Por qué hay tantas personas en el mundo que están sufriendo lesiones en los ojos en las manifestaciones

En este 2019 ha habido concentraciones multitudinarias en todo el mundo y millones de personas en Francia (chalecos amarillos), Hong Kong, Bolivia, o España por citar algunos ejemplos, han salido a las calles para protestar contra las autoridades.

Manifestaciones que en ocasiones han dejado escenas de violencia, disturbios, heridos e incluso víctimas mortales. Ha habido un tipo de herida que ha destacado por su excesiva presencia: las lesiones oculares causadas por las balas de goma, tal y como cuenta BBC Mundo.

Jean Espinoza, una de las víctimas de Chile. (REUTERS/Jorge Silva).

Los chilenos han sido los que más las han sufrido. En apenas un mes de protestas, al menos 220 personas se han visto afectadas por esta situación, hasta el punto que Amnistía Internacional, organización en defensa de los derechos humanos, ha acusado al Gobierno de Sebastián Piñera de herir deliberadamente a los manifestantes, lo que ha provocado un número muy elevado de afectados. El parche en el ojo, en homenaje a los heridos, ya se ha convertido en un símbolo de las protestas en el país sudamericano.

Hong Kong lleva más de 8 meses de manifestaciones contra las autoridades. El pasado mes de agosto una joven médico recibió el impacto de un proyectil en uno de sus ojos, perdiendo la visión. Desde entonces han sido frecuentes las instantáneas de los hongkoneses con un parche en el ojo, con el objetivo de denunciar la represión ejercida por el Gobierno.

Cachemira, una región en continua tensión por las disputas entre Pakistán y la India, también cuenta con una tasa de lesiones oculares alta, aunque no se conocen las cifras exactas. La BBC estimó en 2018 que el número de personas afectadas podría llegar a las 3.000 en los últimos años.

Protestas en Hong Kong. (REUTERS/Marko Djurica).

Muy populares en los últimos años

El causante en todos los casos son las balas de goma disparadas por las autoridades con el objetivo de dispersar las manifestaciones. Estos proyectiles, denominados no letales, se han popularizado mucho en los últimos años porque garantizan una rápida pérdida de velocidad durante el vuelo, reduciendo la posibilidad de penetración en la piel.

Sin embargo, cuenta con importantes inconvenientes entre los que se encuentra las rutas de vuelo impredecibles o una precisión reducida. Así, armas que no deberían causar lesiones, están dejando muchos heridos de gravedad, al golpear en partes muy sensibles.

El recibir un golpe en un ojo de una pelota de goma tiene graves consecuencias para la salud. La más común es la ceguera permanente (más del 84% de los casos), por lo que cada vez más voces critican su uso, ya que es muy peligroso en la represión de manifestaciones. Señalan que debido a su inexactitud, su potencial mal uso y los efectos que tienen sobre la integridad de las personas deberían dejar de utilizarse en entornos multitudinarios.

Ojos en Chile en homenaje a las víctimas. (REUTERS/Ivan Alvarado).

No es tarea sencilla obtener cifras precisas a nivel global de este fenómeno. En 2017 un equipo de investigadores estadounidenses constató que no hay requisito legal para que las fuerzas de orden público recopilen datos sobre lesiones causadas por este tipo de proyectiles. Encontraron cerca de 2.000 personas en el mundo heridas por estas balas de goma, pero solo una pequeña parte de ellos tenían lesiones en los ojos, frente a una gran mayoría en piel o huesos. Ahora Chile, Hong Kong o Cachemira las han puesto en el mapa.

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