España amenaza con devorar el éxito de Los Javis

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Por Alberto Cano.- Nos emocionaron con La Llamada, nos hicieron disfrutar con su retrato del mundo de la fama española en Paquita Salas y nos desgarraron con Veneno,… No hay duda de que Javier Ambrossi y Javier Calvo -Los Javis- son dos de los creadores más prolíferos del audiovisual español en los últimos años. Pero su éxito y continua presencia en medios no parece ser del agrado de todo el mundo. Es más, podría jugarles en contra.

Cuando hacían de las suyas en Operación Triunfo, cuando una nueva temporada de Paquita Salas llegaba a Netflix o un capítulo de Veneno se estrenaba en Atresplayer Premium, las redes sociales se llenaban de alabanzas hacia esta pareja de autores, pero es curioso que cada vez que se anuncia su participación en un nuevo proyecto televisivo, los espectadores no dudan en criticar su excesiva exposición. Y esto ha vuelto a ocurrir con el anuncio de su fichaje para Drag Race España, la adaptación española de RuPaul’s Drag Race que llegará próximamente al servicio de Atresplayer Premium.

Los Javis, junto con la diseñadora de moda Ana Locking, conformarán el jurado de la primera edición de este talent show, cuando hace unos meses las redes sociales pedían a gritos virales que no los ficharan -ni a ellos ni a otros personajes habituales de la cadena-. Pero ellos han dado el sí quiero, tal y como hicieron como jurados estrafalarios de Mask Singer. Pero esta entrega mediática acarrea un riesgo demasiado alto: sobreexponerse hasta provocar un hartazgo que necesite de un tiempo para curarse. No sería la primera vez que pasa.

Javier Calvo y Javier Ambrossi (G3online,  Sergio R Moreno, Gtres)
Javier Calvo y Javier Ambrossi (G3online, Sergio R Moreno, Gtres)

Las redes sociales se han llenado de críticas desde que se anunciara la noticia en la mañana del lunes, demostrando un posible hartazgo ante la presencia continuada de la pareja en las pantallas de Atresmedia, pero también cierta desilusión entre aquellos que quieren verlos apostar por su faceta como creadores de historias y dejar a un lado la imagen de personajes televisivos explosivos. No cabe duda que los Javis están aprovechando su momento, y que incluso no harían nada mal el trabajo de jurado de Drag Race, pero también es evidente que las redes están pronosticando que la sobreexposición y el éxito a veces pueden no ir unidos de la mano.

Está claro que si algo funciona, lo ideal es seguir apostando por lo mismo, y si Atresmedia acaparó críticas excelentes y repercusión internacional gracias a Veneno y logró grandes datos de audiencia en Mask Singer con los Javis en el jurado, podría entenderse como un error no contar con ellos en este nuevo proyecto. Es más, es posible que sea un fichaje acertado dado que pertenecen al colectivo LGTBI y ya supieron demostrar una gran sensibilidad y pulso al narrar historias como Veneno o su labor (aclamada en su momento) como profesores de interpretación en Operación Triunfo. Sin embargo, es comprensible que el público quiera ver caras nuevas, descubrir nuevos talentos y que los contenidos puedan lucir más frescos con ello. Al fin y al cabo, ver siempre lo mismo y con los mismos famosos de siempre cansa. Pero me atrevería a decir que en España nos cansamos mucho antes.

Por poner un ejemplo, no hacemos demasiado ruido cuando Hollywood nos mete a Dwayne Johnson o a Tom Holland hasta en la sopa, pero cuando Ocho Apellidos Vascos y su secuela arrasaron en taquilla, también llovieron las críticas sobre Dani Rovira por su extrema exposición en cine con Ahora o nunca, Thi Mai, rumbo a Vietnam o Miamor perdido. Si recordamos algunas de sus películas antes de su retirada para combatir el cáncer, muchas volvían a jugar en la misma liga de la comedia romántica, como Taxi a Gibraltar o Los Japón, y terminaron siendo un fracaso en salas.

O el caso de Fernando Tejero. ¿Se acuerdan del bombazo que fue en los primeros años de Aquí no hay quién viva? Aquel éxito hizo que estuviera en tantas películas entre 2003 y 2008 que es casi imposible recordarlas todas. Al final, esa sobreexposición repitiendo en personajes cómicos llevó a fracasos económicos de taquilla y curiosamente coincide con que pasara ocho años sin aparecer en una película (desde 2012 a 2020), mientras volvía al mismo formato con La que se avecina. Sin olvidar las críticas que suelen caer sobre Mario Vaquerizo o Arturo Valls cada vez que anuncian algo nuevo, simplemente por estar siempre en pantalla bebiendo de un éxito ambiguo, dado que a estas alturas ya no sabemos si (el éxito) se basa en el cariño del público o en el furor mediático que supone contar con ellos aunque sea a través de comentarios negativos.

¿Devorará España también el éxito de los Javis? Las críticas en Twitter a veces no son indicativo de nada, puesto que los temas se magnifican y nos hacen vivir inmersos en una burbuja, pero que la reacción inicial ante el fichaje en Drag Race España haya sido tan tremendamente negativa hace anticipar que el acaparar tantos proyectos en la misma cadena -y repitiendo como jurado de nuevo- pueda generar el rechazo definitivo del público. Tanta sobreexposición no suele ser buena en España, y tal vez para triunfar la clave sea aparecer en su justa medida.

Aunque antes de ponernos exquisitos, lo suyo sería esperar a ver el trabajo que Ambrossi y Calvo desempeñan en Drag Race. Al fin y al cabo, estamos hablando de uno de los referentes LGTBI más importantes que hemos tenido en el audiovisual español en los últimos años y su entrega en cada uno de sus proyectos siempre ha sido total. Guste o no.

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