'Los Bridgerton' vuelven pero se quedan cortos en lo más importante

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Se puede ser fan o no de Los Bridgerton pero si hubo algo que consiguió a nivel global fue endulzarnos la primera Navidad pandémica con una historia de amor que explotaba química y pasión entre galas de época, vestidos y decorados que serán la envidia del género por mucho tiempo. Un año y medio después, la popular serie de Netflix regresa con una segunda temporada que nos devuelve a este colorido, diverso y dramático Período Regencia británico, posando el protagonismo sobre el hermano mayor de la familia central de la historia.

Sin embargo, Los Bridgerton vuelven pero se quedan cortos en aquello que la hizo dar la nota en 2020.

Simone Ashley como Kate Sharma, Jonathan Bailey como Anthony en Los Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix © 2022
Simone Ashley como Kate Sharma, Jonathan Bailey como Anthony en Los Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix © 2022

La serie, basada en la popular saga literaria de Julia Quinn, avanza adaptando la segunda novela, El vizconde que me amo. Es decir, después de ser testigos de una primera temporada centrada en Daphne Bridgerton (Phoebe Dynevor), su ferviente búsqueda de marido y la relación sexualmente pasional que mantiene con el duque de Hastings, Simon Basset (Regé-Jean Page), ahora es el turno de volver a la alta sociedad británica mientras el hermano mayor, el vizconde Anthony Bridgerton (Jonathan Bailey), busca a su futura esposa.

Sin embargo, la búsqueda del amor no es primordial para Anthony, sino cumplir con su deber como protector familiar. Si hacemos memoria recordaremos que al final de la primera temporada decidía dejar a un lado sus aventuras con otras mujeres para asumir el rol de patriarca, y buscar un matrimonio ventajoso para el apellido familiar. No obstante, ahora, sus demandas para encontrar a la mujer perfecta convierten la tarea en una misión imposible, hasta que llegan Kate (Simone Ashley) y su hermana Edwina (Charithra Chandran) desde India.

Edwina espera hacer su debut en sociedad y encontrar marido, mientras Kate tiene sus propias intenciones para su hermana pequeña y proteger a su familia. No obstante, Kate y Anthony chocan constantemente, cada uno con sus propias obligaciones, derivando en un triángulo amoroso complicado y una batalla de egos donde saltan chispas. Kate es obstinada pero también independiente, con pinceladas que recuerdan a otras mujeres literarias tercas y valientes de la época, desde Elizabeth Bennett de Orgullo y prejuicio a Jo March de Mujercitas. Y Simone Ashley -a quien vimos en Sex Education- consigue transmitir esa narrativa con una interpretación pasional y convincente.

Simone Ashley como Kate Sharma, Jonathan Bailey como Anthony Bridgerton en Los Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix
Simone Ashley como Kate Sharma, Jonathan Bailey como Anthony Bridgerton en Los Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix

Todo esto ocurre mientras Penelope Featherington (Nicola Coughlan) sigue removiendo las esferas de la alta sociedad con las publicaciones de Lady Whistledown (recordemos que reveló su identidad al final de la primera temporada); su familia debe lidiar con la llegada del nuevo Lord Featherington (Rupert Young) y el resto de hermanos Bridgerton echan raíces con sus propias historias personales. Como Eloise (Claudia Jessie), quien se roba parte de la temporada como esa jovencita feminista buscando el lugar para su propia voz. Es decir, hay narrativas de todo tipo.

A primera vista podría decir que esta segunda temporada tiene todo lo necesario para satisfacer a los fans: un nuevo romance con sus propias complicaciones, más fiestas de época, vestuarios que se roban todas las miradas y la expansión de diferentes tramas. Además, la serie vuelve a ser gala de su diversidad ejemplar con ese universo propio donde la reina es negra y las uniones no se rigen por raza sino clase social. Sin embargo, esta segunda temporada intenta expandirse tanto y probar tonos diferentes que deja a un lado ‘eso’ que los fans seguramente quieran revivir: el sitio central que ocupó la pasión sexual y que dejó boquiabiertos al mundo entero.

Porque no vamos a negarlo, cuando Los Bridgerton llegó a nuestras vidas nadie esperaba sentir vergüenza, sonrojarse o quedarse a cuadros con esas secuencias sexuales candentes que llegaban de repente y sin aviso. Nadie se imaginaba que podía estar viéndola con hijos, adolescentes y padres al ser una serie de época aparentemente inofensiva para de golpe dar la nota con las escenas entre Daphne y Simon. Y aunque fue una sorpresa, lo compramos y triunfó gracias a la química explosiva entre sus protagonistas.

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Ya sabemos que Regé-Jean Page abandonó la serie para expandir sus alas y volar por Hollywood antes de encasillarse. Después de interpretar al soltero de oro, con secuencias plagadas de planos perfectos, miradas de infarto y escenas de sexo para subir la temperatura a cualquiera, Regé dijo adiós excusándose en que la serie va rotando de protagonistas. Su historia con Daphne llegó a su fin, casándose y comiendo perdices, por lo tanto era el turno de otro. Ese otro es Jonathan Bailey.

Sin embargo, Jonathan Bailey no habita a Anthony Bridgerton con la misma sensualidad de Regé al tratarse de una temporada que vive más en el deber y el concepto de familia que en la idea de romance de telenovela. Y aunque él intenta ser el héroe romántico de turno, su interpretación parte de un guion que inhibe a su personaje hasta el punto de derivar en las carencias gráficas. Es decir, con ocho episodios, la segunda temporada dedica demasiados esfuerzos a los enredos dramáticos, a crear tensión romántica con roces y miradas, discusiones y cabezonería, abarcando demasiadas narrativas hasta sacrificar el exceso de la exposición sexual que la hizo dejar huella. Y eso, probablemente, choque con las expectativas de muchos fans aún prendados al duque de Hastings y la pasión desenfrenada con Daphne.

Ruby Stokes como Francesca Bridgerton, Phoebe Dyvenor como Daphne Basset, Will Tilston como Gregory Bridgerton, Florence Emilia Hunt como Hyacinth Bridgerton, Ruth Gemmell como Lady Violet Bridgerton, Luke Thompson como Benedict Bridgerton, Jonathan Bailey como Anthony Bridgerton en Los Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix © 2022
Ruby Stokes como Francesca Bridgerton, Phoebe Dyvenor como Daphne Basset, Will Tilston como Gregory Bridgerton, Florence Emilia Hunt como Hyacinth Bridgerton, Ruth Gemmell como Lady Violet Bridgerton, Luke Thompson como Benedict Bridgerton, Jonathan Bailey como Anthony Bridgerton en Los Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix © 2022

En resumen, los nuevos capítulos nos devuelven a ese universo colorido y dramático de Los Bridgerton con una expansión dramática de los personajes que augura más temporadas (ya tiene aseguradas al menos dos más y un spin off basado en una joven reina Charlotte).

Sigue siendo igual de adictiva y visualmente irresistible, no obstante, es probable que muchos fans terminen echando de menos aquellas secuencias gráficamente pasionales entre Daphne y el duque. Y por eso no me extrañaría que surgieran peticiones para que Regé vuelva a la historia. Es como si la segunda temporada quisiera complacer a fans y detractores por igual con una apuesta más dramática, con tensión romántica pero más casta.

La segunda temporada de Los Bridgerton se estrena en Netflix el 25 de marzo.

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