Las pintas de Kiko Matamoros tras operarse la cara

El colaborador de ‘Sálvame’, Kiko Matamoros, no le teme a sus compañeros, ni a su hermano gemelo, ni a su propio hijo que le pone de vuelta y media. Kiko sólo tiene pánico a una cosa, a envejecer. Esta es su enésima operación de cirugía estética y su rostro lo dice todo.

El marido de Makoke es un hombre que, además de su intelecto, cultiva mucho su cuerpo. Son evidentes sus voluptuosos músculos y su cuerpo bien esculpido pero hay una cosa que no engaña y refleja sus 58 primaveras, su rostro.

El colaborador de ‘Sálvame’ ya se ha sometido a varias operaciones y retoques estéticos para mejorar esos defectillos que no le convencían de sí mismo. A lo largo de este último periodo hemos visto como desaparecían sus arrugas, su piel caída y sus orejas de soplillo pero, según parece, él no tiene bastante.

Esta es la foto que ha colgado Kiko en su cuenta de Facebook, en la imagen le vemos con la cara muy hinchada y parcialmente vendada, supongo, todavía en la cama del hospital. Matamoros no tiene nada que esconder y ha decidido compartir con sus seguidores esta dura parte del proceso cuando el dolor se despierta y pasas lo peor para luego verte como te gusta.

Mientas que él se recupera, Makoke está en ‘Sálvame’ sustituyéndole y ella misma ha admitido que estaba en contra de que su marido se volviera a operar. La verdad es que la línea entre retocarte algo y volverte dependiente de la cirugía es, en ocasiones, muy delgada y espero que este último no sea el caso de Kiko.

Debo admitir que el colaborador televisivo está mucho más guapo tras sus retoques y que ha ganado sex appeal quitándose años de encima. El tema de las orejas también le ha favorecido pero, ¿qué se ha hecho esta vez? ¿qué no le gustaba de sí mismo? Sólo espero que cuando se quite el vendaje esos pómulos subidos y esa piel a lo Nicole Kidman vuelvan a su sitio porque si se queda así de inexpresivo, ¡ya no le hace falta disfraz de Halloween para dar miedo!