Llagas en la boca: qué indican y cómo curarlas

Las aftas bucales son lesiones pequeñas que no suponen un riesgo grave para la salud, pero pueden llegar a resultar muy molestas al comer, hablar o lavarse los dientes. Esto es lo que debes saber para evitar su aparición

Es importante no confundir las llagas con los herpes labiales, causados por un virus. Para diferenciarlas, aparta de la zona donde aparecen (las llagas son internas), debes fijarte en su aspecto; las llagas son heridas con bordes planos, redondeadas e inflamadas. (Foto: Getty)

Esta afección, también denominada 'estomatitis aftosa' ('inflamación de la boca por quemaduras', según sus raíces etimológicas griegas) no tiene una causa específica, aunque, aunque el 90 por ciento de las aftas son pequeñas lesiones que nos hacemos al mordernos la lengua o las mejillas, por usar un cepillo demasiado duro o por el roce de los aparatos de ortodoncia.

También en épocas de estrés, por haber pasado un proceso infeccioso y estar ‘bajo de defensas’ o como consecuencia de una dieta desequilibrada, lo que hace que el sistema inmunitario esté menos preparado para hacer frente a los microorganismos responsables de las aftas.

La falta de vitaminas, los cambios hormonales del embarazo y la menstruación y la alergia a alimentos también se han relacionado con las llagas bucales. Incluso, afirman desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, “algunos alimentos como el chocolate, el café, el tomate, la fresa, el queso o algunos frutos secos como los cacahuetes y las almendras pueden provocar llagas en la boca”.

Asimismo, las alergias, el tabaquismo, la deficiencia de hierro y la herencia también contribuyen a que una persona sea más propensa a padecerlas.

Pero, "no se trata de tener malos hábitos como fumar, tomar alcohol u otras patologías, aparecen sin asociarse con otros problemas de salud bucal y no parece asociarse con una mala higiene bucal", señala el doctor Óscar Castro, presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas.

Qué son

Las aftas son lesiones benignas de la boca que aparecen como una úlcera dolorosa blanca o amarilla, a veces rodeada de un área de color rojo. Suelen presentarse en el interior de los carrillos y labios, bajo la lengua, en el paladar blando y las encías, apuntan desde la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC), . Se presentan a cualquier edad, pero son más comunes entre los 10 y 40 años, y más en las mujeres.

Suelen confundirse con los herpes

El herpes labial aparece alrededor de los labios, debajo de la nariz o en el mentón. Su aparición se asocia a un tipo de virus y es muy contagioso (las aftas bucales no lo son). La primera infección suele ocurrir en niños, a veces sin síntomas, y puede confundirse con un resfriado o una gripe. Una vez que la persona se ha infectado, el virus permanece en el cuerpo, provocando ataques recurrentes ocasionalmente. En algunas personas, sin embargo, el virus permanece inactivo.

Comer chocolate tiene múltiples beneficios, sin embargo es un alimento 'cortante y duro', y su consumo se ha asociado con las aftas bucales. (Foto: Oliver Berg/picture alliance via Getty Images

Por el contrario, las aftas NO están causadas por virus y aparecen en la parte inferior de la boca. Además, es muy raro que las aftas produzcan fiebre y malestar general, a no ser que se infecten o se solapen con otras enfermedades.

Qué indican

Las úlceras bucales pueden ser ocasionadas por algunos trastornos como celiaquía o enfermedades intestinales inflamatorias, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa; aunque no tiene porque asociarse con enfermedades graves.

Cómo identificarlas

Antes de que aparezcan se suele notar una sensación de ardor u hormigueo local. El dolor disminuye en 7 o 10 días y suele desaparecer en una o dos semanas sin tratamiento. Las úlceras mayores de 1 cm pueden tardar en curarse hasta tres o cuatro semanas.

Cuida lo que comes

Evita los alimentos calientes o muy condimentados, y los ácidos y picantes. Los alimentos ‘duros o cortantes’ como las patatas fritas o frutos secos que pueden agravar la herida.

Además, pueden salir llagas debido a una hipersensibilidad a algunos alimentos: leche de vaca, quesos, chocolate, frutos secos, café, marisco, cereales, tomate y productos que contengan gluten.

Por el contrario, una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, vitaminas C y omega-3 puede ayudar a tu organismo a no producir estas infecciones. De hecho, en personas con aftas se han visto niveles bajos de vitamina B12, ácido fólico, hierro o zinc, así como bajos niveles de vitamina A, E y C.Y muy importante, hay que beber agua en abundancia para mantener la boca hidratada y fresca.

Si llevas ortodoncia, colocar cera en los brackets reduce el roce con la mucosa. (Foto: Getty)

No descuides la limpieza

Mantén una correcta higiene de la boca, dientes y encías con un cepillado correcto y el uso diario del hilo dental. Después, haz enjuagues bucales de agua con sal o con clorhexidina sin alcohol. .

En caso de llevar ortodoncia, la cera será de gran utilidad, y, si usas prótesis dental, comprueba que está bien ajustada. En estos casos es aconsejable usar geles y almohadillas adhesivas para que se fije bien y prevenir las heridas.

¿Funcionan los remedios caseros?

Hay algunas soluciones que pueden reducir las molestias y alivia el dolor como aplicar sobre la úlcera una solución de agua oxigenada rebajada a la mitad con agua. Usa un palito de algodón con poca cantidad y solo en la zona de la llaga, ten cuidado de no tragar. No es recomendable en niños por esta razón.

También vale enjuagar la boca con agua tibia con sal, ya que es antibacteriana. Por lo que disminuye la inflamación y el dolor y también actúa acelerando la cicatrización natural de las aftas.

Y sí, el frío alivia el dolor. Así que comer helados de hielo puede ayudar a reducir la inflamación. Por cierto, recuerda que los yogures con bífidus refuerzan y mejora la flora bacteriana natural, una factor que ayuda a equilibrar la flora bacteriana de la cavidad bucal, alterada por la infección que ha causado el afta.

Cuándo consultar a médico

Si las llagas te salen de manera recurrente y no desaparecer ‘solas’ tras una o dos semanas, o si la llaga es de gran tamaño o dolorosa es recomendable acudir al médico. También hay que consultar con el especialista en estos casos:

  • Si la úlcera es mayor de 1 cm.

  • Si no le deja comer.

  • Si dura más de 2 semanas.

  • Si los síntomas de las aftas dolorosas persisten o empeoran.

  • Si reaparecen más de tres veces por año.

  • Si va acompañada de otros síntomas como fiebre, diarrea, dolor de cabeza o erupciones en la piel.

Más historias que pueden interesarte:

El 'tumor del embarazo' y otros 5 problemas dentales provocados por las hormonas

Las consecuencias de tener unas encías enfermas (en distintas partes del cuerpo)

Cómo curar el herpes labial rápidamente