Lo mejor que puedes hacer por su salud (y la tuya)

Sentarse a la mesa todos juntos. Los expertos insisten en que las comidas en familia nos ayudan a educar a los más pequeños e inculcar hábitos de vida saludable, por difícil que sea cuadrar horarios (y gustos)

Comer con ellos es es el mejor hábito que podemos mantener en la alimentación de los niños. (Foto: Getty)

Las familias de hoy en día están más ocupadas que nunca; compatibilizar los trabajos con el cuidado de los niños y la casa provocan que las jornadas sean cada vez más largas y las agendas estén repletas de actividades. Por eso se hace necesario encontrar un momento para compartir y conversar, que suele ser el de la cena (en el desayuno vamos con prisa y la mayoría mal comemos en el trabajo), en el que padres e hijos comentan lo que han hecho durante el día.

Y es que compartir hábitos saludables, enseñar valores y conductas y estrechar lazos afectivos son algunos de los beneficios de comer en familia, un momento perfecto para la educación de los más pequeños.

Comer acompañados es más saludable que hacerlo solo, y en el caso de los niños cobra mucha más importancia. (Foto: Getty)

Por eso se hace necesario encontrar un momento para compartir y conversar, que suele ser el de la cena, en el que padres e hijos comentan lo que han hecho durante el día. Así lo piensa el 57,9 por ciento de los españoles, frente al 22,3 por ciento que comparten mesa por tradición familiar, según el estudio “Cenas en familiaelaborado por la consultora independiente Toluna Analitycs, a nivel nacional, para Bonduelle.

El 95,7 por ciento de los españoles cena habitualmente en familia. Están de acuerdo en que es el mejor momento para transmitir valores y enseñar buenos hábitos alimenticios a sus hijos. Los expertos coinciden en que sentarse a la mesa todos juntos conlleva una serie de beneficios. A este respecto, los españoles consideran que favorece el vínculo familiar (68,5 por ciento), mejora las habilidades comunicativas y sociales de todos los miembros de la familia (36,7 por ciento ) y, además, es una manera de fomentar una alimentación saludable (30,65 por ciento).

Y según recoge este informe del Departamento de Nutriticón y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, los expertos están de acuerdo en que hay una serie de beneficios por sentarse a la mesa todos juntos. Estos son los principales:

1. Hábitos de alimentación saludable: La imitación es una de las mejores herramientas de los padres para enseñar a los niños la importancia de una alimentación equilibrada. Es importante disfrutar de la comida, y de la amplia variedad de las mismas, a veces para que los niños quieran comer frutas y verduras sólo es necesario dar un toque creativo a las recetas de toda la vida. Busca inspiración en el Club Cocina de Moulinex.

2. Habilidades comunicativas y sociales: Disfrutar de la comida acompañados se puede convertir en un gran momento familiar, un momento óptimo para compartir vivencias y pensamientos e incentivar a los más pequeños a explicar qué tal les ha ido el día o qué planes tienen para mañana. De este modo, mejoramos sus habilidades comunicativas y sociales.

3. Unión familiar: Vivimos en una sociedad con prisas; para ir al trabajo, recoger a los niños del colegio, hacer la compra… Incluso ante el ajetreo del día a día es importante encontrar momentos de unión familiar. Una buena excusa puede ser la comida o la cena en familia, un período de tiempo ideal para estrechar lazos afectivos entre los miembros de la unidad familiar; hablar, escuchar, reír… ¡todo suma!

4. Momentos de aprendizaje: Compartir momentos es la mejor manera de transmitir hábitos, valores y disfrutar del aprendizaje común, de adultos a niños, pero también de niños a adultos. El momento de la comida es ideal no sólo para inculcar un estilo de vida saludable sino también para enseñar hábitos de higiene y buenos modales en la mesa, además de motivar a los niños a participar en las tareas domésticas.

5. Horarios y rutinas: Para tener éxito es importante adaptar el día a día a cada estructura familiar y a los horarios de la misma. Con los niños es importante trabajar rutinas y horarios fijos, así como tareas que impliquen su participación, como poner la mesa. Además, un punto clave puede ser la elaboración de un menú semanal con el que asegurar una alimentación variada y completa la variedad de alimentos.

¿Estás de acuerdo? ¿Crees que es importante comer en familia? ¿En tu casa lo hacéis así?

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