Laura Pamplona: "Mi paso por Aquí no hay quien viva lo recuerdo como una montaña rusa"

Por Paula Olvera.-La carrera de Laura Pamplona está estrechamente ligada a la televisión tras haber formado parte de series tan exitosas como Todos los hombres sois iguales, Policías, en el corazón de la calle y Aquí no hay quien viva. A pesar de que este 2018 la hemos podido encontrar en la serie Sabuesos de Televisión Española, la actriz ha dejado la interpretación en un segundo plano y permanece centrada en su faceta musical y en su grupo Sweet Wasabi que lidera junto a su pareja Pedro Barceló.

Laura Pamplona (©César Urrutia)

-En tus inicios, estudiaste Diseño aunque finalmente te decantaste por el mundo de la interpretación ¿qué fue lo que te motivó a escoger esta profesión y hasta qué punto influyó que tuvieras un gran referente en casa, tu madre Amparo Pamplona?
Desde pequeña mis grandes pasiones han sido el dibujo, la música y el baile. La interpretación era para mí la profesión de mi madre. Una profesión de la que conocía la cara amable y la menos amable, así que ni siquiera la contemplaba como una posibilidad. Decidí dedicarme al diseño y al acabar la diplomatura me di cuenta de que lo que realmente tendría que haber estudiado era Bellas Artes. Al mismo tiempo, mi carrera como modelo comenzaba a decaer porque empezaba a ser “mayor”. En ese momento de búsqueda y despiste, Arturo Fernández me ofreció la oportunidad de debutar en teatro como actriz y mi madre me animó y ayudó a ello. Así fue como empecé.

-Uno de tus papeles televisivos más reconocidos fue Alicia en Aquí no hay quien viva. ¿Cómo recuerdas tu paso por esta ficción?
Mi paso por aquella ficción lo recuerdo como una montaña rusa. Breve, pero muy intenso. Breve porque en realidad sólo estuve aproximadamente un año y ocho meses, teniendo en cuenta que venía de hacer Todos los hombres sois iguales donde estuve dos años y Policías donde estuve tres. Pero todo fue muy intenso: el éxito que tuvimos, las jornadas interminables, lo bien que lo pasábamos y, por otro lado, el cansancio, la falta de tiempo para nuestras vidas personales…

-¿Qué aportó este personaje a tu carrera profesional?
Me aportó visibilidad, de pronto escuchaba mi nombre y no los nombres de mis personajes. A nivel profesional eso es un paso muy grande. En lo personal guardo muy buen recuerdo de mis compañeros, de los guiones que me hacían reír muchísimo y del personaje de Alicia que me daba infinitas posibilidades porque con él se podía hacer cualquier cosa. Realmente me divertí mucho con ella.

-¿Qué sensaciones experimentas cuando los canales temáticos Neox y Atreseries han vuelto a emitir los episodios?
Me parece increíble que todavía se siga viendo casi ininterrumpidamente y que las nuevas generaciones la vean y conecten con ella.

-Más allá de tu paso por Aquí no hay quien viva has participado en otras series muy exitosas como Policías, en el corazón de la calle o Los misterios de Laura. ¿Hay algún personaje televisivo que te haya marcado especialmente durante tu trayectoria?
El personaje que más me ha marcado ha sido Marina Blasco de Policías, en el corazón de la calle. Gracias a ella, pude acercarme al día a día de la Policía Nacional, de los trabajadores del Samur, de los bomberos. Tuve la oportunidad de vivir la experiencia de ser condecorada por el Ministerio del Interior. Al mismo tiempo pude aprender del trabajo de grandes actores con los que trabajé. Tanto el elenco de la serie fijo como todos los que pasaron haciendo personajes episódicos. Fue un auténtico lujo y una escuela extraordinaria.

