¿Se juzga a la reina Letizia o se la ajusticia?

Carmen Ro
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La Reina Letizia ha subido a las redes un video propio, de dos minutos, y rápidamente se ha levantado un encendido debate, que durará días. Se trata de un discurso de la esposa del Rey Felipe VI, a propósito del Día de Internet Segura, que la Casa Real ha propagado en Twitter. Esta aparición de Letizia ha sido un trueno, y no ha dejado indiferente a nadie. Unos opinan que Letizia sigue haciendo más de periodista que de reina, y eso no les parece buen camino. Otros ven a la Reina Letizia demasiado distante, seria, o severa, incluso. Algunos afianzan que se muestra extremadamente fría. Pero tampoco faltan los que en sentido contrario aplauden su discurso como el de una profesional mucho más preparada para las apariciones públicas que sus homólogas de otras Casas Reales.

MADRID, SPAIN - FEBRUARY 09: Queen Letizia of Spain attends APM (Madrid Press Association) Journalism Awards on February 09, 2021 in Madrid, Spain. (Photo by Carlos Alvarez/Getty Images)
MADRID, SPAIN - FEBRUARY 09: Queen Letizia of Spain attends APM (Madrid Press Association) Journalism Awards on February 09, 2021 in Madrid, Spain. (Photo by Carlos Alvarez/Getty Images)

Desde el punto de vista de la comunicación, el discurso de la Reina Letizia resulta de una factura impecable. Su vocalización nítida, y su entonación medida son, en efecto, los de una profesional del periodismo largamente habituada a hablar con segura solvencia ante la cámara. Impecable, que es casi como decir inmejorable. De hecho, no todos los profesionales del periodismo audiovisual, logran ofrecer una imagen de credibilidad como la que presenta la Reina Letizia en este discurso de Twitter. Estamos ante un mérito, y un logro, de la Reina Letizia que, para algunos, se crece en su contra. No han faltado quienes defienden que sus conocimientos y su experiencia como periodista de televisión la alejan como reina. Tampoco han faltado quienes prefieren ver a una reina que se maneje peor delante de una cámara, pero que oficie de reina cálida, y más cercana.

Por supuesto, son muchos los que hacen ya comparaciones con otras royals. Así, enseguida se acude como ejemplo a Máxima de Holanda que se muestra siempre tan cercana, agradable, o espontánea, aunque sus intervenciones no sean tan “impecables”. En esa comparación entre Máxima Zorreguieta y Letizia Ortiz, Letizia sale perdedora. Es muy común que en las intervenciones de las reinas se pondere la simpatía por encima de la eficiencia. Es muy común, pero no parece algo lógico, no. También se acude con urgencia al cotejo entre la Reina Letizia y sus homólogas en el Reino Unido. Un paralelismo difícil de sacar adelante sin caer en el equívoco, pues los roles son bastante distintos. Además, ¿con quién habríamos de comparar a la Reina Letizia? ¿Con la Reina Isabel II, mejor con Kate Middleton? Son casos muy distintos. La edad, y la longevidad monárquica, de la Reina Isabel II hacen de ella ya un personaje cuyas virtudes, o vicios, a la hora de dirigirse al público apenas se cuestionan, simplemente se dan por conocidos, o por muy conocidos. A la Reina Isabel se la apoya o no se la apoya, pero no se la juzga, o ajusticia, que es lo que se hace con la Reina Letizia, casi invariablemente.

La Reina Letizia vive siempre bajo el severo escrutinio. Por lo que hace, y también por lo que no hace. A la Reina Isabel II, ese sostenido juicio público le fue sucediendo desde los 20 años hasta los 60 años, pero ya no le ocurre desde hace décadas. Por otra parte, comparar la forma de los discursos públicos de la Reina Letizia con las maneras de Kate Middleton es caer en una trampa. Recordemos que Kate Middleton es duquesa, que no es lo mismo que ostentar el título de reina. Kate puede permitirse una cercanía, y hasta una alegría de transeúnte, que difícilmente se vería aceptable en una reina. Y ya no digamos elogiable. Además, no podemos descartar que si la Reina Letizia hubiera resultado menos impecable al cumplir su discurso en Twitter, que si la Reina se hubiera mostrado menos profesional, y más coloquial, quizá se la estaría criticando por haber olvidado sus destrezas de comunicadora.

Conviene que no lo olvidemos: criticar a Letizia vende. Siempre. Aquí lo hemos repetido alguna otra vez: la crítica a Letizia vende, ya sea por una causa, o por su contraria. Y esa es una fácil tentación en la que demasiados quieren caer a menudo. Con gusto, y alevosía.