Collection/CORBIS/Corbis via Getty Images)
Lupe Vélez en 1934. (Photo by © Hulton-Deutsch Collection/CORBIS/Corbis via Getty Images)

El nombre de Lupe Vélez ha vuelto a sonar y muy fuerte a raíz de que trascendió que Itatí Cantoral manifestó la intención de protagonizar la película 'Lupe', una co-producción estadounidense-mexicana que se rodaría en San Luis Potosí, Ciudad de México y los Ángeles, acerca de la actriz potosina que fue la primera en cruzar la frontera para convertirse en estrella, antes incluso que Dolores del Río, causando furor por su belleza y temperamento.

En su corta vida (apenas 36 años, antes de suicidarse el 14 de diciembre de 1944) la Vélez, conocida como "la llamarada mexicana", había labrado una exitosa carrera en Hollywood. Pasó sin problemas de las películas mudas a las sonoras, trabajó con directores legendarios como D.W. Griffith, Cecil B. DeMille, Victor Fleming y William Wyler, y tuvo aventuras amorosas con numerosos galanes de Hollywood, ya que no solo era carismática, sino insaciable, aunque irónicamente era una católica devota y hoy en día se cree que padecía trastorno bipolar, un diagnóstico que no existía en ese momento.

A diferencia de otras actrices como Dolores del Río y Katy Jurado, las otras dos mujeres mexicanas que trabajaban en Hollywood esa época, la Vélez, que empezó como tiple y vicetiple en las famosas tandas del teatro Principal en Ciudad de México, antes de emigrar a EEUU, destacó en la comedia. Era una mujer que cantaba y bailaba, y era poseedora de una frescura tan singular, que el público anglosajón quedó prendado con ella, a la que apodaban con cariño "el tamal caliente", en alusión a los caramelos picantes que se popularizaron en aquella época.

Lupe Vélez en 1930. (Photo by Silver Screen Collection/Getty Images)
Lupe Vélez en 1930. (Photo by Silver Screen Collection/Getty Images)

María Guadalupe Villalobos Vélez, su nombre de pila, nació el 18 de julio de 1908 en San Luis de Potosí, México, en el seno de una familia numerosa y acomodada. Su padre fue coronel en el ejército y luchó en la Revolución Mexicana; su madre era una cantante aficionada. Desde el principio, Lupe fue la oveja negra de la familia y a los 13 años fue enviada a la escuela del convento en San Antonio, Texas, para mejorar su comportamiento.

Cuando su padre abandonó a la familia, ella tuvo que regresar a México y comenzó a trabajar para mantenerlos, actuando por las noches en un teatro local como corista, y de ahí pasó, a los 16, a ser la estrella del Principal (ya para entonces se había llevado a la familia a vivir a la capital). En poco tiempo, su canto y baile la convirtieron en una estrella y un productor estadounidense la descubrió y se la llevó a Hollywood de la noche a la mañana, aprovechando que la muchacha era intrépida y hablaba bien inglés.

La Vélez se ganó la atención del público en la comedia muda 'Sailors, Beware!' (1926) con 'El Gordo y el Flaco' (es decir, Stan Laurel y Oliver Hardy). Pero su gran oportunidad llegó en 1927 con 'The Gaucho' junto a Douglas Fairbanks el gran ídolo de su era, con quien se metió a la cama a echar fuego, a pesar de estar casado él con la adorable Mary Pickford (que era algo así como la Jennifer Lawrence de su tiempo).

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Su carrera ganó más fuerza en papeles en 'Lady of the Pavements' (1929), de Griffith, o 'Where East is East', de Tod Browning (el director de 'Drácula'). Su primer trabajo en una cinta sonora fue la película con el famoso perro Rin Tin Tin, 'Tiger Rose' (1929). Fresca, juvenil y divertida, la Vélez hizo con éxito la transición que no muchos otros actores pudieron del cine mudo, convirtiendo su acento mexicano y su velocidad para hablar en su identidad en la pantalla.

Desafortunadamente, el racismo de la época la confinó a los roles ‘étnicos’ para los que fue seleccionada. Su biógrafa Michelle Vogel, en Lupe Vélez: La vida y carrera de la ‘ametralladora mexicana’ de Hollywood, relata que sus papeles fueron escritos para ella en un inglés quebrado y los reporteros alteraron deliberadamente las respuestas de sus entrevistas para reflejar los estereotipos mexicanos, lo cual no era cierto, ya que la Lupe tenía mucha fluidez no solo en inglés sino también en francés y que no era ninguna callejera, ya que había sido educada como alguien refinada y de la más alta alcurnia.

Por otra parte, era algo difícil separar su personalidad en pantalla de su turbulenta vida personal, y es que se especula que tuvo relación con famosos como Charlie Chaplin, Cary Grant, Errol Flynn y Clark Gable. Pero el que llamó más la atención fue su affair con Gary Cooper, que fue muy ardiente y acabó cuando ella le soltó algunos tiros con una pistola mientras él abordaba un tren para abandonarla definitivamente (anteriormente ella ya lo había apuñalado con un cuchillo de cocina).

Lupe Vélez y Gary Cooper en 1931. (Photo by © Hulton-Deutsch Collection/CORBIS/Corbis via Getty Images)
Lupe Vélez y Gary Cooper en 1931. (Photo by © Hulton-Deutsch Collection/CORBIS/Corbis via Getty Images)

Era tremenda, pero se opuso siempre a que la tildaran de "salvaje" (Wild), ya que afirmaba que no lo era: "¡No soy salvaje!", dijo a un reportero de Variety, en perfecto inglés: ¡Solo soy Lupe!”.

