Lucía Sánchez calla bocas en ‘Baila conmigo’ justo antes de irse

Mediaset metía la pasada semana en una coctelera los programasLa isla de las tentaciones y Mujeres y hombres y viceversa, con algún detalle de Gran Hermano. Agitó con fuerza la coctelera y salió como resultado Baila conmigo, un dating show que se emite en Cuatro a las 20:30 horas desde el pasado miércoles, y donde varios jóvenes de Tentaciones buscarían el amor. Una de las primeras en pasar por este formato fue Lucía Sánchez, quien participó en La isla de las tentaciones 3 con Manuel González,y en La última tentación con Isaac Torres, conocido como Lobo. Su trayectoria, sin embargo, ya ha llegado a su fin: hay una buena razón de peso para que abandone de forma voluntaria la búsqueda del amor, pero Lucía se fue este lunes con la cabeza muy alta y callando bocas.

Como muchos ya sabrán, el viernes pasado Lucía anunciaba una noticia bomba en Baila conmigo. Estaba embarazada, y el padre de la criatura es su expareja, Isaac Lobo, con el que había roto durante el mes de febrero.

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Tras dar entonces una pincelada de la gestación, este lunes Lucía se convertía en la auténtica estrella del programa; la organización había preguntado si los espectadores querían que continuase buscando el amor, y para su sorpresa, el 70% dijo que sí. Eso llegó al corazón de la joven, pues en los últimos días se había visto muy expuesta a críticas en las redes sociales.

Así, Lucía regaló a la audiencia un magnífico speach. Quiero decir que las embarazadas que estamos solteras tenemos el mismo derecho a enamorarnos que cualquier persona, siempre y cuando la otra persona sepa la situación que hay y que la acepte”, dijo muy segura de sí misma. “Soy persona y tengo el derecho a encontrar el amor”, insistía Lucía, quien había tomado la decisión, a pesar de su discurso, de volver a su casa. Reconocía no tener fuerzas ni ganas, y quería estar en su hogar descansando y durmiendo, en lugar de estar conociendo a pretendientes.

Lobo y Lucía Sánchez en 'La última tentación' (Mediaset)
Lobo y Lucía Sánchez en 'La última tentación' (Mediaset)

Ha tenido que llegar esta andaluza a este nuevo dating show para romper todas las reglas e invitar a la audiencia a reflexionar. Y es que en programas como Mujeres y hombres y viceversa, por lo general, vemos gente joven, soltera, libre de cargas familiares (con excepciones como Fani Carbajo o Alejandro Nieto, quienes sí tenían un hijo antes de ir a La isla de las tentaciones). Y muy pocas veces se nos presenta a personas jóvenes que estén solteras y estén esperando un hijo, ya sea en calidad de padre o de madre.

Es de justicia decir que en First Dates sí ha pasado alguna chica embarazada. Y no nos extraña, pues es el programa que menos prejuicios tiene de toda la televisión, el que tiene una mayor diversidad de participantes y no apartan a nadie por su condición social, su orientación sexual o identidad de género, por su edad o por sus cargas familiares. El restaurante de Carlos Sobera siempre tiene las puertas abiertas para aquella persona que quiera conocer el amor, y por eso, pudimos ver una cita, por ejemplo, entre Aurora y Sahi, allá por 2018. Ella tenía claro que buscaba una pareja y no un padre para su hijo. “Quiero alguien que tenga las cosas muy claras y los pies en la tierra. He elegido buscar pareja en este momento porque es cuando más feliz estoy y más llena me encuentro, dijo entonces la mujer.

Durante la cena, Sahi contó que tiene dos hijos, pero de madres diferentes, y ella aprovechó para anunciar que estaba en estado de buena esperanza. En un primer momento, Sahi se sorprendió, pues nunca había tenido una cita con una chica embarazada, pero terminaron el encuentro queriendo volver a verse, y con una hermosa caricia de él en la tripa de su acompañante.

El embarazo de Lucía Sánchez no se ha quedado en una mera anécdota a pie de página en la historia de Baila conmigo. Dio detalles de cómo no ponía medios en sus encuentros con Isaac, si bien nunca esperó quedarse embarazada, y el programa mostró hasta una ecografía del bebé. La de Cádiz manifestaba su alegría porque siempre quiso ser madre, y aunque nunca imaginó tener un hijo en esa situación, reconocía estar “más feliz de lo que pensaba. Estoy contenta”. Un bonito mensaje, sin duda.

Desconocemos cuánto juego podría haber dado Lucía Sánchez en Baila conmigo, pues entró en la mansión del amor hecha un auténtico huracán y poniendo algunos puntos sobre las íes al que fue su pareja. Pero eso es ya lo de menos. Lucía ha hecho algo muy interesante en nuestra televisión, y es dar voz a aquellas mujeres embarazadas que quieren encontrar el amor. Y lo ha hecho callando bocas, justo antes de irse a su casa a descansar, que seguro que falta le hace.

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