Los Big Five de un gran safari africano

León/El Rincón de Sele

Un safari es un viaje

Mucha gente desconoce el verdadero significado de la palabra safari. Ésta procede de la lengua swahili y quiere decir “viaje”. Dada que una de las actividades estrella en muchos países africanos como Kenia o Tanzania durante la época colonial tenía que ver con la caza de animales salvajes por parte de personas acaudaladas que viajaban con este motivo, se terminó asentando el concepto de irse a hacer un “safari”. Hoy día las connotaciones han cambiado de nuevo y muchos viajeros y viajeras de todo el mundo son aficionados a los safaris sin rifle. Portan consigo un arma mucho más valiosa y con mejor resultado, la cámara fotográfica.

Ya antaño se hablaba de los Big Five como los cinco animales imprescindibles a batir en África. Afortunadamente en los safaris fotográficos estos cinco grandes son, sobre todo, objetivos para contemplar, admirar y, por supuesto fotografiar. Sin otra pretensión que ser testigos de esos reductos de vida salvaje que se mantienen (cada vez menos) en el continente africano y ser los ojos de todas esas imágenes que nos han cautivado en los documentales de televisión.

¿Qué animales conforman el Big Five?

Los integrantes que forman parte de los Big Five en todo safari por África que se precie son el león, el leopardo, el elefante, el rinoceronte y el búfalo. Cinco deseos de formas y caracteres muy diversos que cuentan con algo en común, sobrevivir en un territorio hostil.

  • El león: Le dicen el Rey de la Selva. Al menos esa es su actitud, la de regir vastos territorios y ser en gran enemigo a batir de muchas de las especies que habitan la sabana. Aunque su mayor enemigo, además de la estulticia del ser humano, son los miembros de su propia especie. Simba y la historia narrada por Disney en “El Rey león” dulcificó al mundo el felino más grande que vive en África. Lo que no contaron fue que los machos se pasan casi veinte horas durmiendo al día y que las auténticas cazadoras son ellas. O que se puede pasar copulando durante más de 24 horas con descansos de apenas cinco o diez minutos.

Leopardo/El Rincón de Sele
  • El leopardo: Todo astucia y elegancia. Parece invisible en ocasiones, pero este solitario y fibrado felino moteado se deja ver justo una décima de segundo antes de atrapar a su presa. Le gusta recorrer los senderos de los parques de naturaleza y tiene una capacidad de adaptación al medio única. Por eso hay leopardos no sólo en África sino también en India, Sri Lanka o Asia Central. Su primo lejano, el leopardo de las nieves, es sólo una muestra de lo que son capaces de hacer para sobrevivir. Ser auténticos fantasmas que se ocultan en el paisaje que tienes delante de tus narices.

Efefante/El Rincón de Sele
  • El elefante: Quien ha visto de cerca un elefante africano lo sabe. Él es el auténtico rey de la selva. El león es un títere a su lado y, salvo circunstancias excepcionales (como la inconsciencia o un hambre desesperada), prefiere no toparse con él para esquivar un gran problema de más de seis toneladas de peso que se lo quitará de encima apenas sin despeinarse. Solitario o en manada, tiene una capacidad de escuchar y sentir el peligro a muchos kilómetros a la redonda. Les encanta bañarse en lagunas o charcas y rebozarse en el barro para proteger aún más si cabe su dura piel de los mosquitos.

Rinoceronte /El Rincón de Sele
  • El rinoceronte: Probablemente la pieza más demandada por los cazadores furtivos que ansían arrancarle su característico cuerno de queratina que para la medicina tradicional china tiene propiedades medicinales. Algo que se probó que era incierto hace mucho tiempo. Es por eso que cada vez resulta más complidado observar en su estado salvaje a este grandullón de casi cuatro toneladas. De ahí que sea uno de las fotografías más deseadas durante un safari en África.

Búfalo africano /El rincón de Sele
  • El búfalo: Lo contrario al rinoceronte en cuanto a posibilidades de avistar es el búfalo. Los hay en grandes cantidades. Suelen viajar en manadas muy grandes, pero estos herbívoros de poderosa cornamenta suelen retirare en soledad cuando se vuelven ancianos y pueden arriesgar la seguridad de los grupos. Es entonces cuando el búfalo se vuelve más peligroso, puesto que es consciente de que su final está próximo y puede aparecer un grupo de leones hambrientos contra los que debe estar muy preparado para batallar.

¿En qué países podemos hacer un safari para toparnos con los cinco grandes?

Son muchos países africanos los que cuentan con, al menos, uno o varios de los miembros pertenecientes al concepto de Big Five. Pero cada vez menos pueden vanagloriarse de contar en su territorio con los cinco. Estos serían Kenia, Tanzania, Angola, Botswana, Zambia, Uganda, Namibia, Etiopía, Sudáfrica, Zimbabwe, República Democrática del Congo, Ruanda y Malawi. Trece de los cincuenta y tres países en África. Algunos en severo peligro de extinción (el rinoceronte negro es cada vez más raro de ver, mientras que el blanco en el sur de África sí permite tener más posibilidades de éxito) y otros más fáciles.

La mayor tradición en cuanto a safaris (fotográficos) se encuentra en Kenia, Tanzania, Botswana, Sudáfrica, Uganda, Ruanda, Zimbabwe y Zambia. Quizá estén aquí mejores opciones para vivir un encuentro formidable con la cara más auténtica de nuestro planeta.

La conciencia global en cuanto a la preservación de la naturaleza salvaje es mayor que hace unos años, pero resulta insuficiente de cara a que nuestros hijos y nietos tengan la temible posibilidad cada vez más cercana e imparable de que deje de existir eso a lo que llamamos Big Five.

José Miguel Redondo (Sele). Colaborador de Yahoo y autor del blog de viajes www.elrincondesele.com