-Los tiempos han cambiado y hoy en día las series españolas se extienden durante una o dos temporadas y son más de trama que de personajes. ¿Por qué crees que hace una década sí que era más habitual producciones con tantas tandas de capítulos?
La forma de ver la televisión ha cambiado muchísimo en los últimos diez años. Los índices de audiencia que hacen líder a una serie hoy en día en el pasado no la hubieran llevado a la renovación. Ahora hay mucha oferta gracias a plataformas como Netflix o HBO y la competencia es enorme. Supongo que es más difícil conseguir que sean rentables y, supongo también, que el público lo que demanda ahora es variedad por encima de todo lo demás. Antes tampoco existía la posibilidad de ver una serie a tu ritmo. Tenías que esperar a la semana siguiente para ver el capítulo nuevo y, cuando la serie tenía mucha audiencia, realmente la veía casi todo tu círculo por lo cual era motivo de conversación. No sé, supongo que calaban más en la población de lo que lo hacen ahora.

-¿Dirías que el futuro de la ficción española está en las plataformas de pago?
Como espectadora, que obviamente también soy, te diría que el futuro está claramente en las plataformas de pago. Pero creo que hay una revisión pendiente en la forma en la que se produce la ficción en España.

-Este año te hemos podido ver en Sabuesos, ¿qué tal la experiencia de participar en esta serie y regresar a la pequeña pantalla?
La experiencia ha sido muy buena. He trabajado muy a gusto y para mí ha supuesto el reencuentro con la gente de la productora con la que empecé. Puesto que parte del equipo era el mismo de Todos los hombres sois iguales.

 -¿Por qué crees que Sabuesos no terminó de cuajar en la audiencia y los últimos episodios fueron relegados al late night?
Creo que el problema es de programación. Sabuesos es una serie familiar. A mi modo de ver muy para niños. Quizás en la franja horaria que estaba no captaba realmente la atención del público al que iba dirigida.

-Siendo una de las caras más conocidas de la pequeña pantalla, ¿te cuesta seguir manteniendo el hueco en la industria televisiva o la experiencia hace que resulte más sencillo mantenerse en esta carrera de fondo?
En realidad llevo un tiempo dedicando toda mi energía a mi proyecto musical Sweet Wasabi. Ahora mismo es lo que me hace crecer y desarrollarme a nivel creativo. Mi trabajo como actriz en este momento de mi vida es secundario.

-¿Qué te aporta a nivel personal esta faceta y cómo surgió la formación de la banda?
Mi grupo Sweet Wasabi surgió de las ganas de crear algo mío. De la necesidad de expresarme con libertad. Y qué mejor manera que hacerlo con mi compañero de vida que es la persona con la que mejor me entiendo y un gran músico. Empezamos en 2008 a componer canciones, un poco para divertirnos, y aquello poco a poco se ha convertido en parte de nuestra vida. Hemos pasado por muchas formaciones, hemos grabado dos discos, hemos tocado (incluso fuera de España). Y ahora, por fin nos hemos encontrado. Ahora sabemos quiénes somos y lo que podemos dar. Después de diez años de trabajo puedo decir que nuestro proyecto Sweet Wasabi realmente nos representa.

-¿Cómo ves a las nuevas generaciones de actores de televisión y cine? ¡Entre ellos tu hijo Saúl Barceló!
Mi hijo Saúl tiene los pies en la tierra, afortunadamente. Las nuevas generaciones se enfrentan a una situación complicada. En lo referente a derechos laborales, salarios, gestión del éxito y del fracaso, hoy más que nunca, hay que tener mucha vocación para ser actor. La aparición de las redes sociales tampoco está haciendo ningún favor al respecto, ahora es todo extremadamente efímero. Muchos están más pendientes de los likes que de mirarse a sí mismos y descubrir qué es lo que tienen dentro.

-Estamos a punto de acabar el 2018, ¿qué le pides laboralmente al próximo año?
Al próximo año le pido muchísima música. Toda la que mis cuerdas vocales puedan resistir.

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Imagen: ©César Urrutia