Laura Zapata y el tuit político que pintó de lleno a una villana de la TV

Foto: Marla Cepeda/Clasos.com/LatinContent via Getty Images

Se puede estar a favor o en contra de lo que sea. Eso no tiene nada de cuestionable. Laura Zapata, por ejemplo, no apoya la reciente llegada a México del ex presidente boliviano, Evo Morales. Pero al compartir su descontento en las redes sociales, dijo más de lo que había publicado.

A la actriz le bastaron apenas tres palabras para desatar un debate en Twitter. Citlalli Hernández, senadora por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), mostró su apoyo a la decisión que tomó el gobierno mexicano de ofrecer asilo político a Morales, quien recientemente renunció a su cargo en medio de una ola de protestas que escalaron incluso a un nivel militar.

Mientras Citlalli publicó el hashtag #BienvenidoEvo, Zapata le respondió algo que quizá nadie esperaba: “Cállate gorda traicionera !!!”.

A través de las redes, la senadora le contestó: “Si de lo único que puede hablar es de mi físico y eso le hace sentir mejor consigo misma, adelante. Su resentimiento es grande, su ignorancia evidente y su falta de argumentos mayor”.

También te puede interesar: Senadora contesta a Laura Zapata, tras ser insultada por la actriz

En respuesta, Laura no solo retuiteó las publicaciones que la apoyaban, sino que hasta se dio tiempo de grabarse diciendo la frase que lo generó todo, con emojis y hasta un hashtag.

Y al reaccionar de esta manera a un comentario de bienvenida por parte de una senadora, Zapata dejó ver más que un desacuerdo. Mostró, por ejemplo, el lado político en el que se ubica (la derecha), el bajo nivel con el que se refiere a quien no coincide con ella y, sobre todo, la personalidad que muchos de sus colegas le han criticado.

Una larga lista de enemistades

Laura Zapata nunca ha ocultado su postura política de derecha. De hecho, en 2003 aceptó una candidatura a diputada por parte del Partido Acción Nacional (PAN), muy movida por el secuestro que sufrió junto a su hermana un año antes al salir de un teatro en la Ciudad de México. Y aunque perdió la contienda, sí dejó ver que su ideología política estaría alineada a la de este partido.

Llama la atención que ha tenido enfrentamientos tanto con colegas del medio como con personas que han trabajado con ella e incluso miembros de su familia: desde Cecilia Gabriela hasta Alfredo Adame, pasando por Niurka, Laura Bozzo, por supuesto sus hermanas Thalía y Ernestina Sodi, y hasta el presidente.

Uno de sus primeros pleitos fue con Cecilia Gabriela. En 2010, la actriz denunció que Zapata la había golpeado durante los ensayos de la obra de teatro ’12 mujeres en pugna’, luego de varios desencuentros entre ambas en cuanto a la forma de trabajar en la puesta en escena, pues había un momento en que el personaje de Laura tenía que intimidar al de Cecilia. “A ella no le pareció un movimiento que yo hice y, para manifestar su inconformidad, me dio un golpe en el brazo. Y ese golpe lo repitió en escena”, declaró.

A lo anterior, agregó: “Ella buscó, por todos los medios, sacarme de la obra”. Y de hecho, la actriz quedó fuera de la puesta en escena, producida por Jorge Ortiz de Pinedo. “Ella se burló de una deficiencia visual que tengo. Me quitó mi trabajo en un momento en que ella sabía que estaba atravesando problemas personales. Dejé de percibir dinero y Jorge Ortiz de Pinedo no me pagó”.

En 2015, Laura Zapata aprovechó el foco de la prensa para externar su disgusto hacia el trabajo de Laura Bozzo en México. La actriz aseguró que la presentadora maltrataba al equipo de Televisa y que lo que presentaba en su talk show era ficticio. La peruana no tardó en contestarle: “Lo único que yo sé de ella es que es hermana de Thalía”.

