Cómo leer tus datos de actividad para aprovecharlos mejor

cómo leer los datos de actividad de tus dispositivos inteligentes
Cómo leer tus datos de actividadUrbazon

Si alguien te pregunta: "¿Cómo estás?, y sientes la necesidad de sacar tu aplicación de seguimiento, te entendemos. La humanidad ha entrado en la edad de oro de la salud y el fitness. Todo el mundo lleva ya un rastreador, ya sea atado a la muñeca (un reloj inteligente o smartwatch) o alrededor de un dedo.

El sector mundial de los rastreadores de actividad física está creciendo a una media anual del 15,7%, y seguirá así en los próximos cinco años, según los pronósticos. En 2021 valía más de 41.000 millones de euros. Una legión de empresas (Garmin, Fitbit, Whoop, Oura, Amazfit y muchas más) anuncian wearables que prometen cuantificar todo, desde la frecuencia cardiaca y el nivel de estrés hasta la tasa metabólica, el nivel de fitness, el estado de recuperación y la calidad del sueño.

Esa promesa es atractiva: si se puede hacer un seguimiento, se puede mejorar, argumentan estas marcas. Pero algunos expertos están viendo los síntomas del exceso de seguimiento. "Uno de los riesgos es que uno se obsesiona tanto con las métricas que se olvida de las razones por las que está ahí fuera: cosas como el ocio, la diversión, salir con los amigos...", dice el doctor Michael J. Joyner, investigador de fisiología humana en la Clínica Mayo. Ni siquiera el sueño es un refugio, porque uno quiere alcanzar alta puntuación.

Sin embargo, hay una manera de hacer que tu rastreador trabaje para ti. Sigue las nuevas reglas para racionalizar lo que dice, optimizar tu vida y mantener el control de tu dispositivo, y no al revés.

Afina tu enfoque

Identifica dos o tres métricas que apoyen lo que más quieres. Por ejemplo, si tu objetivo es terminar una carrera de 10K, la distancia que puedes correr sin parar es más importante que algo como tu frecuencia respiratoria, explica el doctor Joyner. "Tienes que preguntarte cómo la recopilación de datos más detallados va a ayudarte a conseguir tus objetivos". Por supuesto, el ritmo será relevante, y una cantidad saludable de sueño también.

El grado de aclimatación al calor que tu dispositivo cree que tienes y la cantidad de tiempo de recuperación que necesites tras un entrenamiento pueden no ser lo suficientemente precisos. Y probablemente no necesites un reloj que te diga si tu nivel de estrés es alto.

Usarlo para olvidarlo

La idea es que con el tiempo no necesites un dispositivo para alcanzar tus objetivos. Cuando se usa con inteligencia, la tecnología de seguimiento puede ayudarte a desarrollar tu brújula interior, dice el experto en rendimiento Steve Magness.

Puede que no lo necesites para entender que te hacen falta más horas de sueño, pero ver lo poco que duermes te ayudará a priorizar más el descanso. Y cuando lo haces, una puntuación de sueño puede ayudarte a prestar atención a lo que sientes cuando no has dormido lo suficiente. Cuando las cosas coinciden (sabes cuál es la puntuación incluso antes de mirar y luego ves que estás en lo cierto), el rastreador puede haber servido para su propósito.

El siguiente paso es relacionar lo que haces un día con lo que te hace sentir el siguiente, y luego hacer ajustes para dormir más o dejar de hacerlo que interfiere en ello (pantallas, cafeína).

Los rastreadores pueden guiarte por el buen camino sin fastidiarte. El entrenador de rendimiento Brad Stulberg, autor de 'The Practice of Groundedness', trabajó con un ejecutivo de alto nivel que le dijo que llevar un anillo Oura le ayudaba a beber menos alcohol. El dispositivo señalaba los problemas de sueño causados por el exceso de alcohol. "¿Necesitaba un dispositivo para dar estos consejos de salud? Puede que no", cuenta Stulberg. Pero lo que pasa con los consejos básicos es que son ser difíciles de seguir, así que si un dispositivo de seguimiento puede darte un empujón en la dirección correcta, eso vale la pena.

Para en los 9,99

¿Puedes terminar una carrera cuando tu reloj marque 9,99 kilómetros o cuando el recuento de pasos marque 9.999? Magness te anima a que lo intentes y a que aproveches el beneficio mental que supone no dejar que el reloj dicte tu comportamiento. "Te entrenas para sentarte con el malestar, para navegar por la ansiedad y estar bien con ella. Es lo que significa 'fortaleza'", dice. Y aunque el rastreador no puede indicar una puntuación de dureza o resiliencia, puede ayudarte a perfeccionar esas cualidades.

"La cuestión es: ¿cuánto poder de decisión y autonomía estás dispuesto a ceder a un dispositivo?", pregunte Joyner. "Si dice que debo tomármelo con calma, pero hoy me siento bien y quiero apretar, ¿dejo que el algoritmo me diga que no?". Adelante, vigila tus números, pero también presta atención a lo que dice el cuerpo.

¿De qué datos fiarse y de cuáles no en un reloj inteligente?

Fíate de...

Horas de sueño: Esta métrica afecta a todo el rendimiento deportivo, el estado de ánimo, la capacidad cognitiva, la energía...Los rastreadores hacen un trabajo decente para medirlo.

Pasos diarios: No debería ser tu única métrica de actividad, pero a menos que hagas un ejercicio que no se registre como pasos, como la natación o la bici, el recuento de pasos da una idea de cuánto te mueves.

No te fíes de...

Calorías quemadas: Esos contadores que miden cuánto has quemado nunca son precisos, y fijarse en ellos puede provocar ansiedad.

Tiempo de recuperación tras la actividad: Hasta que estos algoritmos secretos se publiquen y validen en la literatura científica, hay que creer en la palabra de la empresa de que realmente significan algo, dice el doctor Joyner. Ahora mismo no significan mucho.

Via: Men's Health