Lucas Vázquez juega a ganar (también en la moda)

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Photo credit: FERNANDO ROI - HEARST
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“¿No ha venido todavía?”, pregunta un miembro del equipo de Esquire, sentados todos en una mesa del vestíbulo de un céntrico y novísimo hotel de Madrid. “No”, respondo, mirando a la puerta y añado: “Pero no conozco ningún futbolista que llegue a su hora”. Al poco, aparece Lucas Vázquez (Curtis, A Coruña, 1991). Me deja relativamente en mal lugar, porque sólo llega 15 minutos más tarde del horario previsto. Sin duda el futbolista más puntual que ha pasado por las páginas de la revista.

Llega fresco, recién duchado tras un entrenamiento matutino que el calor de esos días en Madrid hace bastante complicado. “El otro día entrenamos por la tarde y no veas, cómo sudábamos, fue horroroso”, me dice cuando, como dos desconocidos en un ascensor, lo primero que hacemos es hablar del tiempo. Un amigo en común me había dicho de él: “Es un tío majísimo, da gusto estar con él”. Y sí, lo es.

Ni siquiera le cambia esa medio sonrisa que siempre le aparece en el rostro cuando ve la ropa que hemos elegido para él. “Me gusta todo”, asiente. Hemos venido a jugar, piensa, y eso vamos a hacer. Jugar con la ropa, jugar con la entrevista e incluso jugar con una pelota. Tiene buen toque.

No ha empezado nada mal la temporada para el jugador gallego. Con un título, otro más, ya en su currículum: la Supercopa de Europa; y siendo actor principal en el primer capítulo liguero del Real Madrid: titular y gol ante el Almería. Desde el lateral derecho, posición a la que se ha adaptado más que bien los últimos años y que, asegura, le gusta bastante y donde se siente muy cómodo. Toda la banda para correr. Porque a Lucas no hay quien le pare.

Esta va a ser tu octava temporada en el primer equipo del Real Madrid y has pasado por todos los estados posibles: titular indiscutible, suplente, revulsivo desde el banquillo, cambio de posición... ¿Cómo te adaptas mentalmente cada nueva temporada? Porque parece que contigo nunca se sabe qué puede pasar.
Para mí es algo fundamental la confianza en mí mismo. Los entrenadores o los aficionados pueden pensar si eres mejor o peor, pero yo tengo mucha confianza en mí mismo, sé lo que soy capaz de hacer y lo que no. Esa es mi mentalidad.

Llegaste al Real Madrid con 16 años recién cumplidos. ¿Cuál es tu primer recuerdo en el club?
Llegar a la zona de la cantera. Hay unas escaleras en cuesta hacia el primer edificio de Valdebebas. Lo ves y es impresionante. Recuerdo ese primer camino hacia el vestuario, que iba mirando todo, estaba flipando.

En esas categorías inferiores, Lucas coincidió con algunos futbolistas que aún hoy siguen siendo compañeros de vestuario, como Carvajal o Nacho, y otros como Morata o Sarabia. Una buena generación aquella, aunque siempre da cierta perspectiva ver algunos nombres en aquellas alineaciones que ahora nadie conoce. “Por el camino siempre se quedan jugadores muy buenos que, por unas cosas o por otras, no terminan de dar el salto”, dice.

Photo credit: FERNANDO ROI - HEARST
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¿Qué es lo más difícil cuando llegas a un club como el Real Madrid siendo un adolescente?
La cabeza, sin duda. Llegas a Madrid, empiezas a ganar dinero... puedes tener muchas distracciones y tomar algunas decisiones... Tienes que tener las cosas muy claras y luchar por tu sueño.

Lucas lo consiguió y, a pesar de que en algún momento de estos años ha tenido que lidiar con algunas críticas de la afición madridista, que ahora te ama y ahora te odia, siempre ha cumplido a la perfección lo que se espera de él: que lo dé todo por el escudo, que no haga declaraciones altisonantes, que defienda al club dentro y fuera del campo. Es el jugador que todo entrenador quiere tener en su plantilla: el que nunca le va a fallar. Uno de los nuestros. Hace un año renovó hasta 2024. Hay Lucas para rato.

