¿Qué hacer si llevas una racha en la que te cuesta mucho concentrarte?

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Photo credit: Westend61 - Getty Images
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En ocasiones nos pedimos a nosotras mismas ser líneales y que, en términos generales, que las cosas que nos funcionan y nos facilitan el día a día se mantengan iguales todo el tiempo posible. Es decir, que no varíen.

Pero lamentablemente esto es imposible, no sólo como seres humanos, sino también como mujeres cíclicas que somos. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente, que de la misma forma que todos los días no estamos hiper alegres, tampoco podemos estar igual de concentradas.

Al igual que sucede con nuestro estado anímico, en nuestra concentración influyen múltiples factores ambientales como puede ser la misma meteorología, nuestras circunstancias personales y profesionales en ese momento concreto o nuestro bienestar físico.

Para mejorar tu concentración, mejora tu descanso

Isabel Reoyo, psicóloga en Somos Estupendas, deja claro cuál suele ser el principal problema de la falta de concentración. La saturación mental o la excesiva carga de trabajo y/o estudio, a veces, hacen que nos cueste mantener el foco en esas mismas tareas.

Sin embargo, no es una cuestión de que algo esté fallando dentro de nuestra mente, simplemente, es que necesitamos un respiro:

"Para concentrarnos lo más importante es que nuestras necesidades básicas estén cubiertas. Es decir, para mantener la concentración lo más importante es descansar. Establecer pautas que nos permitan cuidarnos en esos momentos. Incorporar en nuestra rutina laboral o académica, prácticas de autocuidado" explica.

Es importante que, no sólo desde el punto de vista de la concentración, sino más bien teniendo en cuenta nuestra propia salud, que prestemos atención a qué necesitamos en cada momento. Y que si, por ejemplo, tengo mucha hambre porque llevo cinco horas sin comer porque la carga de trabajo no me lo permite, conviene parar un momento y escuchar lo que nuestro organismo nos está pidiendo.

"Debemos preguntarnos ¿qué necesito yo en este momento? Y desde ahí, concedérnoslo. Incorporar a nuestro día a día prácticas que prioricen el autocuidado es lo mejor que podemos hacer por nuestra concentración, junto a parar y descansar", añade la psicóloga.

Precisamente por razones como las que menciona Isabel Reoyo la técnica del pomodoro suma cada vez más adeptos. Fraccionar las sesiones de estudio o de trabajo, hacen que muchas personas rindan más porque saben que cada 25 minutos van a tener un descanso.

La pauta más habitual de esta técnica de concentración consiste en trabajar 25 minutos, descansar la mente 5 minutos sin distracciones, volver a la tarea durante otros 25, realizar otro descanso de 5 minutos, reanudar el trabajo otros 25 minutos, parar 5 y, por último sumar un bloque más de trabajo y descanso.

Así, en total, habremos trabajado 100 minutos a pleno rendimiento y descansado 20 minutos. Además, al final de este intervalo, llega el merecido descanso de media hora donde están permitidas todas las distracciones que más te apetezca hacer.