Laura Matamoros: "Me siento estafada por mi representante"

Antonio Diéguez

Cuando todavía nos sigue estremeciendo la traición de Toño Sanchís a Belén Esteban, ahora nos llega otro caso similar también del entorno de Telecinco. La protagonista es nada más y nada menos que Laura Matamoros, ganadora de GHVIP, que es quien asoma la cabeza en la revista Lecturas para denunciar su caso: “Me siento estafada por mi representante”.

Retrocedamos en el tiempo para tener claro todo este entramado: la ganadora de la anterior edición de Gran Hermano VIP decidió prescindir de su mánager en octubre después de que éste no evitara que el equipo de Sálvame la pillara en los pasillos de Telecinco y forzara un encuentro con su padre, Kiko Matamoros, con quien no se llevaba por aquella época. “El último día que fui al programa Hazte un selfi entraron en el plató Paz Padilla y Kiko Matamoros para llevarme a Sálvame. Me sentí incómoda. Mi ex representante me dijo que no podía hacer nada porque tenían a otros representados en el programa y no dio la cara por mí”, cuenta la joven a la mencionada revista.

Desvinculada ya de su mánager, Laura decidió comprobar si eran verdaderas algo que sospechaba desde hacía meses: ¿le estaba pagando todo lo que acordado? Así ñe pidió los contratos de sus últimas apariciones publicitarias y vio que los números no le encajaban. “Mi abogado está negociando para que me dé la documentación que aún tiene y pague las cantidades que me debe. No te puedo dar la cifra exacta pero está entre 15.000 y 30.000 euros”, asegura la madrileña.

Pero, ¿cómo es que la hija de Matamoros no se enteraba de nada? Responde a esta pregunta su hermano Diego: “Laura y yo pactamos con él que él firmaba nuestros contratos y nos pagaba descontándose el 20 por ciento, lo que le correspondía”. Según ellos, el mánager se llevaba más dinero del pactado.

En la misma entrevista, la ganadora de GHVIP desvela cuándo se dio cuenta de los desajustes económicos: “Trabajando en un evento, me enteré de que yo había incumplido un contrato porque mi representante firmó tres trabajos y todos se pisaban en el tiempo. Me vi obligada a renunciar a uno de los eventos para que no me denunciaran a mí por incumplimiento”. Ahora Laura, que ya confía en Susana Uribarri, trata de recuperar lo que considera que es suyo.

Al parecer, Laura ya había recibido avisos de Kiko Matamoros, su progenitor: “Me dijo que tuviera cuidado, que no se fiaba de él. Mi padre estaba alerta porque conoce bastante acerca de este señor. Creo que lo veía venir”, confiesa la joven ahora.

(Fotos: Mediaset, Instagram)