La frustración de Leo Messi

Soccer Football - Spanish Super Cup - Semi Final - FC Barcelona v Atletico Madrid - King Abdullah Sports City, Jeddah, Saudi Arabia - January 9, 2020 Barcelona's Lionel Messi looks dejected after Alvaro Morata scored the second goal for Atletico Madrid from the penalty spot REUTERS/Waleed Ali

En una de las escenas más viralizadas y convertidas a meme que ha dado El Rey León - nos referimos al clásico de animación de Disney y no a su reciente remake - podemos ver al malvado Scar llevándose las zarpas a la cara y murmurando: “estoy rodeado de idiotas”. Ese facepalm felino venía motivado por la inoperancia y falta de concentración de sus supuestos aliados, las hienas. 

Ni Messi es malvado ni queremos faltar al respeto a sus compañeros pero es fácil imaginar al argentino repitiendo para sí mismo las mismas palabras que el villano de la película. Ayer Leo volvió a montarse al equipo a sus espaldas y llevó en volandas a sus compañeros pero éstos - en concreto los que habitan en el terreno que va del centro del campo hacia la portería propia- le dejaron tirado nuevamente.

Como en Anfield.

Como en Roma.

No nos malinterpreten, el equipo azulgrana cuajó uno de los mejores primeros tiempos de los últimos meses, superando un listón que tampoco es que estuviera en las alturas. En la segunda empezó de maravilla, haciendo algo casi inaudito: reaccionar a un gol en contra con personalidad. Todo ese trabajo se fue al garete en los minutos finales, en los que el Barça, que había renunciado a la posibilidad de hacer cambios, perdió el control y decidió que ya era hora de volver a transitar por el precipicio de siempre. 

Mención especial para un nuevo error de Neto. Como en Cornellà, el suplente de Ter Stegen no estuvo al nivel deseado. Es entrañable recordar que en el mes de Julio, directivos e incluso algún periodista, corrían a sacar pecho y felicitarse de la ejemplar operación que había acabado con Cillessen en Valencia y Neto en la ciudad condal.

“¡Qué listo es el Barça, cómo ha sacado dinero de dónde no lo había! “

Tal vez ese dinero compraba al mejor suplente que ha tenido jamás la portería del Camp Nou. Tal vez el Valencia no era tan tonto como lo pintaron algunos. Tal vez el que había picado era el que presumía de ingeniería negociadora. Tal vez el maldito dinero se había vuelto a imponer a una decisión deportiva culé.

Más allá del guardameta, la peor defensa azulgrana de la última década -esa que ya casi ha encajado más del doble de goles que el primer año de Valverde a estas alturas- coincidió en el tiempo y en el espacio con el arrojo y los arrestos de un Atleti que no se había presentado en el partido hasta ese momento . Bad Timing

Al final, Ernesto de Arabia cumplió su profecía: jugar la Supercopa a partido único. Al final, los invitados a los que , con razón, criticaba el técnico azulgrana por ser incluidos con calzador en este nuevo formato competitivo son los que disputarán la gran final. El Madrid lo hace además tras dar una exhibición con armas que siempre habían sido patrimonio barcelonista: la superpoblación del centro del campo y el juego de toque y posición. Uno acaba admirando a Valverde (a Fede, no se crean que hemos perdido el juicio), a Isco, hasta a Casemiro y no se reconoce en el espejo. Con peor o mejor defensa, con más o menos acierto arriba, la medular era territorio exclusivo azulgrana. Envidiar el centro del campo del Madrid es algo a lo que no estamos acostumbrados en Barcelona y no sabemos si estamos preparados para asumirlo.

Si uno acaba envidiando el juego del Madrid y el carácter del Atleti… ¿qué te queda? Nada.

Lo peor no fue eso. Lo peor no fue que en uno de tus mejores partidos veas como todo se va al garete. Lo peor no fue quedar eliminado y tener que sacar un billete Jedha- Barcelona. Lo peor fue lo que vimos justo a continuación: el mejor jugador del planeta, visiblemente cabreado, se situó en una banda y decidió que no quería saber nada más del mundo. Que ya está bien. Que más no podía hacer. 

No le culpen.

Tiene que ser frustante ser Leo Messi.