'Los Bridgerton' cambian las tornas del fenómeno: bienvenidos a la Jonathan Bailey manía

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Hasta hace muy poco tiempo Los Bridgerton y Regé-Jean Page se habían convertido en una especie de sinónimo a la hora de recordar el éxito de la serie. Es decir, el uno iba hilado directamente al otro y viceversa, gracias al furor y suspiros provocados por su personaje, el Duque de Hastings. Sin embargo, con la llegada de la segunda temporada llegó también un cambio de aires que han virado esos suspiros hacia otra dirección.

Ahora es turno de la “Jonathan Bailey manía”.

Jonathan Bailey como Anthony Bridgerton en el episodio 1 de la segunda temporada de Los Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix © 2022
Jonathan Bailey como Anthony Bridgerton en el episodio 1 de la segunda temporada de Los Bridgerton. Cr. Liam Daniel/Netflix © 2022

Cómo olvidar el furor que vivimos en las primeras navidades pandémicas cuando la serie de época llegó a la plataforma de Netflix. Básicamente, era justo lo que necesitábamos. Porque entre el aburrimiento del confinamiento y la soledad de aquellas fiestas lejos de la familia, la serie encontró un hueco en los hogares del mundo con una producción colorida, de detalles técnicos sobresalientes y una trama telenovelera para evadirnos de la cruda realidad por completo. Regé-Jean Page fue quien se llevó los laureles, pasando de ser un completo desconocido a cosechar una legión de fans de la noche a la mañana. Su rol como interés romántico a través de un galán reacio a formar una familia que termina rompiendo sus propias normas por amor, conquistó a los espectadores hasta el punto de elevarlo al status de ‘chico solicitado en Hollywood’. En poco tiempo abandonaba la serie para apostar por su futuro, siendo de los nombres más buscados en las redes, candidato de las quinielas para ocupar el papel de James Bond mientras fichaba por su primera superproducción (Dragones y mazmorras que veremos en 2023). Era su gran momento.

Pues el momento ha pasado y ahora los focos brillan sobre Jonathan Bailey, el actor británico que ocupa el interés romántico de la segunda temporada. El intérprete regresó a la serie como el vizconde Anthony Bridgerton para centrar la historia en su búsqueda de esposa, después de haber servido como personaje secundario en la primera tanda de episodios. En aquella ocasión ya había llamado la atención pero su arco dramático no era tan intensamente romántico como el de Daphne (Phoebe Dynevor) y Simon (Regé-Jean Page), quedando en un segundo plano como hermano protector. Hasta ahora.

El triángulo amoroso que vive con las hermanas Sharma en la segunda temporada y su historia de amor con Kate (Simone Ashley) lo ha elevado como nuevo galán romántico de moda. Gracias principalmente a un sinfín de secuencias orquestadas para provocar hasta a los corazones más reacios a golpe de miradas, tensión sexual contenida y muchos guiños a Orgullo y prejuicio que los amantes del género hemos agradecido con creces. Pero no solo eso, también gracias a que la serie profundiza en el drama del personaje enfrentándose a los traumas del pasado, rompiendo con los miedos tras la muerte de su padre y la responsabilidad de tomar su lugar, para apostar por la felicidad y el amor verdadero. Cualquiera que haya visto ambas temporadas puede apreciar fácilmente el dramatismo más humano y menos forzado del que interpretó Regé-Jean Page, y una actuación destacable que evidencia las tablas de Bailey en los escenarios. La diferencia se palpa a la legua.

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Entre las secuencias intensas, la química sexual, el ideal romántico, el talento del actor y su belleza ante la cámara, tenemos un coctel infalible que está haciendo que Jonathan Bailey esté en boca de todos y que los suspiros de las redes se sientan en el mundo viral a golpe de tuits de apreciación, fotos y vídeos compartidos. Hashtags como #kathony inundan Twitter e Instagram con miles de fans aferrándose a la historia de amor entre Kate y Anthony, mientras los espectadores demuestran también la sorpresa que se están llevando con Jonathan Bailey a medida que van descubriendo detalles de su carrera.

Como este vídeo donde lo vemos cantando If I didn’t believe in you durante un ensayo de The last five years, el musical de Jason Robert Brown que interpretó en el Off West End londinense en 2016. No solo nos deja boquiabiertos con su talento musical a pesar de algún error vocal -es un ensayo después de todo- sino con la intensa interpretación que aporta al momento con una canción que plasma frustración constante.

