Lola sale de rebote como la gran ganadora de 'La Isla de las Tentaciones 3'

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Con la resaca de un debate bomba de La isla de las tentaciones y una expectativa nivel máximo de lo que se avecina el miércoles, podemos confirmar que hay una vencedora arrolladora en esta edición, y esa es Lola. Ha pasado de ser la más criticada por el estropicio que montó en la villa a convertirse en la heroína del reality. La telenovela de a tres de Marina, Lucía y Lobo eclipsó todo lo 'malo' que la leonesa pudo hacer en su paso por esta aventura dejando clarito que ni los malos son tan malos, ni los buenos tan buenos.

Lola en 'La isla de las tentaciones 3' (Twitter/@islatentaciones)
Lola en 'La isla de las tentaciones 3' (Twitter/@islatentaciones)

Se puede decir que lo de Lola en La isla de las tentaciones 3 fue llegar y besar el santo. Le faltaron horas y sobraron ganas para entregarse de lleno a uno de sus tentadores, Simone. La cosa no fue a mayores y quedó reducida a un flirteo de adolescentes que, sin embargo, supuso el principio del fin de su relación con Diego y su liberación absoluta en el reality. De Simone pasó a Carlos y el resto ya lo sabemos todos. Y como suele ocurrir en estos casos de traiciones y engaños televisivos, ella quedó como Maléfica y Diego se fue de rositas. Las redes (y colaboradores varios) la masacraron y hasta este lunes, día del primer debate, llevaba la letra escarlata por infiel.

Lo que son las cosas, ahora se ha dado la vuelta a la tortilla y muchos de los que la señalaban con el dedo le han pedido disculpas. En apenas minutos salió completamente indemne del tsunami que formó allende los mares. La primera en entonar el mea culpa fue Lucía, su mayor crítica, sobre todo por las espaldas, en el show. "Visto desde fuera yo también me llevé las manos a la cabeza", dijo desde la sala VIP de su comportamiento con Lola. El lío de su compañera de cama con Carlos, su tentador favorito, no le hizo ninguna gracia a la gaditana y terminaron cantándose las cuarenta. Lola se convirtió en el tema de corrillo de ellos y ellas que murmuraban por cada esquina de la villa el cacao mental que tenía Lola, Lolita, Lola. Ahí va la infiel, pensaban a su paso. O al menos eso era lo que como espectadora yo percibía. Y, ojo, no justifico para nada el comportamiento de Lola, pero ni Marina, ni ahora Lucía son ejemplo de nada.

Ya lo dijo Manuel en el debate, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Y que conste en acta que es lo único en lo que coincido con el ex de Lucía. A sus disculpas se sumaron las explicaciones de Lara, también más comprensible de lo que fue en su día, y posteriormente las de Marina quien, después de la que le vino encima, reconoció con pesar que Lola tenía razón cuando le advirtió de la puñalada por la espalda de Lucía con Lobo, y viceversa. Unas disculpas y arrepentimientos que fueron aceptados por una Lola más empoderada que nunca. Llegó pero, sobre todo, salió triunfadora.

Ella, también hay que decirlo, se lo curró en plató. No alzó la voz, se mantuvo con una media sonrisa todo el tiempo y defendió con argumentos sus actos de los que no se sintió orgullosa en ningún momento. Lo de reconocer los errores le sumó muchos puntos, quizás si hubiera ido con una actitud más altiva la cosa no hubiera adquirido el mismo matiz. Sin embargo, aceptó que metió la pata hasta el fondo y miró a Diego a los ojos sin vergüenza, cosa que él no se atrevió a hacer.

Lola mantuvo la cabeza muy alta, puso carita de buena y salió de allí convertida en reina. Pudo haberse vanagloriado mucho más al ver el mal rollo entre Diego y Carla y no lo hizo. Se rió de lo que vio y metió baza, pero lo mínimo. Prefirió ejercer como mera espectadora de un espectáculo que, por cierto, fue bastante patético y habló por sí solo. Otro factor que sumó mucho a su favor. Las contradicciones de Carla subieron a Lola un escalón más y así, poquito a poco, terminó en el pódium. Solo hay una cosa que recrimino a la leonesa y es que se ampare tanto en eso de 'hice lo que sentí en todo momento'. Eso no es excusa, las cosas siempre se pueden hacer mucho mejor. Pero igual rectificó y supo meterse a todos en el bolsillo.

Parte de salir de allí con la V de victoria se lo debe especialmente a Marina y Lucía, bueno, e Isaac. Los tres que más se enfrentaron a ella y criticaron su comportamiento, hoy son los que más tienen que callar. Lola fue catalogada de mala novia, mala amiga e inestable sin presunción alguna de inocencia. ¿Y ahora qué? Lobo ha traicionado a Marina con Lucía y ella a Marina como amiga, los que iban de perfectos y justicieros ahora se tienen que tragar sus palabras. Y no pasa nada, no vamos hacer con ellos lo que ellos hicieron con Lola, machacarles por un comportamiento inoportuno.

Esta doble traición a Marina debería servirles para pensárselo dos veces antes de atacar a terceros con tanta inquina. A ellos y al resto de la humanidad porque ellos no son los únicos, todos en alguna ocasión hemos hecho lo mismo y lo ocurrido en LIDLT, ese programa supuestamente banal y superficial para muchos, ha puesto sobre la mesa un tema muy importante: la crueldad de los juicios de valor, hoy tan vigente con el caso de Rocío Carrasco.

El dramón que se vivió en plató y que Telecinco se lo tenía bien guardadito fue histórico. Además de conseguir la mejor audiencia de la noche y empatar con la reina del rating, la serie Mujer, nos hizo vivir una velada literalmente de película. Ningún guión de Almodóvar podría superar esta telenovela. Todo arrancaba con un Manuel con sed de venganza avanzando la noticia escándalo que tenía que contar sobre Lucía y que nadie sabía: su rollo con Lobo. ¡Qué ganas tenía el de Cádiz de dejar a su ex por los suelos! Todo para lavar su imagen que ni con lejía se puede aclarar.

Manuel encendió la cerilla y Mediaset terminó de echarle leña al fuego. Si en realidad la cadena no tenía ni idea de tal culebrón, ¿qué hacía Marina entre bambalinas? Otra de las muchas jugadas del canal en esta tercera edición. Allí ardió Troya, el plató y España entera con este notición sorpresa que, sinceramente, era inimaginable. Sí, es cierto que su tonteo en la isla dio que hablar, pero Marina e Isaac se dejaron ver de lo más enamorados en el reencuentro 6 meses después hace apenas una semana. Esto era impensable.

Pues no. En cuestión de minutos el cuento se desmontó. Y mientras el plató ardía en llamas por tan inesperada puesta en escena, Lola salía camino a su nueva vida, o mejor dicho, a Supervivientes, donde veremos si de verdad es esa mujer renovada que nos ha hecho creer. Nuestro voto de confianza lo tiene. Se va enamoradísima de su novio de 6 meses. Ahí lo dejo.

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Imagen: Twitter/La isla de las tentaciones

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