Lidl enfada a los agricultores con su última campaña: "Es indignante. No se pueden mofar de eso"

Marina Velasco
Campaña de la aceituna en Antequera (Málaga), el 9 de octubre de 2019.

Amador tiene dos mil olivos en Alcolea de Calatrava (Ciudad Real) y este año ha recogido, aproximadamente, 15.000 kilos de aceituna. Después de dos semanas de recogida junto con otras dos personas de su familia, a Amador le pagarán unos 6.000 euros, a los que deberá restar el jornal de los trabajadores y los gastos de poda y tratamientos para los olivos. 

Paralelamente, Lidl lanzó a principios de año una campaña de publicidad en la que promueve su “preciobajismo” y alardea de vender el litro de aceite de oliva a 2,20 euros. En Lidl no conocen a Amador, pero el marketing del supermercado alemán sí afecta a este alcoleano y a los miles de olivareros españoles que, como él, tratan de rentabilizar sus cultivos.

Los estudios señalan que pagando menos de 2,70 euros el litro de aceite, el cultivo de olivos no resulta rentable. En la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) son muy conscientes de ello; por eso no se han tomado nada bien la última campaña de Lidl. 

UPA considera que tras la apariencia de esta campaña pseudodocumental e irónica que trata el “Preciobajismo”, se ocultan “las malas prácticas que están hundiendo la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas”. 

“Este anuncio es un torpedo en la línea de estrategia que lleva siguiendo la agricultura desde hace 15 años”, denuncia Diego Juste, portavoz de UPA. “Nuestra lucha es por los precios justos”, describe. Y en esa batalla, en la que están implicados “el sector de agricultores y ganaderos, el Gobierno y hasta la Unión Europea”, las cadenas de distribución “deberían ser un aliado, no...

Sigue leyendo en El HuffPost