La lección final inesperada de Raúl a sus compañeros de 'La isla de las tentaciones'

Cine 54
·4 min de lectura
La lección final inesperada de Raúl a sus compañeros de 'La isla de las tentaciones'

Por Valeria Martínez.- Desde que comenzó la tercera edición de La isla de las tentaciones hubo un personaje que no parecía encajar del todo: Raúl. Ninguna soltera le puso el collar el primer día ni parecían estar interesadas en tentarlo. Lloró muchas veces y se mantuvo al margen de los jaleos de la casa mientras veía cómo su novia Claudia “conectaba” con Toni. Su distancia generaba dudas entre el público y su presencia allí no terminaba de cobrar sentido.

Sin embargo, concluyó su paso por el reality como un verdadero ganador del amor… aunque su relación se haya roto.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Si bien Claudia y Raúl abandonaron la experiencia juntos, enamorados y dándole otra oportunidad a la relación, en el reencuentro seis meses después descubrimos que las dudas de la chica volvieron al romperse la burbuja caribeña. La conexión que había vivido con Toni, la libertad de sentir que podía cumplir sus metas y sueños sola, y la sensación de que su relación con Raúl la frenaba, la hicieron hundirse en un mar de dudas. Y, tal y como contaron el jueves, fue Raúl el que decidió poner punto final por el bien de ella.

La pareja, que se sigue viendo semanalmente, aunque no se definen como novios, se reencontró con miradas y sonrisas cómplices, demostrando un amor respetuoso y puro que ha sabido prevalecer por sobre las dudas, las lágrimas y la ruptura.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

A lo largo de las semanas que duró el programa, Raúl fue el personaje que menos dio que hablar. El que menos se implicaba y el que menos parecía conectar con el público, que mayoritariamente lo nombraba en redes sociales a través de bromas en forma de memes buscando parecidos. Y poco más. Sin embargo, mientras Hugo y Lara se coronaron como el ejemplo de una pareja que aprendió a quererse mejor, reconociendo lo mejor de cada uno, adaptándose y aceptando lo peor del otro también; Raúl nos dio a todos una lección de humildad, generosidad y amor puro anteponiendo las necesidades de ella por sobre sus propios sentimientos.

Claudia contó que al volver a casa se sentía “desconectada de él”, que le pedía de seguir intentándolo por miedo a arrepentirse, pero fue Raúl quien puso fin a la relación porque sabía que ella “no tenía el valor de hacerlo”. Y mientras ella probó qué había de cierto en la conexión que había tenido con Toni pasando dos semanas “liándose” con él -porque el chico se mudó a Gran Canarias a los pocos días de volver del Caribe (muy bizarro la verdad)- finalmente asegura haberse dado cuenta que necesita tiempo para “descubrirse” y “descubrir si puede tener una relación sana o si ya la tenía”.

Asegura que mantienen una relación de vaivenes con Raúl, que se ven todas las semanas, que están bien juntos, pero son exnovios. Que actualmente “se dejan llevar” hasta que se acabe. Ella contó su versión sonriente, con cierto dolor, pero aparentemente abierta a lo que dicte el destino. Y por eso, lo más sorprendente llegó al descubrir que todo este camino de autodescubrimiento que inició Claudia fue gracias a Raúl, a su generosidad y entrega, aunque siga enamorado de ella.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Porque la versión de Raúl fue diferente. Él definió lo que están viviendo como “una telenovela turca”, confesó que lleva cinco meses llorando y que hubiera sido “el tío más feliz del mundo” si hubiesen vuelto al reencuentro de la mano juntos. Y así, incluso estando enamorado, puso fin a la relación formal pero la sigue consolando cuando llora y se mantiene apoyándola “hasta que quiera seguir su camino”.

Es joven, quiere volar y eso yo no lo voy a evitar porque la quiero” sentenció con un nudo en la garganta. “Si la limito no va a ser feliz. Ella busca cosas que no le puedo dar y yo soy el mismo tonto y simplón de hace cinco meses” sentenció mientras emocionaba también a Sandra Barneda.

Y es que Raúl tuvo este acto de generosidad porque “se sentía como una mierda” viendo las dudas de ella y prefirió anteponer los sueños y libertades del amor de su vida a sus propios sentimientos. “La tuve que dejar estando enamorado. Fue doblemente durísimo” dijo mientras era él quien animaba a Claudia que no podía contener las lágrimas.

Y al final miró por la felicidad de ella y la de él, que está en su búsqueda:

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Una lección de amor puro, de cómo ponerle fin a una relación de manera sana, anteponiendo el respeto, la generosidad y el cariño por sobre todas las cosas. Incluso su propio corazón. Porque Raúl habrá sido el personaje que pasó más desapercibido a lo largo del reality, pero solo para sorprendernos con un corazón de oro.

Más historias que te pueden interesar:

Fuente de la imagen: Twitter.com/islatentaciones/; Mediaset