Entre foto y foto, charlamos de fútbol claro. Salen en la conversación el Barça y sus fichajes (obvio), hablamos de las favoritas para el próximo Mundial de Qatar (Argentina, Brasil, Francia... y España) y de los nuevos miembros de la plantilla: Rüdiger y Tchouameni. “Son muy buenos y físicamente nos van a dar un salto increíble”, dice. Le respondo que yo creo que debe ser el Real Madrid con más físico de la historia. Lucas asiente con decisión. “Buf, no veas”.

Hablando del Mundial, me reconoce que echa de menos jugar con la Selección, la última vez fue en 2018. Pero de ninguna forma es agua pasada: “Claro que tengo confianza en volver, todos los futbolistas trabajamos para representar a nuestro país, es algo precioso. E intentaré hasta el final tener la oportunidad de ir a Qatar”.

Habla con ilusión de esa posibilidad, pero, ay amigo, los ojos se le encienden cuando recordamos la Champions League de la temporada pasada. Si desde fuera fue la leche para el aficionado madridista, desde dentro tuvo que ser la... ponga usted el calificativo.

Todo el mundo dice que es la Champions más bonita de la historia del Real Madrid. ¿Para ti lo es?
A nivel emocional será difícil igualala, sí. Sufrimos, peleamos, estábamos fuera, estábamos dentro... Pasamos por todos los escenarios.

¿Con qué momento te quedas?
Difícil... (piensa). Es que en cada eliminatoria hubo cosas especiales... (piensa más) Pero sí, los últimos cinco minutos contra el City son la mayor locura que yo he vivido en mi carrera.

Dime la verdad, en el banquillo estaríais pensando que no podía volver a ocurrir, que aquello era imposible.
Sí, sí... pensábamos todos: con lo que hemos peleado y luchado... Nos veíamos fuera. Y en dos minutos cambió todo.

Photo credit: FERNANDO ROI - HEARST
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Esa fue la cuarta Champions de Lucas. La primera fue en Milán, en 2016. Y su imagen quedará asociada de por vida a aquel paseo que hizo el gallego hacia el punto de penalti en la tanda final, haciendo malabarismos con el balón. Como si todavía estuviera jugando en alevines.

¿De verdad estabas tan tranquilo como parecía o en realidad estabas cagado de miedo? ¿Cómo se te ocurre ponerte a hacer eso con el balón?
[Risas] Fue la incosciencia del momento. De verdad que en ese momento yo estaba tranquilo y tenía la confianza de que iba a meterlo.

¿Elegiste tú tirar primero? ¿Cómo fue?
Yo pedí tirar uno, pero el orden lo decidió el entrenador.

Pues tirar el primer penalti en una final de Champions... tela.
Ya te digo que fue la incosciencia del momento. Ahora desde fuera digo: “Hostia, me lo tenía que haber pensado” [risas].

¿Cuántas veces has visto esa tanda de penaltis?
Muchas, muchas.

Vamos acabando, porque Lucas tiene que irse a casa a disfrutar de la familia. Su mujer es Macarena Rodríguez, con quien se casó hace cinco años. Tienen dos hijos, Lucas, de 4 años, y Maca, de 2 años. Sí, se llaman igual que los padres.

¿Qué es más difícil: ser padre o ser titular en el Real Madrid?
[Risas] Ser padre, sin duda.

Asistente de fotografía: Sara Guillén · Asistente de estilismo: Cristina Moyano · Maquillaje y peluquería: Cristina Fernández Fernández (Mery Makeup) · Asistente de video: Alejandro Leonel Álvarez Meira · Producción: Marta Sánchez · Agradecimientos: Hotel TSH Madrid.


*Este artículo aparece publicado en el número de septiembre 2022 de la revista Esquire

Photo credit: Esquire
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