Lupe Vélez, la más trágica diva mexicana que conquistó EEUU y hasta inspiró a Andy Warhol

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Por Luis Moreno

Lupe Vélez nació en San Luis Potosí, México, el 18 de julio de 1908, y encontró la muerte el 13 de diciembre de 1944. Tenía solo 36 años. Lo breve de su vida y las condiciones de su muerte, hacen que el legado de esta diva como actriz sea aún más impresionante: 44 producciones en Hollywood y tres más en México. Tan importante es la historia de la potosina que incluso Andy Warhol dirigió la película Lupe (1966), la cual narra una versión alternativa de la noche de su suicidio y es interpretada por la mítica Edie Sedgwick.

La carrera en el espectáculo de Lupe comenzó en 1924, cuando trabajó como vedette y bailarina en la Ciudad de México con María Conesa “La Gatita Blanca”, pero al poco tiempo se trasladó a Estados Unidos, donde años antes había estudiado, para probar suerte en Texas y California, hasta que en 1927, el productor Hal Roach vio una de sus pruebas y le ofreció un papel en el cortometraje Sailors, Beware! , protagonizado por Oliver Hardy y Stan Laurel (El Gordo y El Flaco), con quienes trabajaría en varias ocasiones, incluida la cinta Hollywood Party, en la que los tres comparten créditos como co protagonistas.

A partir de ese punto, Vélez se volvió un ícono del cine a nivel mundial y fue parte de la camada de actrices y actores a los que les tocó la transición de la época muda al audio en la gran pantalla, cambio que le benefició, pues su voz sensual con un acento latino muy marcado es uno de los sellos por los que era más apreciada.

Lupe Vélez mantuvo una rivalidad con Dolores del Río, a quien no dudaba en intimidar cada vez que se encontraban (Fotografía: © Hulton-Deutsch Collection/CORBIS/Corbis via Getty Images)
Lupe Vélez mantuvo una rivalidad con Dolores del Río, a quien no dudaba en intimidar cada vez que se encontraban (Fotografía: © Hulton-Deutsch Collection/CORBIS/Corbis via Getty Images)

La parte más alta de su carrera llegó con la serie de películas cómicas Mexican Spitfire. En ellas interpretó a Carmelita Lindsey, una joven mexicana que tiene un temperamento explosivo, es revoltosa y divertida. Originalmente solo se iba a filmar una de estas cintas, The Girl From Mexico, pero ante el éxito de la primera acabaron por rodarse cinco más que estuvieron bordadas a la medida de Lupe.

Seis películas de la serie Mexican Spitfire fueron lanzadas en una época donde las secuelas no eran habituales (Fotografía: LMPC via Getty Images)
Seis películas de la serie Mexican Spitfire fueron lanzadas en una época donde las secuelas no eran habituales (Fotografía: LMPC via Getty Images)

Uno de los elementos que ayudó a la mitificación de Lupe fue su personalidad irreverente, caprichosa e irritable que tenía en la vida real y que parecía sacada de una de sus películas, la cual queda bien retratada por ella misma en el libro Lupe Vélez: la mexicana que escupía fuego, de Gabriel Ramírez:

«¿A qué le atribuyo mi éxito? Creo, simplemente, que soy diferente. Yo no soy hermosa, pero tengo unos ojos preciosos y sé exactamente qué hacer con ellos. A pesar de que el público cree que soy una chica muy salvaje, yo realmente no lo soy. Soy solo yo, Lupe Vélez, Lupe simple y natural. Si soy feliz, yo bailo y canto y actúo como una niña. Y si algo me irrita, yo grito y sollozo. Alguien llamó a eso "personalidad". Personalidad es nada más que estar con otras personas siendo tú mismo. Si tratara de parecerme y actuar como Norma Talmadge, la gran actriz dramática, o como Corinne Griffith, aristócrata de las películas, o como Mary Pickford, la dulce y gentil Mary, yo no sería nada más que una imitación. Es por eso que solo quiero ser yo misma, Lupe Vélez».

Lupe era extravagante: asistía a peleas de box para subir al ring a verlas desde las cuerdas, ensayaba sus personajes desnuda en público e imitaba a las actrices con las que rivalizaba como su compatriota Dolores del Río. Esto le ganó apodos en la prensa como Whoopee Lupe, Pantera Mexicana, Mexican Dynamite y Mexican It Girl.

Los detalles de la muerte de Lupe Vélez han inspirada incontables referencias en programas de televisión y películas, sin embargo, la versión oficial, avalada por las autoridades forense, cuenta que Lupe se encontraba esperando un bebé de un actor poco conocido llamado Harald Ramond, con quien se iba a casar, pero este fue demandado bajo cargos de promesa matrimonial incumplida por Francesca Vitiner, su ex pareja, lo que obligó a detener la boda con la diva. Ante esto, Vélez habría caído en depresión debido a que ser una madre soltera en este momento significaba el fin de su carrera.

El 13 de diciembre de 1944, todo parecía normal en la vida de Lupe: desayunó con Bruce Cabot y Errol Flynn y por la noche organizó una reunión en su casa de Beverly Hills con sus mejores amigas Estelle Taylor y Benita Oakie, al concluir la cena, Vélez se retiró a su habitación, la decoró con velas y otros adornos, se puso un elegante vestido, se maquilló, tomó 64 pastillas secodal y se durmió por siempre.

Como le ocurre a toda gran estrella que decide quitarse la vida, al suicidio de Lupe se le han sumado supuestos a lo largo de tantos años, que no han hecho más que acrecentar el mito de una de las grandes actrices de la historia de México.

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