Ley trans: por qué hay feministas a favor y en contra

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La ley trans divide al feminismoWestend61 - Getty Images

La polémica Ley Integral Trans y LGTBIQ+, que se encuentra en el Congreso de los Diputados, ha dividido a miembros del colectivo, al propio PSOE y al feminismo. Desde quienes alegan que el texto tiene ideas contrarias a los intereses de las mujeres hasta la rectificación registral de la mención relativa al sexo, el debate está en la calle, en las redes y en el movimiento feminista. Uno de los puntos más controvertidos de la ley será el que permita que la información sobre el sexo en el Registro Civil pueda ser cambiada sin necesidad de tratamientos hormonales ni exámenes médicos.

Libre autoderterminación de género y los derechos de las mujeres

Aunque el PSOE no tocará el derecho de autodeterminación de las personas trans, señala la necesidad de darle una mayor “seguridad jurídica”. Tampoco está del todo de acuerdo con la equiparación de ciertas violencias en el colectivo con la violencia de género. La exvicepresidenta del Gobierno y presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso, Carmen Calvo, teme que el reconocimiento de la libre autodeterminación de género suponga un paso atrás en los derechos de las mujeres alcanzados gracias al feminismo. "Este debate está residenciado en la identidad de las mujeres. Estamos cansadas muchas mujeres de este debate que continuamente pone en solfa que es o qué no es una mujer", le decía a Pablo Iglesias en un debate de La Ser.

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La polémica ley transNolwen Cifuentes - Getty Images

“Había que pelearlo hasta que fuera Ley, al igual que hice en 2007 con la norma primigenia de Identidad de Género, donde hubo que anunciar una huelga de hambre en protesta ante la indolencia de que no se quisiera llevar a trámite a pesar de ser un compromiso electoral. Hoy, por los mismos fundamentos que me quiebran el espíritu, y ante la nueva maniobra de ampliar los plazos de enmiendas hasta diciembre con el amago de más recortes en la Ley, lo que lo que la lleva al próximo año ya inmersos en las elecciones autonómicas y municipales, elecciones autonómicas y municipales, que será otra de las posibles argumentaciones para nuevos retrasos y en un suspiro hacia el fin de la legislatura”, señalaba la exdiputada del PSOE en la Asamblea de Madrid y activista trans, Carla Antonelli, al solicitar su baja de la militancia en el Partido Socialista por los retrasos en la tramitación de la ley.

“Parece que al hablar de autodeterminación, hablamos de que libremente cada persona, incluido adolescentes y niños, se levante y escoge libremente su identidad como quien escoge que si tiene una camisa blanca o azul. Llevo años insistiendo que esa identidad no se escoge. La autodeterminación es un mecanismo jurídico de reconocimiento, una identidad que ya existe. Cuando decimos que se puede autodeterminar la identidad, se determina lo que va a poner en un documento oficial, no se regula el acceso a tratamientos, porque ya están regulados por leyes autonómicas que han sido aprobadas por unanimidad. De repente hemos entrado en un debate viciado en el que parecía que se iba a operar y hormonar a menores, y es una falsedad. Mi referencia es lo que pone en las últimas revisiones de los manuales que contemplan las patología en una consulta donde se ha avanzado para decir que lo trans no es una patología diagnosticable”, explica Elizabeth Duval, escritora y filósofa, en La Sexta.

Cambio de sexo registral, a debate

“Los derechos de las mujeres, el derecho al libre desarrollo de la infancia, el derecho a la libre expresión sexo-afectiva de las personas homosexuales y el derecho de las personas que padecen disforia o incongruencia de género (CIE11 y DSM5) a una atención profesional seria están en riesgo de retroceso. Según la "identidad de género", ser mujer es lo mismo que declararse mujer. Quieren sustituir a las leyes "sexo" por "género", negando la realidad biológica material de ser mujer y ser hombre y convirtiendo el sexismo tradicional en una "identidad", por lo que se reduce ser mujer a un sentimiento o una expresión estética. Acto seguido, reclaman que la autodeterminación de género sea, sin filtro ni garantía alguna, el único requisito para el cambio de sexo registral (la ley vigente, 3/2007, de 15 de marzo, establece garantías médicas y jurídicas para proceder a la misma ficción legal aplicable sólo a casos de mayores de edad con diagnóstico de disforia o incongruencia)”, explica por su parte el espacio de encuentro, apoyo y formación Feministes de Catalunya

“Las leyes trans conllevan riesgos muy graves para las mujeres, dada la situación de desigualdad estructural que sufrimos, como estamos viendo en otros países. Las políticas de igualdad que protegen a las mujeres dejan de tener sentido si no se sabe a quién se aplican y los delitos específicos contra las mujeres por el hecho de serlo quedan ocultos”, concluyen.

Por su parte la Federación Estatal LGTBI+ ha creado una imagen con la que quiere desmentir algunas acusaciones, entre ellas la del borrado de las mujeres. “La ley garantiza más derechos para todas las mujeres, a las que menciona explícitamente”, señalan. “No permitirá cambiar de sexo en cualquier momento. Establece un procedimiento de cambio registral con unos plazos administrativos de al menos tres meses”, explican. También señalan que la ley no promueve las operaciones de cambio de sexo en menores, sino que permite que la infancia trans pueda cambiar su nombre en el Registro Civil.

Esta ONG está a favor de la Ley Trans y de Igualdad LGTBI+, entre otros motivos, porque permite a las parejas de mujeres no casadas filiar a sus descendientes en igualdad de condiciones que las parejas mixtas, porque las personas trans dejarán de considerarse enfermas a nivel psicológico y médico y porque todas las mujeres y las personas trans con capacidad de gestar podrán acceder a la reproducción asistida. Aclaran que la ley prohíbe las prácticas de modificación genital en menores intersexuales de 12 años, así como las terapias de conversión.

Sin embargo Ana de Blas, de Espacio Feminista Radical, asegura a Carlos Alsina en Más que la ley vulnera los derechos de las mujeres y desprotege a la infancia. “Esta reforma no está protegiendo a ningún colectivo vulnerable; hay que analizarlo con el criterio médico y psicológico, pues hay muchos factores subyacentes tras este diagnóstico, como abusos sexuales. El feminismo son hechos, no palabras", asegura Ana de Blas, que sostiene que la ley carece de un fundamento feminista.