Liam Neeson gasta su baza más exitosa de tanto usarla

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"Mientras mis rodillas aguanten, seguiré haciendo esto” dijo Liam Neeson hace 10 años cuando le preguntaron por los personajes de acción, vengativos y letales, que no deja de interpretar desde el éxito de Venganza en 2008. Pues sus rodillas aguantan más que las mías. Porque el tiempo ha pasado y tras cumplir los 70 el pasado mes de junio, el actor irlandés vuelve con otra película de la misma escuela. Sí, otra más.

Es cierto, hace una década nos causaba gracia verlo con 60 primaveras transportándonos a escenarios inverosímiles junto a protagonistas que, sea cual fuera su motivación, siempre tenían algo que vengar o a alguien que rescatar, a golpes, persecuciones y tiroteos a mansalva. Pero después de protagonizar una decena de películas que exprimen la misma idea, ha terminado perdiendo el elemento más importante. Y La memoria de un asesino lo demuestra.

Liam Neeson como Alex Lewis en 'La memoria de un asesino' del director Martin Campbell. Open Road Films / Briarcliff Entertainment release. Credit: Rico Torres | Open Road Films / Briarcliff Entertainment
Liam Neeson como Alex Lewis en 'La memoria de un asesino' del director Martin Campbell. Open Road Films / Briarcliff Entertainment release. Credit: Rico Torres | Open Road Films / Briarcliff Entertainment

¿Y qué es eso que ha perdido? Les hablo del elemento sorpresa. Liam Neeson ha protagonizado tantas películas sobre venganzas y personajes letales sexagenarios que, cuando estrena una nueva película del mismo estilo, ya sabemos lo que vamos a ver. Son largometrajes que parecen tener encendido el piloto automático, enfocados en elevar la sangre y violencia para aprovechar el filón que tiene el actor con estos personajes, pero dejando la originalidad por el camino.

Desde que Venganza se convirtió en fenómeno inesperado, la industria no tardó en explotarlo. No solo hubo dos secuelas que fueron decayendo hasta la decepción más absoluta, sino que al actor no dejan de lloverle ofertas del estilo. A él le entretiene, se gana el sueldo y al público le encanta verlo dando puñetazos. Y en su momento, después de una carrera plagada de todo tipo de personajes, ver a un héroe mayor interpretando coreografías de infarto fue un soplo de aire fresco que recibimos con los brazos abiertos. Pero ahora ya huele a rancio.

Desde aquella película de Luc Besson hemos visto a Liam Neeson vengando, rescatando, defendiendo o sobreviviendo en infinidad de películas. Y el catalán Jaumé Collet-Serra tuvo mucho que ver en esto al dirigirlo en cuatro de ellas. Sin identidad (2011), Infierno blanco (2012), Non-stop (Sin escalas) (2014), Una noche para sobrevivir (2015), El pasajero (2018), Venganza bajo cero (2019), Un ladrón honesto (2020) y Ice road (2021) son los títulos que fueron aterrizando a lo largo de los últimos años. Y todos dentro de este subgénero que podríamos llamar “el cine vengativo de Liam Neeson”.

Sin embargo, después de tantas producciones vistas en cines y plataformas sabemos de antemano lo que vamos a ver cuándo estrena una nueva. En mi caso, cuando me dispuse a ver La memoria de un asesino sentí tener la certeza absoluta de lo que iba a ver: mucha violencia y acción opacando cualquier intento de profundidad narrativa. Porque esa es la noción que nos ha contagiado Liam Neeson con tantas películas similares. Mucha acción, venganza y poco más. Y no me equivocaba.

Liam Neeson como Alex Lewis en 'La memoria de un asesino' del director Martin Campbell. Open Road Films / Briarcliff Entertainment release. Credit: Rico Torres | Open Road Films / Briarcliff Entertainment
Liam Neeson como Alex Lewis en 'La memoria de un asesino' del director Martin Campbell. Open Road Films / Briarcliff Entertainment release. Credit: Rico Torres | Open Road Films / Briarcliff Entertainment

En su nueva película dirigida por Martin Campbell (Casino Royale, La leyenda del zorro) -que a su vez es un remake de la película belga De zaak alzheimer (La memoria del asesino en España, 2003)- Liam Neeson interpreta a Alex Lewis, un asesino a sueldo que a pesar de su edad sigue siendo habilidoso y preciso. Entra y sale de sus misiones con total impunidad, sin mirar atrás ni cargar ningun tipo de remordimiento. Pero incluso alguien como él tiene sus límites: se niega a lastimar niños. Y esto lo coloca en la mira de una poderosa organización criminal cuando se niega a eliminar a una joven de 13 años, la única testigo de una red de tráfico infantil. El problema es que Alex sufre los primeros indicios de Alzhéimer, complicando aún más su misión y supervivencia cuando la mafia, el FBI y hasta la inteligencia mexicana entran en la ecuación.

Alex se escribe recordatorios en el brazo, desde pistas a información importante, como hacía el protagonista de Memento. Curiosamente, el actor de aquel clásico de Christopher Nolan, Guy Pearce, acompaña a Liam Neeson en esta historia como el agente del FBI que también quiere derrocar a la misma red mafiosa. Y si bien ambos intérpretes despliegan su arsenal artístico en personajes opuestos, la película no rema por la misma corriente.

Por un lado porque La memoria de un asesino es una producción que se queda en la superficie. A pesar de tratar temáticas actuales como los centros de detención de inmigrantes sin papeles en la frontera con EE.UU. o el tráfico de niños, la narrativa juega con la conveniencia a favor de la trama que mejor beneficie el espectáculo de acción. Es decir, exprimir al máximo a Liam Neeson dando puñetazos, disparando con acierto a los vilanos caricaturescos que se planten en su camino y liderando otra trama de venganza más sangrienta y letal. Estamos ante otro popurrí de violencia, personajes secundarios superficiales y una trama que no arriesga para dar espacio a otro despliegue de acción armada “a la Neeson”.

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La memoria de un asesino es tan olvidable como la propia pérdida de memoria de su personaje y, en cierto modo, me dio la sensación de estar ante el ejemplo del agotamiento definitivo. Y es que si bien la crítica nunca fue muy benevolente con este tipo de películas de Liam Neeson, el público sí ha respondido positivamente. A veces en taquilla y otras veces con apreciación en sitios dedicados a comentarios y recopilación de críticas de usuarios. Sin embargo, que sepamos de antemano lo que vamos a ver hace que se pierda la baza más importante de cualquier historia. El sorprendernos, cautivarnos y dejarnos pidiendo más. Y eso mismo sucede con La memoria de un asesino.

Y es que el cine de venganzas habrá dado sus beneficios a Liam Neeson a lo largo de los últimos catorce años, pero si esta película deja algo en claro que es que ha llegado la hora de jubilarlo.

La memoria de un asesino llega a los cines españoles a partir del 22 de julio.

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