Lula y Bolsonaro se acusan mutuamente en el último debate antes de las elecciones

En Brasil, la economía más grande de América Latina, se llevó a cabo en la noche del jueves el último debate antes de las elecciones presidenciales del domingo, en donde estarán enfrentados siete candidatos entre los que están los favoritos, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quienes las encuestas lo dan por vencedor, y Jair Bolsonaro, el actual presidente.

En medio de acusaciones mutuas de corrupción los candidatos favoritos en las elecciones de Brasil este domingo, el actual presidente ultraderechista Jair Bolsonaro y el expresidente de izquierda Luis Inácio Lula da Silva, se enfrentaron en el último debate presidencial, junto a otros cinco políticos.

El encuentro en Río de Janeiro, que se vio marcado por la falta de propuestas para solucionar los problemas estructurales del país como la pobreza y el alto desempleo, fue televisado por el canal de televisión Globo, duró más de tres horas, estuvo divido en cuatro bloques y los candidatos podían elegir entre ellos a quién dirigían las preguntas.

Durante los primeros diez minutos, los más candentes del debate, Bolsonaro acusó a Lula de ser el jefe de una banda criminal y dijo que "lo que está en juego en las elecciones es el futuro de la Nación. Brasil era una cleptocracia. No podemos continuar en el país del robo", con la idea de recordarle a los votantes el desvío de los recursos de la estatal petrolera Petrobras.

El presidente continuó su ataque y le dijo "expresidiario", debido a que estuvo preso por corrupción y a pesar de que le fue anulada la condena por la Corte Suprema.

El expresidente arremetió en contra del actual dirigente y lo calificó de mentiroso “desvergonzado”, tras encubrir el supuesto robo por la compra de las vacunas durante la pandemia de Covid-19.

De hecho, Lula dijo que levantaría los 100 años de secreto que Bolsonaro prometió guardar sobre las negociaciones con las farmacéuticas hechas por el Ministerio de Salud y que investigará, además, a los hijos del presidente por supuesta corrupción.

Lula fue blanco de críticas no solo por parte de Bolsonaro sino por los otros candidatos. Uno de ellos, el Padre Kelmon, quien es señalado de ser ayudante de Bolsonaro y dice ser obispo ortodoxo, aunque no está avalado por esta Iglesia, le dijo que "varios de sus cómplices fueron presos y dijeron que usted fue el jefe de la mayor red de corrupción de la historia mundial. Usted no debería estar aquí como candidato. Usted es cínico, miente y es un actor".

El expresidente le respondió de forma tajante y acalorada y le dijo que volverá "a ser presiente porque el pueblo brasileño está cansado de gente de su especie. Su comportamiento es el de un fariseo. Usted es un impostor. Un padre disfrazado". Tras estas afirmaciones el debate debió ser interrumpido por unos minutos.

Ciro Gomes, candidato laborista, que fue ministro en el primer Gobierno de Lula, le recordó que muchas de las personas que habían trabajado con el expresidente confesaron que robaron, por lo que "no da para decir que no pasó nada".

Ataques también contra Bolsonaro

Los otros candidatos aprovecharon para irse lanza en ristre también contra Jair Bolosonaro. Simone Tebet, del partido Movimiento Democrático Brasileño, MDB, anunció que si ganaba revertiría las políticas de Bolsonaro en la selva amazónica que permite la deforestación.

Soraya Thronicke le preguntó a Bolsonaro sin miramientos si reconocería el resultado de las elecciones o si por el contrario daría un golpe de Estado. El presidente no respondió nada.

La encuestadora Datafolha dice que Lula tiene el 50 % de los votos mientras Bolsonaro el 36 %. Los principales sondeos arrojan que el expresidente tiene una ventaja de 10 o 15 puntos porcentuales sobre su principal contendor, por lo que podría ganar en primera vuelta.

Si es necesaria una segunda vuelta, será el 30 de octubre.

Con Reuters y EFE