La literatura catalana en la Edad Media y su ornamentación llegan a la BNE

Agencia EFE
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Madrid, 18 feb (EFE).- La Biblioteca Nacional de España (BNE) presenta “La luz de la Edad Media en la literatura catalana”, una exposición en la que acercan al público una serie de manuscritos iluminados con la lengua catalana como “denominador común”, en los que la estética y la “ornamentación” se convierten en principales protagonistas.

“El denominador común de los textos es la lengua catalana, y por encima de este elemento de base se han priorizado las imágenes y la ornamentación”, ha explicado durante la presentación de la muestra Josefina Planas, comisaria de la exposición, quien ha incidido en este carácter “inusual” de detallada ornamentación que comparten los códices de lujo que se exhiben la exposición, abierta hasta el 22 de mayo.

Con la obra del franciscano gironés Francesc Eiximenis -nacido en torno a 1327- como axioma central, la muestra da a conocer un conjunto de códices que revelan las “inquietudes religiosas de la época”, además de la cuidada ornamentación de estos ejemplares, que pueden observarse en la Biblioteca Nacional.

Eiximenis, maestro de Teología en la Universidad de Tolouse y formado en prestigiosos centros de París y Oxford, “plasma de forma viva la sociedad de su tiempo” a través de su extensa obra literaria, en la que cobra especial importancia la “iluminación” de sus textos, que facilitaron la difusión de su obra.

La exposición, recoge así algunas de estas obras pertenecientes al franciscano catalán, como, el Llibre de les dones (Libro de las mujeres) y Scala Dei o Tratado de Contemplación, en los que los elementos estéticos y ornamentales cobran protagonismo y se convierten en el núcleo de la exposición.

Aunque no hay “ningún códice que sea clónico”, la ornamentación es común a todos ellos y “se va adaptando al contenido de forma iconográfica”, apunta Planas sobre este elemento estético poco común a los manuscritos de la época: “estamos ante algo muy curioso, ya que títulos como El marqués de Santillana y otros textos comunes que aparecen en todos los inventarios no estaban iluminados”, señala.

Los códices abarcan diferentes temáticas; “numéricamente hablando, los códices de la época medieval eran en su mayoría religiosos, pero existe un repertorio minoritario de códices jurídicos que son profanos”, detalla la comisaria sobre el contenido de estos textos, entre los que además se encuentran códices como el de Publio Valerio Máximo, referente a la obra “Facta et dicta memorabilia”.

“Valerio Máximo era un escritor romano del siglo I, pero fue muy leído en la Edad Media, ya que traducía los valores del mundo romano al mundo cristiano”, apunta sobre esta obra, una de las “más difundidas durante los siglos medievales” y cuya traducción al catalán fue elaborada por el dominico Antoni Canals en 1395 por petición del obispo de Valencia.

También cobra especial relevancia la presencia de “Lo Cristià” (El Cristiano), un gran compendio que incluía la redacción de trece volúmenes de los que “apenas concluyó cuatro” o “El Ceremonial de consagración y coronación de los reyes y reinas de Aragón”, que proviene de la Biblioteca de la Fundación Lázaro Galdiano y que versa sobre las oraciones y los ritos a seguir en estas ceremonias.

Los códices se complementan con paneles informativos en los que puede leerse la información en castellano y en catalán, y según apunta Ángel Martínez Roger, director de la división cultural de la Biblioteca Nacional, “todos los textos se han digitalizado y están disponibles de forma online”, ante la imposibilidad de poder ver en las vitrinas más de las dos páginas por las que se abren los códices, ofreciendo al espectador así la información completa.

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