Una leyenda de Vogue cuenta todo lo que 'El diablo viste de Prada' hizo mal imitando a Anna Wintour

El editor de moda André Leon Talley no se ha mordido la lengua a la hora de explicar por qué El diablo viste de Prada, la exitosa película de David Frankel estrenada en 2006, erró el tiro en su supuesta imitación de Anna Wintour, la célebre editora de Vogue en la que estaría basado el personaje de Miranda Priestly que interpretara Meryl Streep.

Anna Wintour no habría sido correctamente imitada por Meryl Streep en El diablo viste de Prada, según la mano derecha de la célebre editora de Vogue. (Imágenes: Instagram @wintourworld / 20th Century Fox)

Anna Wintour nunca habría entrado y tirado su abrigo y bolso sobre un escritorio”, asegura Talley. “En Vogue, las chicas no corrían con tacones de aguja por los pasillos y entraban así en la oficina de la Sra. Wintour. Lo representaron muy mal”.

Este oriundo de Carolina del Norte, que ya tiene 71 años, revela a la revista People que los responsables de la película casi le ficharon para interpretarse a sí mismo: “Alguien me llamó para decirme, “¿Vendrías a hacer una prueba?”. Y yo dije: “¡No, adiós!”.

El aclamado escritor y editor de moda (cuyas memorias, The Chiffon Trenches, se publican en inglés el próximo 19 de mayo), trabajó en Vogue entre 1983 y 2013. Fue rápidamente ascendido a director creativo y convertido por Wintour en su mano derecha. 

Meryl Streep hizo un gran trabajo en la película”, reconoce Talley. “Aunque era una combinación de Anna Wintour y [el fallecido editor de Harper´s Bazaar] Liz Tilberis”.

Pero el hombre que me interpretó a mí… ¡No! No reflejaba la realidad de Vogue”, concluye en alusión al personaje interpretado por Stanley Tucci.

Lo cierto es que la palabra de Talley tiene mucho peso al determinar cuánto se aproximaba El diablo viste de Prada al mundo de Vogue y en particular de Anna Wintour –no en vano ha figurado en multitud de documentales sobre la veterana publicación. Y es que Talley y Wintour fueron una y carne durante más de tres décadas (algo que expresa mejor que nadie su colega Grace Coddington al asegurar que “André es la única persona que ha visto a Anna en ropa interior”).

Pero su relación se desintegró a lo largo de la pasada década y el acabó por abandonar Vogue. “Hubo una ruptura y después un terremoto”, recuerda con dolor. El dúo pasó de no tener que hablar para comunicarse, a no querer comunicarse en absoluto. “De repente me volví demasiado viejo, obeso y poco cool para Anna Wintour”.

La sigo queriendo. Hay gente que cree que mi libro es vengativo y revela cosas feas. No es así. Mi libro es una carta de amor a Anna Wintour”, concluye Talley.

En cualquier caso, recordemos que en su día la propia Wintour declaró a ABC News que apoyaba por completo El diablo viste de prada:

Cualquier cosa que haga la moda entretenida, glamurosa e interesante es maravillosa para nuestra industria. Así que lo apoyé al 100%”, dijo la londinense.

Creo que es importante para la gente con la que trabajas que puedas tomar decisiones. Así que si Meryl parecía algo mandona, yo respeto eso”.

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