No sé ustedes pero viendo este video personalmente me dan muchas ganas de verlo en un musical. Pronto por favor.

Escribir su nombre en Twitter o Instagram nos devuelve miles de resultados y en muchos idiomas, mientras el actor ilustra portadas de revistas, se pasea por los platós de televisión dando entrevistas y arrasa también en teatro. Así es. Y es que al mismo tiempo que la segunda temporada de Los Bridgerton se estrenó en Netflix, el actor estrenaba una obra en Londres. Se titula Cock y trata de la historia de un hombre homosexual debatiendo su corazón al enamorarse de una mujer. Originalmente la interpretaba junto a Taron Egerton (Kingsman, Rocketman) y según se podía apreciar en los comentarios iniciales en el perfil de Facebook de la obra -que personalmente sigo desde el estreno- había una gran mayoría destacando el interés generalizado por ver a Egerton sobre los escenarios. Hasta el estreno de Los Bridgerton. Ahora todo gira en torno a Jonathan Bailey.

Es más, Egerton abandonó la producción tras desmayarse en el escenario el mismo día del estreno y luego apartarse al dar positivo de Covid-19 para finalmente anunciar que abandonaba la obra por completo. Ahora, Bailey es el atractivo principal pasando de ser un actor desconocido por el público general, y secundario en series, para liderar una obra teatral y arrasar en ventas. Es más, ahora los comentarios que se leen en Facebook destacan que no les importa que no esté Egerton porque al menos verán a Bailey.

Las entradas más baratas cuestan 65 libras esterlinas (78 euros) y quedan muy pocas. La gran mayoría disponible ascienden entre 99,5£ (119€) y 125£ (150€). Una barbaridad para no tratarse de un actor consagrado, pero al tener al héroe de Los Bridgerton parece que ya es justificable.

Bailey creció con sus hermanas en Wallingford, una villa de Oxfordshire donde su padre tenía las oficinas centrales de su compañía productora de miel, Rowse Honey. Su progenitor vendió la empresa en 2006 por 70 millones de libras (84 millones de euros) según Capital FM, dotando a la familia de comodidad a futuro.

Sus padres lo enviaron a clases de baile cuando era un niño después de quedarse anonadado con la profesión a los 4 añitos tras ver una versión teatral de Oliver! Tres años después conseguía su primer papel en el clásico de A Christmas Carol de la compañía Royal Shakespeare. Paso tres décadas navegando entre el trabajo vocal prestando su voz a videojuegos, el teatro y la televisión, apareciendo como secundario o recurrente en series como Broadchurch, Doctor Who o Crashing de Phoebe Waller-Bridge (Fleabag), pero donde más destacaba era en el circuito teatral. Como fue el caso de su versión de Company de Stephen Sondheim por el que ganó el premio Olivier como mejor actor de reparto (vendrían a ser los Óscar del teatro británico).

Sin embargo, no era un actor que llamaba la atención instantánea en los castings. “Nunca fui a una prueba de cámara y tuvieron una reacción tipo ‘¡es él!’” como diciendo que era el elegido. “Siempre me he colado por la puerta de atrás” dijo a GQ.

Pero ahora las cosas han cambiado. Su obra lo tiene en el pedestal del circuito teatral londinense, y la serie lo ha encumbrado al rol de héroe romántico rompiendo con los tabús de la industria al ser un actor abiertamente homosexual. Y mientras las imágenes de él y la serie arrasan en redes (como el vídeo que incluyo aquí abajo) le llueven las ofertas e incluso muchos productores están esperando que su agenda se quede libre para hablar de nuevos proyectos. Algo que no hacen por cualquier actor. Sin embargo, si bien agradece el momento en alza que está viviendo, su propósito es la longevidad y no la fama repentina. “Bridgerton es maravilloso pero en 20 años no quieres ser famoso, quieres una carrera sostenible” declaró al medio citado.

No hay dudas que vive su gran momento y que el furor por el romance que transpira su personaje ha contagiado a miles de espectadores. Y mientras esperamos por descubrir con qué nos sorprenderá en el futuro cercano, solo queda decir que Jonathan no piensa abandonar Los Bridgerton ni su rol como el vizconde. Lo que quiere decir que quedan suspiros para rato.

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