La actitud de Luján Argüelles no fue soberbia es saber poner límites

Luján Argüelles charló ayer desde su casa con Jorge Javier Vázquez en 'Sálvame' (Foto de Borja B. Hojas/Getty Images para Netflix)
Luján Argüelles charló ayer desde su casa con Jorge Javier Vázquez en 'Sálvame' (Foto de Borja B. Hojas/Getty Images para Netflix)

Sálvame se inventó hace unas semanas una nueva sección llamada Jorge Javier a domicilio.Como su nombre indica, en ella, el presentador y dueño del cortijo visita la casa de personas, anónimas o famosas, para charlar con ellas sobre temas de lo más variados. En la entrega de este jueves, la protagonista fue la presentadora y escritora Luján Argüelles, quien demostró tener muy claro lo que quiere y lo que no quiere hacer con su carrera. En su charla, dejó muy claro que para ella no todo vale por salir en la televisión, y no queda más remedio que aplaudirle por su actitud.

Como muchos recordarán, Luján Argüelles fue una de las estrellas de Cuatro durante la pasada década. Estuvo al frente de concursos como Password y de realities como Granjero busca esposa y Quién quiere casarse con mi hijo. Sin embargo, en los últimos años, su presencia en la televisión fue disminuyendo, y Jorge Javier Vázquez quiso preguntarle la razón.

Sin pelos en la lengua, Luján explicó que su relax fue elegido después de la pandemia. “Y antes de la pandemia tuve un relax profesional no obligado, sino de eso que no te proponen nada que encaje. Con su habitual acidez, el de Badalona tradujo la respuesta de que no la llamaban para trabajar. Ella, con elegancia, le aclaraba que no es que rechazase propuestas, sino que no le planteaban nada. “¿Y cómo se lleva eso?”, seguía hurgando Jorge, y Luján le bajaba los pies al suelo diciendo que sabe bien cómo se lleva, pues él mismo estuvo un tiempo sin aparecer en televisión tras el final de Aquí hay tomate. Que la profesión es así, en otras palabras.

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A Jorge le gusta conocer las casas que visita, pero Luján no estaba por la labor. Se ve que habían pactado una charla para hablar de su nuevo libro, titulado Aprendiendo de nuevo a vivir. Un camino de felicidad, transformación y crecimiento, y de ahí no se quería salir. Por mucho Sálvame que llamase a su puerta, ella no iba a desnudar su intimidad, y no permitió que las cámaras grabaran las habitaciones. Jorge Javier Vázquez insistía en ello, cumpliendo órdenes del director David Valldeperas, y Luján tuvo que decirle directamente a este último que le dejase. También frenóa Vázquez cuando quiso abrirle el frigorífico, haciendo oídos sordos a lo que su anfitriona deseaba hacer y lo que no.

Sobre la sección, Jorge le explicó a la presentadora que la idea inicial era para que la protagonizasen personas anónimas, y ella bromeó que anónimas como ella misma. “Te vamos a poner otra vez en órbita”, le aseguraba Jorge, dando a entender que Sálvame es la plataforma ideal para que las celebridades encuentren trabajo. Ahí, la asturiana le respondió que no le necesita“para estar en órbita”, que ella ya lo está, y que “las noticias van a venir”. Que tiene proyectos en la recámara, vaya.

Hay que destacar que no podemos tachar de soberbia a Luján; ella explicó que el programa le había contactado y que ella accedió sin problemas. Pero una cosa es que te prestes a ser entrevistado en casa, y otra, que director o presentador se agarren del brazo cuando solo les había ofrecido la mano y crucen líneas que ella no está dispuesta a tolerar, como enseñar su casa o su nevera.

Para ella no todo vale con tal de salir en televisión, tiene claro qué desea ofrecer y qué no. De hecho, ahora mismo está en un buen momento, pues acaba de sacar con Netflix el reality ¿A quién le gusta mi follower? (que Jorge Javier reconoció haber visto, algo que es inaudito, pues parece que los trabajadores de Mediaset solo ven Mediaset), y ha publicado el mencionado libro.

No está dispuesta a hacer cosas que no le nazcan, como desnudar su intimidad, por más que se lo pidan. No va a pagar ese peaje solo por disfrutar de diez minutos de popularidad. Además, a eso le sumamos que Sálvame no pasa por su mejor momento de audiencias, por lo que no van a relanzarla porque muestre su dormitorio ni nada que se le pueda parecer.

En cualquier caso, fue un gusto que esta comunicadora se colase en nuestras casas, como lo hacía a diario en el pasado, y de paso,dejase claro por qué derroteros debe ir la televisión. Con profesionales con principios, que no ansían la fama, sino un trabajo y ofrecer un espectáculo coherente. Algo que en Mediaset se fue dejando de lado cada vez más, por cierto.

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