"Así es como logré superar mi ansiedad en el gimnasio"

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Photo credit: Courtesy
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Comencé mi entrenamiento en 2019, cuando tenía 23 años. Me había comprometido y tenía la boda ese verano y, realmente, quería lucir radiante. Sin embargo, tengo que admitir que mi objetivo inicial era perder peso... y eso fue todo. No me importó ganar más o menos músculo, simplemente quería parecer más pequeña.

Entrené rápido e hice mis rutinas hasta que alcancé mi objetivo de peso y, rápidamente, me di cuenta de que no era feliz. Quería descubrir la verdadera felicidad y lo que era la fuerza, tanto mental como físicamente. Por eso mismo, decidí cambiar mi enfoque: olvidarme del peso y la forma del cuerpo y concentrarme, realmente, en la fuerza.

Fue entonces cuando decidí que me iba a enfrentar a mi miedo, levantando pesas en el gimnasio. Quería transformar mi vida y mi bienestar a largo plazo y pensé que, abrazar algo que me resultaba totalmente nuevo e incómodo, era una excelente manera de pasar página. Un nuevo comienzo y mentalidad.

Para ganar confianza, decidí contratar a una entrenadora

Estaba muy nerviosa por entrar en un gimnasio. Apenas sabía cómo hacer funcionar una cinta de correr más allá de presionar el botón de inicio. Pero estaba decidida a vencer ese miedo.

Yo nunca he sido una persona muy atlética. Probé varios deportes en la escuela, pero no me quedé por mucho tiempo en ninguno; no tenía pasión por ninguno de ellos. Además, también odiaba la clase de educación física.

Todo esto es para decir que el gimnasio era nuevo para mí. Empecé con un ligero entrenamiento de fuerza. ¡Estaba extremadamente ansiosa! Pero comencé a seguir a mujeres fuertes, asombrosas e inspiradoras en las redes sociales y aprendí en sus plataformas.

Sabía que siempre quise una entrenadora, pero quería a alguien que fuera mujer, con los pies en la tierra y que invirtiera en sus clientes. Busqué y busqué hasta encontrar a la persona que me transmitía las mejores vibraciones. Esa fue Kelly Lewis, es la bomba.

Ahora hago ejercicio cinco días a la semana con dos días de descanso. Por lo general, tengo un entrenamiento que está dirigido a ciertos músculos de la parte superior del cuerpo y, después, otros que se concentran en la parte inferior del cuerpo. Suelo estar dos o tres días con al rutina de tren superior y el resto, en el tren inferior. Trabajo y aprendo con mi entrenadora qué zona es la que estamos fortaleciendo con cada ejercicio.

Encontrar un entorno de apoyo y personas con ideas afines fue clave.

Primero, encontré un gimnasio local ideal para mí, fácil para ir y con un ambiente en el que me sentía cómoda. No obstante, recomiendo ir a varios gimnasios hasta encontrar uno en el que te sientas bien, antes de comenzar.

La comunidad que encontré, en el gimnasio, me ayudó a decantarme. Tengo un grupo de amigos que comparten una pasión similar a la mía por la salud y el ejercicio. Y parece que no, pero hay una gran diferencia cuando estás rodeada de personas que quieren verte crecer y lograr tus metas.

Salí de mi zona de confort y comencé a conectar con otras personas que iban al mismo gimnasio local que yo, compraban en la misma tienda de suplementos local y, realmente, he construido una amistad sólida con ellos.

Estoy orgullosa de haber superado mi ansiedad en el gimnasio

Cuando comencé a entrenar, tomaba descansos en el vestuario; sentía que si lo hacia en la sala, todo el mundo estaría mirándome, y algunos días eso frenaba mi motivación.

Sin embargo, tener una rutina me ayudó mucho a superar mis pensamientos ansiosos: ponerme un outfit de deporte, escuchar mi música favorita, aparecer a la misma hora todos los días y ver caras conocidas. Así es como aprenderás que nadie te está mirando ni juzgando. Todos estamos en el gimnasio por la misma razón: mejorar nuestro estado físico y mental.

Ahora puedo levantar más de 80 kilos, ¡es alucinante!

Actualmente estoy trabajando para aumentar mi fuerza a través de una sobrecarga progresiva (aquí es donde aumentas el rango de repeticiones, el tamaño del peso o ambos para asegurarte de aumentar gradualmente tu fuerza). He descubierto que puedo levantar mucho peso. ¡Mi peso muerto máximo actual es de 84 kilos! Es un progreso increíble y estoy muy orgullosa.

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