También tuvo un pleito con el actor Alfredo Adame. En 2016, ambos trabajaron en la obra ‘Celia, el musical’, protagonizada por Aylin Mujica. A decir de Adame, Zapata habría armado un complot para quitarle el papel principal a la cubana y que, al final, habría dejado sin trabajo a 70 personas. Agregó que, durante años, le dijeron que se trataba de una mujer “perversa, conflictiva, de todos lados la corren, y le gusta el trago y la droga”. Ella le respondió e incluso le dijo que lo demandará por difamación.

También te puede interesar: Laura Zapata pide a AMLO dejar la presidencia y ponerse a escribir

Este enfrentamiento derivó en otro. Al darse a conocer lo declarado por Adame, la prensa buscó a Niurka Marcos, quien es amiga de Mujica, para dar su opinión. La cubana coincidió con Adame y agregó: “Laura Zapata, qué se siente que ya no eres nada en esta vida. Actriz de reparto, naca sin talento”. A lo que la actriz respondió: “Que aprenda a respetar esta muerta de hambre”. Después, se filtró un audio en el que supuestos seguidores de la actriz planeaban amenazar de muerte a Marcos, por lo que esta entabló una demanda por ‘apología del delito’.

Y en 2017, también tuvo un desencuentro con la Asociación Nacional de Actores (ANDA), pues fue acusada de estar coludida con miembros de este organismo en un desfalco millonario. Zapata arremetió entonces contra los actores Felipe Nájera y Floribel Alejandre, titulares de la asociación en aquel entonces.

La intermitente relación de Zapata con sus hermanas, Thalía y Ernestina Sodi, también ha quedado expuesta ante el ojo público. El secuestro de la actriz y de la escritora cimbró a la familia, y desde entonces las declaraciones de Laura no se han detenido.

Cuando las cosas van bien entre ellas, ha declarado cosas como “Thalía se ha portado bastante seria en cuanto al apoyo a la abuela y se lo agradezco públicamente”. Pero las veces que se complican, ha dicho “Le hablan a mi abuela una vez al año, y cuando hablan, hacen daño”, “Es egoísta”, y hasta “Thalía está en esto gracias a mí”.

De hecho, en noviembre de 2018, fue invitada al programa ‘SNSerio’, de la cadena Multimedios. Y cuando los presentadores le mencionaron el nombre de Thalía, la mujer abandonó el foro.

Otra de las polémicas se suscitó entre la actriz y el propio presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. En septiembre pasado, el mandatario anunció que está por publicar un nuevo libro, esta vez en torno al presunto fraude electoral de 1988 que le arrebataría el triunfo a Cuauhtémoc Cárdenas. Al respecto, Zapata respondió en Twitter: “Que se dedique a escribir y que deje la presidencia, le juramos que todos los mexicanos compraremos sus libros y los leeremos como penitencia a cambio del milagro”.

Y también es ‘opinóloga’

La actriz también se ha dado el tiempo para opinar sobre lo que no le corresponde, lo cual también le ha generado enfrentamientos. En abril de 2019, criticó la selección de Paz Vega como Catalina Creel en la nueva versión de ‘Cuna de Lobos’, pues ella se consideraba la ‘heredera’ natural de ese papel. No solo aseguró que se merecía ese papel, sino también auguró que, por no ser ella la elegida, la telenovela sería un fracaso.

Asimismo, opinó sobre el escándalo familiar que actualmente enfrentan la cantante Alejandra Guzmán y su hija, Frida Sofía. “Creo que ese es el problema de abrir tan claramente y tan llanamente los problemas familiares. Son los resultados de todos estos dimes y diretes que han existido entre ella y su mamá. Cuando tú abres la puerta para que otros se metan, te tienes que atener a las consecuencias”. Pero, ¿no es exactamente eso lo que le ocurre a ella con sus hermanas? Y a todo lo anterior, se suma su reciente comentario hacia la senadora Citlalli Hernández.

Evo Morales está en México y a Laura Zapata no le gusta. Pero a juzgar por el tono con el que mostró su desacuerdo, aunado a todos los pleitos que ha tenido con colegas y familiares, podría pensarse que sus papeles de villana quizá no le cuestan tanto trabajo. Parece que las interpretaciones iracundas de Zapata no son sino una extensión de ella misma.

@braham_MV