Vélez se mudó a Nueva York en 1932 para actuar en Broadway en el éxito de Ziegfeld, 'Hot Cha Cha', y pese a que regresó a Hollywood con éxito, en 1934 la RKO no renovó su contrato. Después de algunas películas independientes, regresó a Broadway para tomar parte del musical de Cole Porter You Never Know (1938), que no pegó. Desesperada por resucitar su carrera, regresó a México para actuar en su 'La Zandunga', que fue su primera película mexicana titulada y al regresar a Estados Unidos alcanzó la cima de su carrera al encabezar una serie de ocho películas conocida como la 'Mexican Spitfire'. La primera fue 'The Girl from Mexico', que hizo historia como la primera latina en estelarizar una saga, interpretando a la explosiva cantante de cabaret Carmelita Lindsay, casada con un estadounidense pacífico y algo ingenuo interpretado por Donald Woods.

En el aspecto personal, tampoco fue muy afortunada que digamos; tuvo un breve matrimonio con el medallista olímpico y actor que interpretó a Tarzán, Johnny Weissmuller, aunque muchas de sus peleas se llevaron a cabo públicamente en restaurantes, partidos de fútbol, ​​eventos sociales y en los sets. Maureen O'Sullivan, la hoy extinta madre de Mia Farrow, que en su bella juventud encarnaba a Jane Porter en la saga de películas de la MGM, tenía que entrar o salir escoltada del foro porque no era raro que la Lupe le saltara encima y la desgreñase en un segundo. También en una ocasión se ganó que la legendaria Bette Davis le soltara un bofetón en el tocador de damas del famoso restaurante Perino's, cuando coincidieron después de la entrega de los Oscar de 1939 y la Lupe le dijo "vieja fea" en su cara.

Lupe Vélez y Johnny Weissmuller en 1936 en el Copacabana.  (Photo by Hulton Archive/Getty Images)
Lupe Vélez y Johnny Weissmuller en 1936 en el Copacabana. (Photo by Hulton Archive/Getty Images)

Weissmuller iba al set cubierto de marcas de mordidas y arañazos que los maquilladores tenían que tapar con pintura (lo bueno es que las cintas eran en blanco y negro). Vélez solicitó el divorcio dos veces a Weissmuller y se reconciliaron ambas veces. La tercera vez, en 1938, fue la vencida, ya que Weissmuller pidió el divorcio desde la cama de un hospital, donde había ido a parar con una fractura, ya que ella lo había empujado de un balcón a la calle. La Lupe no fue arrestada, pero armó una escena en el juzgado y según relata su biógrafa, tuvieron que sacarla en brazos, porque Johnny no podía quitársela de encima, por más que le decía "¡Lupe por favor! ¡Ya no te quiero! ¡Suéltame!".

El infortunado romance con Harald Ramond, su último amante, que era diez años menor que ella, comenzó en 1944 y pronto seguiría el trágico final. Pronto se publicó una historia apócrifa sobre su muerte por Kenneth Anger en su escandaloso libro Hollywood Babylon, en el que afirma que Vélez fue encontrada muerta en su baño con la cabeza en la taza del inodoro. Esta afirmación ha sido refutada por muchos biógrafos, aunque Andy Warhol no pudo resistir el morboso detalle para hacer una película muda presuntamente 'inspirada' en el suicidio de Lupe, en la que su musa y primera Superstar, Edie Sedgwick, encarnaba a una versión fantástica de Lupe.

El 14 de diciembre de 1944, la Vélez fue encontrada muerta en su habitación en Beverly Hills, ataviada con un negligée de raso azul y rodeada de velas y flores. Había tomado 75 pastillas de Seconal, un fuerte barbitúrico, acompañadas de una botella de tequila. La estrella, embarazada de cuatro meses, dejó una nota de suicidio dirigida a Ramond, que decía:

Para Harald,

Que Dios te perdone y me perdone a mí también, pero prefiero quitarme la vida y la de nuestro bebé, antes de avergonzarlo o matarlo. ¿Cómo pudiste, Harald, fingir un amor tan grande por mí y por nuestro bebé cuando todo este tiempo no nos querías? No veo otra salida para mí, así que adiós y buena suerte.

Con amor, Lupe

Rápido corrieron diversas versiones: una, que Ramond era completamente homosexual y la había usado para abrirse paso en Hollywood; otra, que Ramond era espía nazi y la había manipulado para obtener inteligencia acerca de figuras de Hollywood; y otra más, que Ramond tenía una esposa en Europa y no pensaba casarse con una mujer diez años mayor que él.

Uno de los primeros retratos publicitarios de Lupe Vélez en Hollywood, donde llegó en 1927, para ser la primera estrella mexicana en triunfar allá  (Photo by Irving Chidnoff/General Photographic Agency/Getty Images)
Uno de los primeros retratos publicitarios de Lupe Vélez en Hollywood, donde llegó en 1927, para ser la primera estrella mexicana en triunfar allá (Photo by Irving Chidnoff/General Photographic Agency/Getty Images)

Su funeral tuvo lugar en el cementerio Forest Lawn Memorial Park, en Los Ángeles, y Weissmuller fue uno de los portadores del féretro. Fue enterrada en el cementerio Panteón Civil de Dolores, en México, en un segundo funeral donde se presentaron más de 4.000 personas. Vélez dejó una herencia valorada en 125.000 dólares, que se entregaron a su madre y familia inmediata. Su epitafio lee “Lupita, descansa en paz. Vivirás en el corazón de todos. Recordándote con cariño tu madre, hermanos y sobrinos”.

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