Los fans de Pixar se preguntan qué le ha pasado a Andy en Toy Story 4

Con más de 438,17 millones de euros recaudados en todo el mundo (récord al mejor estreno animado de la historia) y críticos y fans rendidos a sus pies, Toy Story 4 es un éxito fuera de toda duda. Pero muchos amantes de esta entrañable saga han señalado un detalle extraño –y para algunos perturbador– en esta nueva entrega: la apariencia física de Andy, el niño a quien conocimos en 1995 –y que hoy tendría 32 años.

Muchos fans de Toy Story han puesto el grito en el cielo ante la diferencia de rasgos faciales entre el Andy de 1995 y el que puede verse en el flashback de Toy Story 4. (Imágenes: © Buena Vista / Walt Disney).

Mientras que en la primera Toy Story, el dueño de Woody, Buzz y compañía era un niño de mandíbula marcada y piel pálida y rosada, el Andy que aparece en Toy Story 4 en un flashback (es decir, con la misma edad que tenía en la entrega original) muestra unos rasgos mucho más suaves y un tono de piel que no se parecen en nada al que vimos en 1995.

El peligro de la nostalgia: la tecnología de la que disponía Pixar en 1995 no permitía recrear rostros humanos con la precisión actual, y el resultado puede tener un efecto inquietante visto desde hoy. (Imagen: © Buena Vista)

¿La explicación? Aunque algunos fans se han lanzado a bromear que Andy ha recibido cirugía facial –y otros cuantos especularon erróneamente que se trataba del hijo de Andy, cuando salieron los primeros tráilers–, la razón del cambio es mucho más sencilla y práctica. Y es que allá por 1995, Pixar se lanzaba a su primer largometraje con la confianza de que un reparto compuesto mayoritariamente por juguetes de plástico soportaría con facilidad la tosca tecnología de animación de la época … que sencillamente aún no estaba preparada para recrear rostros humanos.

El Andy de niño que vemos en un flashback de Toy Story 4 tiene rasgos mucho más suavizados y un tono de piel más matizado. (Imagen: © Walt Disney)

Por eso, una mirada nostálgica a la primera Toy Story –e incluso la segunda– puede llevarse más de una sorpresa en las escenas donde Andy y otros humanos tienen cierto protagonismo, pues sus facciones han envejecido francamente mal. Sin desmerecer el revolucionario trabajo de Pixar por aquella época, hoy los espectadores están acostumbrados a representaciones casi fotorrealistas del rostro humano.

El Andy de Toy Story 4 sería una recreación retrospectiva a partir de la apariencia del personaje adulto en Toy Story 3 –y no tomando como modelo su diseño original de 1995. (Imagen: © Walt Disney)

Evidentemente, hoy la tercera entrega de la saga nos resulta mucho más próxima en cuanto al detalle de la animación, si bien por entonces Andy tenía 10 años más y era difícil compararle con su representación original (aunque la textura de su rostro era claramente más rica y detallada). Pero 24 años de avances desde la primera entrega no podían pasar desapercibidos al recrear al pequeño Andy…

En definitiva: el Andy que podemos ver en Toy Story 4 no supone ninguna traición al personaje original, sino simplemente una versión retrospectiva del diseño del Andy adulto que vimos en Toy Story 3 y una necesaria puesta al día en el refinamiento de la animación de personajes humanos por parte de Pixar.

Y es que en esta época de inagotables sagas y franquicias, más vale que los fans nos acostumbremos a los cambios y actualizaciones de nuestras historias y personajes favoritos... que muchas veces son claramente para mejor. Porque, ¿quién no prefiere a la ágil e intrépida Bo Peep de Toy Story 4 frente a la pastorcilla pasiva e irrelevante de la película original?

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