¿Qué es la ley de Fraisse y cómo afecta a nuestra percepción del tiempo?

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Photo credit: Paul Bradbury - Getty Images
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“Este fin de semana se me ha pasado volando”, seguro que alguna vez has pronunciado esta frase. Aunque resulte algo absurdo, parece que el tiempo no pasa siempre a la misma velocidad. La percepción del transcurso de las horas en ocasiones es totalmente subjetiva y eso tiene un nombre: Ley de Fraisse.

Paul Fraisse fue un psicólogo francés que falleció en 1996 y que se hizo famoso por sus estudios en relación a la percepción del tiempo. En ellos fue donde formuló la ley que lleva su nombre. Según esta regla, el tiempo es una variable subjetiva y transcurre para cada uno en función de nuestro interés hacia la actividad ejercida. Por eso, a veces, el tiempo pasa a toda velocidad y, en otros casos, habitualmente cuando deseamos que pase lo más rápido posible, una hora se convierte en un periodo de tiempo interminable.

Según Fraisse existen dos niveles de percepción del tiempo. El objetivo, el que marca el reloj y que nadie puede discutir y el subjetivo, que depende enteramente de nosotros y que varía en función del interés que tengamos en lo que está pasando a nuestro alrededor o estemos haciendo.

Quizá hayas vivido esto hace poco: la última hora en el trabajo antes de que lleguen las vacaciones de verano puede parecerte el periodo de tiempo más largo que hayas tenido que sufrir en tu vida. Sin embargo, en una divertida cena con amigos, cuando mires el reloj habrán pasado muchas horas y no te habrás dado ni cuenta.

¿Por qué razón se da la Ley de Fraisse?

Photo credit: Thomas Barwick - Getty Images
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Según un estudio publicado en 2012, la motivación influiría en la percepción distorsionada que tenemos del tiempo. Cuanto más motivados estamos en una tarea más rápido se nos pasan las horas.

Por su parte, otros estudios abogan porque hay una explicación química de este efecto. En concreto, algunos psicólogos culpan a la dopamina que obtenemos al realizar una actividad placentera de que el tiempo pase volando.

Según un tercer estudio, los rasgos de la personalidad podrían tener algo que ver con esto, de manera que alguien con una personalidad fuertemente narcisista, se aburrirá mucho más de las cosas y, por tanto, el tiempo le pasará mucho más despacio que una que no lo sea.

La Ley de Fraisse y su relación con la productividad

Photo credit: Dani Ferrasanjose - Getty Images
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Según lo que acabamos de ver, la Ley de Fraisse podría tener un fuerte impacto en la productividad del trabajo de las personas. Si un trabajador se aburre con su labor, es muy posible que las horas se le pasen muy despacio y que, por tanto, se aburra cada vez más, con lo que el tiempo se le pasará cada vez más despacio, entrando en una especie de círculo vicioso que tiene pinta de acabar realmente mal.

Si por el contrario el trabajador está contento en su trabajo y lo hace con alegría, las jornadas pasarán de una forma mucho más llevadera, con lo que se producirá el efecto contrario, que cada vez le importe menos ir a trabajar y no le supongo un esfuerzo considerable.

Por lo tanto, tanto si eres trabajador como si tienes tu propia empresa, resulta muy interesante disfrutar y hacer disfrutar a los que te rodean en el curso de vuestra jornada laboral, ya que de esta manera conseguiréis que todo fluya y que el ambiente en el lugar de trabajo sea mucho mejor.

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