Los menores cada vez beben más, ¿de quién es la culpa?

Del gobierno, de los padres, de todos… Los datos (reales) que deberías conocer

El patrón de consumo ha cambiado: ahora empiezan a beber antes y las mujeres ya casi ganan a los hombres. (Foto: Getty Images)

Los expertos advierten que la frecuencia en el consumo de alcohol y borracheras entre jóvenes se ha duplicado en los últimos 20 años.

Ahora que ha empezado la campaña navideña, desde la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) nos recuerdan el daño que causa el consumo de alcohol entre los jóvenes y señalan que una parte de las personas que beben diariamente sufren un trastorno por dependencia.

Y es que la sociedad lo vende (el consumo de alcohol) como algo normal, y divertido. ¡No pasa nada! Una cañita el finde, una copa por la noche mientras cenamos… Pero ¡cuidado! Ellos lo ven todo, lo interiorizan y toman nota de cada detalle. Si mis padres, mis tíos o mis abuelos lo hacen, ¿por qué no copiarles? Ese el problema. Que no puede recomendarse el consumo de alcohol como una práctica saludable. ¡Ellos son esponjas! Nos copian en todo y quieren ser igualitos a los mayores (bueno, en las cosas ‘molonas’, según ellos).

Parece inofensivo, pero permitirle brindar es malo. ¡Ojo con lo que le enseñas! (Foto: Getty Images)

Aparte de que son ‘imitadores’ de conductas, hay otra serie de factores que favorecen el consumo. Por ejemplo, el precio del alcohol en España es el más bajo de la Unión Europea, eso unido a nuestras pautas de consumo (asociado a la diversión, el tiempo libre y las fiestas) están propiciando que la edad de inicio cada vez sea menor.

Por eso los expertos abogan por una Ley de Prevención del Consumo de Alcohol en donde piden la introducción de cambios fiscales para elevar el precio, regular la excesiva disponibilidad de bebidas alcohólicas, así como la promoción y la publicidad, normalizar el etiquetado e incluir advertencias gráficas de los riesgos.

Además, debido a su relación con los accidentes de tráfico, recomiendan revisar a la baja los niveles de alcoholemia.

Los autores del informe de la SEE subrayan que la ingesta de bebidas alcohólicas se asocia a consecuencias sanitarias, sociales y económicas tan negativas o más que las que produce el tabaco, que afectan tanto al consumidor como a terceras personas.

Los expertos reclaman medias para que no se pueda beber, sin control, en parques, playas y lugares públicos. (Foto: Getty Images)

Así, explican que su ingesta puede tener un impacto negativo en la salud, incluso en personas que no realizan un consumo elevado. No obstante, a diferencia del tabaco, la percepción de riesgo asociada al consumo de alcohol continúa siendo muy pequeña.

Deberías saber que…

1. El alcohol sigue siendo una de las principales causas evitables de enfermedad, sufrimiento y muerte.

2. En España se bebe demasiado. A pesar de la reducción del consumo per cápita desde los años 70 a la actualidad, se estima un consumo de 19 a 10 litros de alcohol puro por habitante y año.

3. La frecuencia de episodios de consumo excesivo y borrachera en jóvenes se ha duplicado en los últimos 20 años, a pesar de haber disminuido la proporción de adolescentes que beben alcohol.

4. Los riesgos del consumo de alcohol superan sus potenciales beneficios. El alcohol se asocia causalmente a más de 200 problemas de salud.

5. Nunca debe recomendarse el consumo de alcohol como práctica saludable.

6. La promoción publicitaria de las bebidas alcohólicas sigue siendo muy fuerte, a pesar de las vigentes regulaciones parciales.

7. La efectividad preventiva de los programas educativos sobre el alcohol en los menores es limitada. En cambio, restringir la publicidad y disponibilidad del alcohol reduce la normalización y banalización del consumo y los estímulos a su uso, especialmente entre los más jóvenes.

8. La disponibilidad de alcohol es muy elevada en nuestro medio.

9. El precio del alcohol en España es de los más bajos en la Unión Europea, lo que favorece una mayor demanda.

10. El alcohol, incluso en pequeñas cantidades, aumenta el riesgo de los accidentes de tráfico.

11. Una parte de las personas que beben diariamente desarrollará un trastorno por dependencia de alcohol.

12. Los programas de tratamiento del abuso y dependencia del alcohol pueden ser efectivos, pero están infrautilizados.

Si aún no te has dado cuenta, ya lo sabes, todos tenemos nuestra responsabilidad y nuestra parte de culpa. ¿Entiendes ahora por qué no deberías beber alcohol delante de tus hijos (o de los hijos de los demás)?

Además de hacer público estos datos para advertir de la alta peligrosidad del consumo excesivo de alcochol, los expertos insisten en la necesidad de regular la excesiva disponibilidad del alcohol, restringiendo los horarios de venta en los establecimientos y prohibiendo su venta en gasolineras, establecimientos sanitarios y educativos y de atención a la infancia.

También reclaman que se regule la promoción y la publicidad del alcohol, reduciendo su presencia en el espacio público, en los medios de comunicación, y evitando su asociación con valores juveniles y de éxito.

Por otro lado, proponen que se normalice el etiquetado de las bebidas alcohólicas para que incluya de forma visible tanto su contenido en alcohol y calórico, como advertencias gráficas de los riesgos para los usuarios, con un tamaño y tipo de letra estandarizados que garanticen su visibilidad. Y piden introducir cambios fiscales que eleven el coste de las bebidas alcohólicas para desincentivar su consumo, de forma proporcional a su contenido en alcohol puro.

¿Crees que con estas medidas se pueden resolver los problemas de abuso y dependencia del alcohol? ¿Estás de acuerdo en que sean obligatorias para todos? ¿Tú las cumplirías?

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