Laura Minguell, de ‘El secreto...”: “Admiro la fortaleza de Marta”

Por Pilar M. Manzanares
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From Diez Minutos


Desde que era niña vio a su padre, el actor Joan Minguell, y a sus tíos paternos subidos a un escenario. “Cada vez que asistía a una de sus obras de teatro, me entraban ganas de ser actriz”, recuerda Laura Minguel. A pesar de tener clara su vocación, decidió estudiar Magisterio, guiada por los consejos de sus allegados: “Me decían que escogiera un trabajo más seguro”. Sin embargo, después de terminar la carrera, dejó atrás su Barcelona natal y puso rumbo a Madrid en busca de un futuro en la interpretación.

Ahora, con seis series a sus espaldas, debuta en una diaria como Marta Solozábal en El secreto de Puente Viejo.

¿Ha sido un reto esta ficción?

Sí, y un regalo. He aprendido mucho al participar en una producción con un ritmo y un nivel de exigencia tan grande. Respeto al máximo a todos los compañeros que han pasado por estos melodramas.

Llegas a El secreto… justo en su última temporada.

Cuando nos dijeron que no habría más capítulos nos quedamos bastante sorprendidos porque no pensamos que el final llegaría tan pronto. Tengo una mezcla de sentimientos: tristeza, nervios, emoción…

¿Y responsabilidad?

Mucha, llevo diez meses trabajando con un equipo fantástico y me siento muy afortunada. Confío en ellos, pero cerrar una ficción que lleva nueve años en antena da vértigo.

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Además, como protagonista…

Poder interpretar a Marta ha sido estupendo. Ha tenido una enorme evolución y me agrada verla convertida en una mujer capaz de combatir por lo que considera justo, aunque la sociedad pueda juzgarla por eso. Admiro la fortaleza que tiene para salir adelante.

¿Tu también eres luchadora?

Siempre hay algo de nosotros en nuestros personajes. Ambas nos parecemos en que solemos pelear por lo que deseamos o en nuestro impulso de proteger a las personas que nos rodean y amamos.

Por ejemplo, a tu familia.

Estamos muy unidos. Mi padre ahora es profesor en un instituto y mi madre fue mi maestra de escuela. Siempre cultivó mucho la cultura en casa, de ella me viene la pasión que tengo por el cine.

Al igual que por la danza.

Así es, bailaba cuando era joven y yo, desde niña, me apunté a clases de flamenco, hiphop, ballet… Me gusta, pero no me considero profesional en ningún registro, es una más de mis aficiones.

¿Cómo la música?

Cuando tenía diez años empecé a tocar el piano e hice solfeo en una escuela. Luego, me entró la curiosidad por la guitarra y el saxofón, me compré ambos y he practicado alguna vez.

Lo único que te falta es cantar.

Pues también lo hago (risas). He dado clases y, aunque no considero que tenga una voz preciosa, sé entonar y me puedo defender de forma básica. De hecho, ya he realizado algún casting cantando.

Así que eres muy inquieta.

Soy bastante curiosa y lo que hago me sirve para poner a prueba mis habilidades. Me pasa con el deporte, según me lo pida el cuerpo me decanto por uno u otro. Antes hacía yoga, ahora, pilates. Lo importante es estar en forma.

¿Lo practicas en casa?

Bastante, con el confinamiento me he dado cuenta de las cosas que echo de menos como ir a tomar algo con mis amigos. El ejercicio hace que me sienta mejor y escribir mis propias historias y guiones también.

¿Eso quiere decir que te veremos pronto detrás de las cámaras?

De momento lo que he creado no verá la luz (risas). Quizá cuando crea que tengo algo más de experiencia me decida. Me muero de ganas de seguir trabajando todo lo que pueda; ahora quiero hacer cine.